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domingo, 19 de enero de 2020

SET PARLAMENTARIO

TeleSur: la dictadura como espectáculo
Luis Barragán

Estrictas razones profesionales obligaban a un amigo, Carlos Asuaje,  a diligenciar  diariamente e ejemplar físico de la Gaceta  Oficial y, antes de encontrarnos, pudo darle alcance al  finalizar la tarde de un viernes para reportar la novedad: la creación de TeleSur, cuyo convenio tardó en conocerse de acuerdo a la arraigada costumbre oficial. Por aquellos días de mayo de 2005, el suscrito estaba encargado de la secretaría general nacional del partido al que adscribía, trabajando en  el informe y algunas propuestas a la dirección que incluía la jerarquización de temas para la rueda de prensa del lunes siguiente.

Sobreviviente la copia del  acta correspondiente, la empresa televisiva en ciernes ingresó a la agenda de discusión partidista junto a otras materias, como la petrolera, la de seguridad y defensa de la nación, los derechos humanos en Cuba, entre otros. Por entonces, abordamos “la naturaleza e implicaciones de TeleSur, formulando algunas consideraciones a partir del Convenio entre la República Oriental del Uruguay y la nuestra (Gaceta Oficial Nº 38166 del 14 de abril del presente año)”.  No obstante, por siempre nos pareció curioso que el asunto fuese tan subestimado o irrelevante, a pesar de exhibir el propio y desconocido número de la Gaceta en cuestión, añadidos los medios que se aferraban a las circunstancias más efímeras e inmediatas.

Consabidos los perjuicios de la transnacional, bastará con citar la reseña de los últimos acontecimientos en el parlamento venezolano: los diputados de la ultraderecha, vociferaron, fueron al centro caraqueño  a agredir a las pacíficas e ingenuas fuerzas del oficialismo, intentando hacerse por la fuerza del Capitolio Federal.  La mentira adquiere – así -  un desvergonzado calibre, gracias al arsenal de un medio orientado al totalitarismo continental que ha contado por más de década y media con nuestra militante subestimación, hervidero de corrupción por todo lo que se filtra en el universo parasitario que explica a la dictadura socialista.

Yendo Maduro Moros a la sede legislativa que también ha usurpado, a los efectos de la transmisión, la maquillaron en todo lo posible. Puede aseverarse, el régimen se ofrece como un gran set para tratar de engañar al mundo, espectacularizando sus desmanes.

Días atrás, el presidente Guaidó anunció la reorganización del canal televisivo, o algo parecido, sin que, al menos, consultara a la Fracción Parlamentaria 16 de Julio, por lo que es necesario comentar que, en principio, contestes con el propósito, su materialización sugiere un esfuerzo político, técnico y administrativo de los que están urgidas, por ejemplo, la aprobación y aplicación del artículo 187, numeral 11 constitucional o la peligrosísima situación que confronta la universidad venezolana.  Aceptemos, es el hábito, existen problemas o fenómenos creídos como  secundarios que, inexorablemente, luego, quizá ya tarde, adquieren una gravedad demencial que dice sorprender a muchos para rasgarse las vestiduras.
20/01/2020:


Fotografías: LB, AN (Caracas, 14/01/2020).
Reproducción: Acta referida.

domingo, 28 de mayo de 2017

LA OTRA TRANSNACIONAL



TeleSur, el vulgar megáfono

Luis Barragán

Iniciándose TeleSur, fue escasa la importancia que le concedimos a una iniciativa que todavía tiene por principal soporte, nuestras divisas. El extinto presidente, insigne vociferador, se exhibía como una víctimas predilectas de las transnacionales de la información que, por entonces, eran muy benevolentes con él.

Recordamos, incluso, que cierto lunes debíamos atender a una rueda de prensa y exhibimos, como uno de los temas, el ejemplar original de una Gaceta Oficial que nos proveyó Carlos Asuaje, experto aduanero que, a última hora del viernes anterior, la adquirió por razones de oficio, sorprendido por una decisión gubernamental adicional. Ésta, anunciaba la constitución de la emisora no menos transnacional, una particularidad del renglón, porque el Estado venezolano la emprendía desembolsillando más de un millón de dólares para los trámites inaugurales.

Mayor sorpresa la nuestra, la prensa del patio fue indiferente ante la denuncia, impuesta una línea editorial a los partidos mismos, capaz de soslayar uno de esos “matices menores”, según nos explicó luego una periodista amiga. Por lo demás, hoy pasa inadvertida una empresa inauditable, con sede en Caracas, capaz de mentir sistemáticamente sobre nuestras realidades y las del mundo, con la asidua versión – naturalmente interesada – de los  periodistas cubanos que las desean una constante épica propagandística de la revolución obscenamente simplificadora de todo lo que ocurre en el orbe.

Poco podemos agregar a la estafa informativa del canal, pues, tomando imágenes actuales de las jornadas de protesta de la oposición, como la conmovedoramente nocturna que repletó de luces esperanzadoras a Venezuela, o de las más viejas movilizaciones chavistas, las hizo pasar como si fuesen expresiones de un oficialismo que pacíficamente lidia con una monstruosa conspiración de la derecha de sus tormentos.  Al lado de bloqueo de las emisoras informativas que han dado testimonio de la más cercana e íntima cotidianidad de los noticiosos días que transcurren, como TNT24 o CNN en español, por sólo citar un par de casos, destaca el estruendo audiovisual del totalitarismo televisivo que convierten la gracia en una inaceptable morisqueta reñida con la más elemental ética.

Semanas atrás, apreciamos la intervención de un diputado uruguayo, Daniel Radío, quien dio un importante testimonio de solidaridad con la causa democrática del pueblo venezolano, emplazando a su gobierno a la revisión de una patética adscripción a TeleSur. Éste, un laboratorio de la desinformación, ha atropellado mil veces la verdad y, nada rentable, tiene por único soporte la confiscación del bolsillo de los pueblos que pagan su cuota adscribiéndose al vulgar megáfono de la dictadura de Maduro Moros.

28/05/2017: