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sábado, 22 de septiembre de 2018

UNA PARTICULAR RADIO EMISORA

Dial Vzlasinfonica
Siul Nagarrab



Presente en otras redes, ya me acostumbré a sintonizar por instantes la cuenta @Vzlasinfonica en Instagram.  Entre los miles de motivos, personales, familiares y políticos de las personas que tengo en mi lista de amigos, sobresale esa bocanada de oxígeno musical.

Unas veces, el rigor de la música académica y, otras, los resplandores de la música popular. No suele extenderse mucho la muestra, pero es suficiente para deleitar el rato de un chequeo del móvil celular y, tomando nota, llegar a casa, chequear con calma el correo y ubicar al artista sugerido para escucharlo completo antes de dormir.

Directores y compositores venezolanos, alternan con los internacionalmente conocidos. De la interpretación sinfónica de una mañana, puede pasar a un estribillo jazzístico más tarde, como ocurre con un pasaje folklórico o una ochentosa melodía pop (la década se nota en los bytes).

Nombres conocidos y desconocidos, niños y muchachos, adultos o muy  adultos, destacan.  Nos enteramos un exitoso joven venezolano que empuña la batuta en Australia, despliega el arco más allá o más acá, familiarizándonos con el nombre.

Esta cuenta en particular, se nos antoja parecida a un día de la AM o FM de antes, con sus muy sobrios espacios programados por la Radio Nacional o la Emisora Cultural de Caracas. ¿Cuántas veces no pasábamos a retirar por Don Disco, el folleto de la 97.7 FM que ofrecía estrictamente de todo, como Vzlasinfonica?

 Luego, no todo fue malo y tan malo en la Venezuela petrolera. Y no todo lo será en la que nos espera, confiando en las nuevas generaciones de artistas que, con toda certeza, sabrán expresar estos tiempos aciagos y responder por los otros que históricamente esperan.

Por mucho que trabajemos y busquemos trabajo, resultan indispensables los momentos de recreación. Digo, he inventado los propios, porque ya la televisión aburre, por satelital que fuese, aunque está en veremos el asuntico de las tarifas, y apelamos a las redes, cuando hay señal.

Una vez, hice caso de la recomendación de Andrés Levell, compositor venezolano que me impresionó, ratificando esa impresión al chequear los videos disponibles a cielo abierto. Otra vez, me causó gracia esa ochentosa recomendación y, exclusiva respuesta de la que nunca se enteraron los cuentadantes de la emisora instragramiana, derivé en el rock británico de los setenta para reivindicar a Los Who, indagar la etapa en la que se hicieron transgresores, frente a las veleidades de Los Beatles o de Los Rolling Stones.

Una cuenta internetiana que, sin ser emisora radial, hace sus veces. Una programación que, a lo sumo, se despliega en un minuto, pero marca las pautas para la personal recreación nocturna.

Reproducción:  Fotografía de Edgar Anzola, “Caracas 1939”. Revista Nacional de Cultura, Caracas, nr. 3 de enero de 1939.

23/09/2018:
http://www.opinionynoticias.com/opinioncultura/33518-nagarrab-s

viernes, 3 de julio de 2015

CUADERNO DE BITÁCORA


Descubrimos a Esa-Pekka Salonen, dos o tres años atrás.  Así como gustamos de la versión de Karajan del segundo movimiento de la séptima de Beethoven,  la mejor de Cuadros de una exposición de Mussorgsky es la del finlandés. En éstá hay energía, orden, pasión, detalles, balance, precisiones.  Frecuentemente, lo escuchamos (cuando se puede). Todavía no sabemos de su composición fundada en las letras de Stanislaw Lem con un título tomado de El proceso de Kafka. Quizá haya que buscar mejor, pues también youtube.com es - digamos - engañoso, no todo está ahí o, guiado por la demanda, en el sistema se pierden otros aportes.


Inevitable recordar a la insigne Emisora Cultural de Caracas, la que ofrecía estrictamente de todo. Por supuesto, no era fácil sintonizarla en el día, pero esa programación mensual aguzaba nuestra curiosidad e incursión (cuando también se podía).  ¿Qué será de su magnífica colección? Antes que el régimen le diera muerte, confinándola - entendemos - a Guarenas, predominaba el jazz.  La programación la retirábamos en Don Disco de Chacaíto, reino del acetato, después de los ce-dé, por cierto, bastante caro. Hoy, el amplísimo local está dividido (servicios de llamadas telefónicas, etc.), por razones obvias.
LB

lunes, 9 de diciembre de 2013

LA NADA

EL NACIONAL - Domingo 08 de Diciembre de 2013     Siete Días/6
¿Música clásica? ¡Exprópiese!
La nada llegó ahora, si se exceptúan los escasos minutos matutinos que dedica a lo clásico la Radio Nacional en medio de estentóreas cuñas de gobierno
ANTONIO PASQUALI

El 14 de octubre pasado, con la opaca defunción de la emisora 97,7, desapareció de la radio venezolana la música clásica. Relativamente hablando, la pérdida no fue grande; su último propietario ya la había convertido en emisora omnibus con media hora matutina de clásica, uno que otro intermedio de relleno y mucho "parlamento" en el que sin embargo descollaban programas como Los Pasos Perdidos de E.
Pino y J. Bello, "il salotto buono" de la radio venezolana con cultísimas selecciones sonoras de Jaime Bello. Históricamente hablando, es un caso más de desertificación en el Sahara cultural chavista. Inaugurada en enero de 1975 por memorandos amantes de la buena música, Humberto Peñaloza, Raúl Arreaza, Pedro Elías Graffe y otros, quienes por misterio de la divina Providencia lograron una concesión FM que se iba a llamar "Radio Monte Ávila" (fue la única FM en el país durante diez años, con la feroz oposición de la Cámara de la Industria de la Radiotelevisión que mantuvo congelada a Venezuela en AM durante dos lustros más), la 97,7, bajo la teutónica férula de Alfredo Gerbes, creó gusto y pasión por la música elevada. Apenas cubría el área capitalina y algunas zonas de oriente gracias a un puente de microondas concedido por la CVG de Leopoldo Sucre. Situación culturalmente deficiente, la de un país en cuyo 90% de territorio jamás sonó la clásica; pero era mejor que nada.
La nada llegó ahora, si se exceptúan los escasos minutos matutinos que dedica a lo clásico la Radio Nacional en medio de estentóreas cuñas de gobierno y un nacionalismo tan de pacotilla que Lazo Martí y Mario Abreu deben revolcarse de vergüenza en sus tumbas (el cuatro acaba de ser allí definido como "el instrumento de nuestra soberanía y libertad cultural").
En medio de un gran silencio nacional, alguien nos expropió de la música clásica, una incongruencia condimentada de estupidez típica de sociedades que desestiman la democrática noción de "servicio público", la cual obliga a prestar servicios a todas las minorías.
El sitio www.es.delicast.com/ musica/clasica enumera ­y permite escuchar­ todas y cada una de las 368 emisoras clásicas que existen en el mundo. 26 de éstas (un honorable 7,06%) son latinoamericanas, concentradas en 8 países: 1 en Costa Rica y Chile, 2 en Uruguay y Guatemala, 3 en Argentina y México, 4 en Brasil y 10... en Colombia (¿se acuerdan de la sentencia tal vez bolivariana: Colombia una universidad, Venezuela un cuartel?). El que ahora no tengamos ninguna es la incongruencia; desde que Teresa Carreño subyugó Europa hacia 1880 bajo la batuta del titán de la época, Hans von Bülow, hasta los Lauro, Díaz, Dudamel y Márquez de hoy, el mundo nos ha colocado en el pelotón de países musicalmente relevantes... ¡y nosotros eliminando de los diales la música clásica! El aspecto estúpido es que también somos el país de José Antonio Abreu a quien ­dejándonos de rencorcillos­ hemos de desear todos un Nobel. Abreu montó una colosal y estrepitosa operación de participación musical copiada en el mundo entero, incluso por los gigantes de la música: 400.000 niños y adolescentes venezolanos volviendo a casa o subiendo al rancho, cada noche, tras ensayar Haendel y Vivaldi, Tchaikovsky y Mahler. Un dato de muchas posibles lecturas, por ejemplo esta: cada uno de esos jóvenes músicos vive rodeado de unos 10 familiares, amigos y vecinos intrigados y "a punto de caramelo", diríase popularmente, para terminar seducidos por la buena música, por poco que una emisora clásica repitiera en criollo la operación Boston Pop o del brasileño Marlos Nobre. ¡Pero nada: estúpidos somos, y hasta la coronilla! Sugerencia: ¿no habrá una universidad, un pool de universidades, una OPSU, que decida tomar el relevo y fundar la 369° emisora "clásica" del mundo acá en Venezuela, apolítica, de pura música e información musical y cultural? Costoso no es, imposible tampoco: la Universidad del Zulia logró emisora propia en circuito abierto hace más de una década.

sábado, 7 de diciembre de 2013

MUDEZ EN EL DIAL

Dip. Luis Barragán (Movida Parlamentaria) y el silenciamiento de la Emisora Cultural de Caracas
7 Diciembre, 2013

 ND / nota de prensa / 7 dic 2013.- “Demandamos la reposición de la Emisora Cultural de Caracas (97.7 FM), respaldada por una trayectoria de 38 años de fructíferos aportes al pueblo hoy agobiado por la inmensa maquinaria de banalización del régimen, por lo que CONATEL debe responder sin acobijarse en los días decembrinos”, señaló el diputado Luis Barragán (MUD), integrante de la Comisión de Cultura de la Asamblea Nacional.
opinan los foristas
El también vocero de la Movida Parlamentaria indicó que la decisión no ha sido explicada en forma alguna por las autoridades ni siquiera en atención a la situación de los trabajadores de la emisora.
“Una decisión evidentemente infundada que atenta contra los derechos ciudadanos y los de los propios trabajadores, demostrando cuán lejos llega la demagogia gubernamental, obviamente que nos irrita habida cuenta que la Comisión de Cultura de la Asamblea Nacional no sesionará por estos días post-electorales, por lo cual exigimos su inmediata convocatoria a la diputada Gladys Requena (PSUV), quien la preside, dada la gravedad de la materia”.
Recordó el diputado Barragán dos circunstancias: “La una, que se trata de una emisora sin ánimo de lucro, fundada por valiosos ciudadanos que dieron testimonio del vigor de la sociedad civil, ahora aplastada por un Estado que pretende copar cualquier resquicio de libertad y de realización de la persona humana; y, la otra, todavía no promulgada ni devuelta la Ley Orgánica de Cultura, es una cabal demostración de las intenciones y pretensiones de un régimen que no tolera ni acepta siquiera la básica noción de multiculturalidad y, al intentar una dictadura cultura, violenta el artículo 2 de la vigente Constitución de la República”.
Finalmente apuntó: “La 97.7FM ha sido un modelo de  emisora sobria, de servicio social y pluralista. Plantearemos en la venidera sesión de la Asamblea Nacional el caso, a ver si la bancada oficialista tiene el coraje de dar una explicación más convincente que el silencio”.
http://www.noticierodigital.com/2013/12/dip-luis-barragan-movida-parlamentaria-y-el-silenciamiento-de-la-emisora-cultural-de-caracas/