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viernes, 29 de diciembre de 2017

POST-SOCIALISMO REAL

EL PAÍS, Madrid, 12 de diciembre de 2017
COLUMNA
Involución rusa
Víctor Lapuente
 
Cerramos un año muy ruso. Al centenario de la revolución de 1917 se le ha sumado el intenso protagonismo de Rusia en la escena internacional. La mano del Kremlin ha mecido las cunas de todos los conflictos relevantes.

Rusia ha perfeccionado lo que algunos expertos en seguridad llaman la “manguera de falsedades”. Un modelo de propaganda que canaliza un alto volumen de mentiras y posverdades a través de las redes y los medios afines. El objetivo es desestabilizar a Occidente y consolidar los intereses rusos, sobre todo en Ucrania y Siria. Dentro de las fronteras rusas, la manguera depura a los disidentes.

Hay una continuidad entre el aparato represivo de la extinta URSS y el de la actual Rusia. El propio Putin fue un espía de la KGB. Pero lo inquietante es la pervivencia de una deprimida psicología colectiva.

Como en otros países excomunistas, la sociedad rusa vive atrapada en un círculo perverso. El comunismo dejó por los suelos los niveles de confianza social. Cualquiera podía delatarte. No podías fiarte ni de tus padres ni de tus hijos. Y el corrupto proceso de liberalización y privatización de los años noventa deterioró todavía más los valores cívicos. El mensaje que caló fue el siguiente: esto es la ley de la selva, así que piensa sólo en ti.

La enorme desconfianza acumulada —hacia empresas, administraciones y conciudadanos— dificulta la consolidación de sistemas democráticos capitalistas en muchas repúblicas exsoviéticas. Una sociedad que desconfía de todo prefiere soluciones de ordeno y mando a soluciones de mercado, tanto en la economía como en la política. Los votantes suspicaces no entregan el poder a políticos abiertos y consensuales, sino a líderes cerrados y autoritarios, dispuestos a castigar sin remordimientos. Y estos, lejos de implementar políticas que fomenten la cohesión social, siembran todavía más inquina con sus arbitrariedades.

Algunos balances sobre la revolución rusa destacan los liberadores efectos que tuvo el espíritu revolucionario, aun admitiendo sus nefastas consecuencias materiales. Pero 1917 fue una Gran Involución, tanto para los cuerpos como para las almas.  

Fuente:
Fotografías:  LB (Caracas, 13/12/2017).
Breve nota LB: Celebrado el centenario por "todo lo alto", según ordenara Maduro, en la antigua sede la Biblioteca Nacional, entre las esquinas de La Bolsa y San Francisco, se hizo una exposición alusiva, por supuesto, emparentando 1917 con 1999. No concurrimos a la exposición, por prudencia, aunque notamos que los jóvenes guías exhibían franelas estampadas con la fecha. Por supuesto, tampoco era prudente fotografiarlos.

domingo, 17 de diciembre de 2017

REIVINDICACIÓN DE LA FAMILIA

De la familia venezolana
Luis Barragán

Por sagrada que la dijésemos, atribuido el fenómeno a la llamada post-,modernidad, abrimos el siglo con un creciente desapego a la familia, acaso, sólo comprometidos con su núcleo esencial.  La memoria y las relaciones familiares, tendieron a excluir a abuelos, tíos y primos-hermanos a los que, por cierto,  ya no se visitaban con la antigua frecuencia, replanteándose el parentesco a favor de un mayor relacionamiento, consecuencia y confianza con las personas que la vecindad y nuestra diaria actividad reportaban, fundados en los vínculos primarios de la simpatía y el simple interés utilitario.   

Ahora asistimos a su pretendida descomposición,  agudizado el fenómeno que cobra una distinta significación.  Orientados hacia una sociedad de la mera supervivencia, en la que una delación política, o que la pretexte, será la mejor cotizada por un régimen de fuerza, no habrá más parentela que la de una conveniente y circunstancial complicidad.

Se dirá que exageramos, mas todo poder totalitario encuentra su mejor póliza al irrumpir y contaminar el ámbito hogareño, inaugurando sonoras diferencias políticas que prevalecen por encima de cualquier solidaridad de sangre, incluso. Lo hemos visto y padecido en la centuria que corre, llegando a extremos a veces indecible, pues, toda lealtad, comenzando por la emocional, nos remite a ese poder que ha penetrado los poros de nuestras más modestas vivencias.

Ejemplo nada casual,  en aumento la antes impensable diáspora venezolana, la más elemental previsión es la de enviar a los hijos al extranjero para que salve un futuro que acá no tiene  garantía alguna. Interpelado casi infernalmente por la precaria situación personal que el régimen se empeña en radicalizar, algo más que una moda, como se ha dicho, la angustia ha llevado a alrededor de tres millones de personas, por lo que se sabe, a probar suerte más allá de las fronteras, aunque su desempeño frecuentemente no tenga correspondencia con la calificación académica y laboral que ha llevado en las alforjas.

Naturalmente, deben lidiar con el desarraigo y, como nunca antes, esparcidos por el planeta, nadie puede asegurar el reencuentro físico con los familiares – además – lejanos que ya reivindican y, mucho menos, frecuentarlos con la regularidad necesaria. Valga acotar, si no fuese por los servicios digitales que abaratan los costos de comunicación, muy pocos se sabría de ellos, porque no es difícil adivinar la inutilidad del Discado Directo Internacional, suponiéndolo un servicio endeudado en divisas que nos obliga a desechar la telefonía convencional. Por ello, la popularidad del WhatsApp hasta que la dictadura intervenga.

Todo proyecto totalitario se explica por la suprema preeminencia del Estado, convertido en pater familias. Es el dueño de todas las personas que subordina y sojuzga, como nunca ocurría, a modo de ilustración, con el menor de edad que se internaba para su educación militar, u ocurre con el que todavía ingresa para su formación sacerdotal en un seminario o el deportista confiado a las directrices de una federación que lo orienta y entrena.

El evidente rompimiento del cuadro familiar venezolano que ya nos remite con nostalgia a aquella noción escolar de la célula fundamental de la sociedad, supera los deslices de un libre, mero, pasajero y hasta ingenuo fenómeno cultural, para adentrarse en el deliberado propósito político de quienes, objetivamente, lo atentan con la salvedad de su propio entorno o clan, comprendido como una mafia que aspiran a ramificar.  Dirán, no hay más solidaridad que la de una complicidad de intereses que uniforma en la línea de la supervivencia, a cualquier nivel. Por ello, lentamente, anidaron la intolerancia política en el corazón de cada hogar, pues, por más que hubiese una vinculación sanguínea que aconsejaba la concordia por encima de toda discrepancia, lo básico era y es fundarla en una relación primaria de simpatía dizque ideológica, abonando ferozmente al culto de la personalidad.

El redescubrimiento de la familia,  por poca o mucha que se tenga, añadido el reclamo por una auténtica asunción del compromiso sacramental que contrasta con la otrora asignación de padrinos que hizo del niño bautizado la curiosa pieza de una subasta de circunstancias, como ocurrió en numerosos casos al utilizar a la propia Iglesia Católica dizque para incrementarla, al citar otro ejemplo, constituye una respuesta idónea y confiable. Recobrar la familia que se tiene, extenderla mediante los firmes lazos de una inquebrantable solidaridad, sin dudas, inspira e inspirará a la Venezuela diferente que deseamos construir.

En las vecindades de la Navidad, le deseamos a nuestro amable lector que la Buena Noticia llegue y fructifique en su hogar. Creyente o no, una mirada hacia la Sagrada Familia y los valores que representa, contribuirá a la superación de esta difícil realidad que nos convierte y convertirá en parteros de la otra, más humana.

Fotografías: LB, escenas de os ejercicios ignacianos realizados en la Iglesia de San Francisco, Caracas. Tiendas de encuentro (04/12/2017 y 30/10/17); muestra de los libros ofrecidos a los ejercitantes, como - desde la base - la Guía de los Ejercicios Espirituales del Padre José Martínez de Toda  (SJ), la autobiografía y ejercicios de San Ignacio de Loyola,  la Guía del Padre Ignacio Huarte (SJ). La muestra del 30/1017,  trae incluye un título del Padre José sobre un importante testimonio de su familia, integrada por otros sacerdotes y religiosas, que dejó atrás, en España.
18/12/2017:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/31565-de-la-familia-venezolana 
http://lbarragan.blogspot.com/2017/12/reivindicacion-de-la-familia.html

sábado, 15 de noviembre de 2014

0800-SAPO

Luis Barragán
Gobierno insiste en crear una sociedad de delatores, informantes y colaboracionistas


“Temeroso de la consistente crítica y de la legítima protesta ciudadana, en lugar de remediar los más urgentes problemas que indolentemente ha provocado, el  gobierno nacional afina sus herramientas de persecución y, por ello, ha ideado un tal 0800-Patriota con el fin de recibir y procesar las denuncias contra los especuladores, cuando en realidad implementa un desesperado mecanismo telefónico para la delación más descarada de todo aquél que ose disentir y demandar una rectificación de sus políticas y el constitucional derecho a exigir el propio cambio del gobierno”, señaló el diputado opositor Luis Barragán.

“Siendo la más irrefutable de las pruebas, el fracaso contundente de la política económica y de todo el modelo del socialismo rentístico, cuyo mejor soporte es el barril petrolero a $ 200 dólares para saciar la corrupción que lo explica, sumado el mantenimiento de la dictadura cubana,  pretende prefabricarlas e inculpar a quien se le antoje, sin que medie tribunal alguno,  sometiéndolo al escarnio público”.

El integrante de la Movida Parlamentaria consideró grave que un alto funcionario del PSUV y gobernador de un estado, como Francisco Ameliach, por las redes sociales ratifique el llamado a emplear un correo electrónico (denunciainfiltradospsuv@gmail.com) para sistematizar la delación en las mismas filas del partido de gobierno: “El empeño es el de crear una sociedad de delatores, informantes y colaboracionistas, como suele ocurrir en todo régimen totalitario, sabiéndose infiltrador de toda la vida social, incluida la oposición. Deben cesar las frecuentes amenazas y los injustificados despidos contra los empleados públicos que tienen por únicas credenciales su venezolanidad y honestidad,  negándose las también amenazadas inspectorias del trabajo y los tribunales a aceptar sus denuncias y ampararlos.  Públicamente piden una purga política que, al mejor estilo de la Lista Tascón, borre del mapa a las grandes mayorías que claman por un cambio, aún silenciosamente en los propios ministerios y demás dependencias oficiales”.

Finalmente indicó el diputado Barragán: “Saben que los venezolanos no somos ‘sapos’ y, desesperando, les urge incentivarlos, generarlos y premiarlos. Pero tienen un problema: ya los premios no alcanza para todos los delatores, informantes y colaboracionistas, hundidos en una crisis terminal”.

lunes, 21 de octubre de 2013

LEGIONARIOS

EL NACIONAL - Lunes 21 de Octubre de 2013     Opinión/8
Legión de sapos
ILDEMARO TORRES

Cuando Bolívar estaba entregado de lleno, movido por sus convicciones, a la lucha por nuestra independencia y la exaltación de cuanto definiera claramente nuestra condición de pueblo digno con apego a valores éticos fundamentales, tal vez nos imaginaba felices en goce de tales logros vitales, apuntando a un futuro luminoso.
Supo hacer de lo que pensaba y sentía juicios que devinieron en orientaciones con trascendencia histórica. Un ejemplo de esas observaciones suyas repetidas por siglos dada su validez, es la de cómo el talento sin probidad es un azote; y sin ser posible objetarle el haberse quedado corto en lo dicho, la degradación palpable en esta Venezuela militarizada y saqueada por quienes supuestamente la gobiernan, obliga a sumarle la afirmación de que ello es aún peor cuando a una conducta primaria carente de probidad se le suma, como sucede hoy, tan crasa y vergonzosa ignorancia oficial.
Tenemos ocupando cargos de alta responsabilidad a funcionarios de deplorable mediocridad y mínima formación, pero a los que uno oye opinando desafiantes cual supuestas autoridades en sus campos, siendo ejemplos perfectos de los bio y psicotipos a los cuales cabe decirles viéndolos actuar: "¡pobrecitos!", calificativo usado por años en el país y forma efectiva de dejarlos en evidencia, pues quedando claro que llamarlos así no es porque carezcan de recursos económicos, sino que obedece a esas otras razones exhibidas como parte de una personalidad, en algo nos ayuda a desinflarles la arrogancia.
En verdad no vale la pena insistir en hacer del tal Maduro un tema, pues ya no hay ninguna revelación que agregar a sus conocidas perversiones, a su necio empeño en ser gracioso, ni acerca de la complicidad suya con otros gobernantes de similar primitivismo que incluyen terroristas, narcotraficantes o impúdicos chulos que viven a expensas de Venezuela.
La "revolución" nos tiene inmersos, cual patrón de Gobierno, en una irrespirable atmósfera de ensañamiento contra quienes la adversen; es así constante la agresión a las universidades y reiterado el desconocimiento de la condición autónoma de las mismas, en pretendida devaluación de su jerarquía académica. En una democracia verdadera, la demanda de respeto para la autonomía de una universidad estaría fuera de lugar, pero no es ese el caso de la Venezuela actual.
La involución del país, su trágico cuan bochornoso hundimiento en tan hondo foso de atraso, en los años recientes de embrutecedor chavismo ha probado ser continua y cada vez mayor, pues no conforme con la siniestra labor de sus aparatos armados y pandillas, el gobierno cada día suma crueles y humillantes agresiones a la población civil, en particular opositora. Ante la situación que padecemos viene a nuestra memoria la publicitada ida hace años de Freddy Bernal a Cuba para ­según se informó­ ver y conocer de cerca cómo funcionaban los CDR; pues bien, ahora tenemos los nuestros a la cubana, propios, siendo tal vez lo único distinto que no son Comités de Defensa de la Revolución, sino parte del llamado Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria; a partir del cual el atropello exhibe su sello oficial de mecanismo de censura violatorio del derecho a la libertad de expresión e información Y consecuencia de tales medidas aberrantes que los acólitos chavistas califican de legales, todos nosotros, cada ciudadano, por disposición del régimen puede ser (o desde hace rato es) espiado, vigilado, delatado, perseguido y reprimido.
De hecho nada tenemos que celebrar, sí en cambio mucho que enfrentar y derrotar, para bien de nuestra condición humana, de nuestra salud física y mental, de nuestro honor, y del orgullo a sentir por la conciencia del deber ser.

domingo, 13 de octubre de 2013

SOCIEDAD DE PAJÚOS, PUES

Espiación y sapocracia
Luis Barragán


Posiblemente, por numerosos y variados, mutuamente interferidos hasta por motivos fútiles y personales, ha surgido una entidad capaz de espiarlos a todos. El Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria (Cesppa), anudará o pretenderá anudar todos los servicios de (contra) inteligencia del país, ordenando la participación de los amigos foráneos, para copar buena parte del tiempo disponible por el  Presidente de la República, quien ha decidido igualmente el alumbramiento de un Órgano Superior en el área comunicacional.

El miedo saudí los obliga a sospechar de una colonoscopia realizada en algún precario y lejano caserío del país, o del fallido pronóstico de un avezado y cercano  lector de tabaco, pues, más allá despunta la Corte Internacional de La Haya.   Poco a poco, el socialismo rentista nos conduce hacia una sociedad de delatores en la que importará más el consumado gesto histriónico, abaratando el ejercicio dictatorial.

Trastocada en cultura más que en oficio de supervivencia, la delación inundará todas las avenidas, calles, veredas y callejuelas sociales, metiéndose en casa, por muy  afectivo y reputado  sea el vínculo familiar. La historia arroja sobradas lecciones al respecto, cotizándose mejor los colaboracionistas de una abnegada teatralidad opositora, y encumbrándose audazmente los funcionarios capaces de propinar una implacable investigación a otros de menor rango partidista.

Un organismo velará por saber todo, mientras que el otro lo hará para que no se sepa nada. Incluso, para que ignoremos la naturaleza, conformación y alcance de la Dirección Político-Militar de la Revolución Bolivariana, cuya inicial ventaja consiste en su inexistente soporte constitucional y legal.

Suele ocurrir, más adelante los sapócratas unirán su destino al de la nomenclatura importadora, dándole  una real consistencia y complejidad a las nuevas relaciones sociales que se avecinan. Mientras tanto, orgullosos de sus pecados, cumplirán con las más rudas tareas de espiación y enmudecimiento que, inevitable, requerirá de un mínimo de sentido creador para inventar el delito donde – simplemente – no lo encuentre.

http://www.noticierodigital.com/2013/10/espiacion-y-sapocracia/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=993908