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domingo, 26 de abril de 2020

SEGURIDAD VIAL

De una  enfermedad crónica 
Luis Barragán

Los problemas de la vida pública ciudadana suelen pasar inadvertidos. Quizá por demasiado obvios.

El paso de la ballena fumigadora ha creado sendas tumbas de asfalto (https://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=152338).  La enfermedad crónica del pavimento también tiene por origen en los rellenos de una emergencia que se prolonga.

Algo planificaron dos o tres ingenieros civiles al esgrimir su condición de vecinos afectados.  Pero no hay cabillas ni cemento para el remiendo  y las autoridades o los llamados colectivos armados tampoco aceptarían que tocasen un ámbito que lo asumen como exclusivo y excluyente. 

Les pertenece toda calle y avenida.  Sólo ellos tienen el salvoconducto para recorrerlas y decidir.

La situación tiende a agravarla el relleno voluntario de tierra para el asfalto resquebrajado.  Improvisada ingeniería de ocasión para sincerar estos tiempos de pandemia con los peligros que acarrea.

27/04/2020:
https://www.noticierodigital.com/2020/04/de-una-enfermedad-cronica/
https://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=152897

domingo, 19 de abril de 2020

ANGUSTIOSA SEÑALIZACIÓN


Tumbas de asfalto
Luis Barragán

Nos caracteriza  una deficiente señalización de las vías públicas. Cualquier recorrido luce más confiable con el dispositivo electrónico disponible que cualesquiera avisos de las autoridades de tránsito.

Demasiado frecuente es el deterioro de la vialidad. La ciudadanía espontáneamente improvisa un llamado de alerta para evitar accidentes por  los cráteres sobrevenidos del pavimento.

Alertamos hace poco sobre el paso de la ballena antimotines trastocada en fumigadora  de  las avenidas capitalinas (https://www.noticierodigital.com/2020/04/coronavirus-e-infraestructura). Una de ellas quebró el asfalto para poner en peligro la vida de los vecinos que ya no diferencian las pestes.

Ojalá el hueco no se convierta en una tumba de asfalto. Lo rellenaron con otros escombros porque el viento derrumba cualquier cartel o los tradicionales palos a la mano.

Tiempos de coronavirus para un lento deterioro del hábitat.  Deterioro que colma la  paciencia de los ciudadanos de buena voluntad que tratan de hacer lo que no hacen las autoridades competentes.

Fotografías: LB (Caracas, 14/04/2020).
Cfr.

domingo, 12 de abril de 2020

LA RUTA DE LA PANDEMIA

Coronavirus e infraestructura
Luis Barragán

La desespecialización es la tendencia dominante de todo socialismo real. Un mismo médico sirve para atender una cardiopatía o una artritis como un abogado  para el caso de un homicidio culposo o una inquisición de paternidad al igual que la silla siempre lo será sin distingos de una odontológica  y un sofá.

Las economías libremente competitivas suelen ofrecer diferenciados equipos y productos del más variado ingenio para las vicisitudes cotidianas.  Tecnología y diseño en lo posible novedosos para cada cosa y situación.

Absolutamente todos los hechos ocurridos o por ocurrir abonan al sector defensa de nuestra seguridad nacional.  Cualesquiera brotes o epidemias o pandemias tienen también carácter militar y policial.

Por  2017 vimos a una ballena antimotines apagar el incendio nocturno de un automóvil que levantó una columna de humo negro para tupir  los edificios cercanos. Los bomberos fueron simples observadores por más que el agua de su camión  tuviese lo elementos químicos para neutralizar los gases.

Ahora la ballena antimotín  se ha convertido en un mastodonte blindado para la fumigación anochecida contra el  coronavirus en las avenidas que la asumen como un privilegio. Y ha quebrado literalmente el asfalto con la brevedad de una estridencia macabra para las consecuencias del caso.

Fotografías: LB (Caracas, 10/04/2020).
Banner: Vente Venezuela.

13/04/2020:
http://www.ventevenezuela.org/2020/04/13/coronavirus-e-infraestructura-por-luis-barragan/
https://www.noticierodigital.com/2020/04/coronavirus-e-infraestructura/
https://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=151760

Breve nota LB: La sección de opinión del portal de Vente Venezuela, suele cambiar las gráficas para los artículos y las declaraciones, aunque ya es la segunda semana en la que emplea un atractivo banner de promoción para las redes. Por cierto, el banner es de fotografías cambiantes, diferente a las fijas que tienden utilizar los portales noticiosos, como La Patilla o Caraota Digital y, esperamos, por buen tiempo, Noticiero Digital que cambió la vieja fotografía de mediados de la década anterior. Ahora bien, otro ha sido el problema específico con ND, pues, en las últimas semanas tienden a “corregir” los artículos enviados, algo que ha sido motivo de disgusto para Enrique Meléndez, por ejemplo. Nos molestó al percatarnos algo tardíamente, pero – a la vez – dudamos en protestar y dejar el espacio en el que escribimos todos los lunes, desde 2004 o 2005, aproximadamente. De los cambios percibidos, dejamos constancia en el blog al ofrecer la versión notidigitalizada. Sin embargo, esta vez, quisimos hacer un ejercicio y una prueba.  El medio, por lo general, no da acogida a nuestras declaraciones, sólo el artículo de cada lunes. Y, como lograos fotografiar el pavimento, pensamos en remitirlo con el artículo. Y éste, hecho de la manera más depurada posible para evitar que mano ajena lo interviniese. ¿Para qué servían las fotografías remitidas? Una de dos: para anexar la primicia al artículo o convertir el texto en una declaración que le diera salida. No ocurrió en ambos casos y el medio – digamos – perdió la oportunidad. Quedan las gráficas para esta semana denunciar el asunto. A Juan Smith le enviamos el sábado póximo pasado, nuestra contribución en los siguientes términos: “Estimado Juan: Te remito el artículo correspondiente al venidero lunes 13 de los corrientes. Deduzco que estás intentando una mayor claridad y comprensión de los textos para el portal.  Por ello, esta versión directa de nuestro artículo que cumple con las mínimas normas  gramaticales y, además, sintácticas del caso. No hace falta  “coma” alguna. E, igualmente, anexo fotografías que ojalá sean de interés” (etc.) Por lo menos, ND respeto el formato. Es difícil escribir sin “coma”, excepto en el medio literario, aunque también hacerlo en forma desabrida, sin los tropos que forman parte de un estilo personal. Meléndez afirma que se trata de un matemático que no vio las materias relacionadas con el lenguaje, propias del periodismo. Por cierto, Vente Venezuela sí hizo la corrección más adecuada. En conclusión, escribir como lo deseamos para ND, tiene sus retos.

VERSIÓN NOTICIERO DIGITAL
Luis Barragán: Coronavirus e infraestructura
Mensaje por redaccion » 12 Abr 2020, 22:00
Opinión
ND
La desespecialización es la tendencia dominante de todo socialismo real. Un mismo médico sirve para atender una cardiopatía o una artritis como un abogado para el caso de un homicidio culposo o una inquisición de paternidad al igual que la silla siempre lo será sin distingos de una odontológica y un sofá.
Las economías libremente competitivas suelen ofrecer diferenciados equipos y productos del más variado ingenio para las vicisitudes cotidianas. Tecnología y diseño en lo posible novedosos para cada cosa y situación.
Absolutamente todos los hechos ocurridos o por ocurrir abonan al sector defensa de nuestra seguridad nacional. Cualesquiera brotes o epidemias o pandemias tienen también carácter militar y policial.
Por 2017 vimos a una ballena antimotines apagar el incendio nocturno de un automóvil que levantó una columna de humo negro para tupir los edificios cercanos. Los bomberos fueron simples observadores por más que el agua de su camión tuviese lo elementos químicos para neutralizar los gases.
Ahora la ballena antimotín se ha convertido en un mastodonte blindado para la fumigación anochecida contra el coronavirus en las avenidas que la asumen como un privilegio. Y ha quebrado literalmente el asfalto con la brevedad de una estridencia macabra para las consecuencias del caso.
VERSIÓN VENTE VENEZUELA
Coronavirus e infraestructura – Por Luis Barragán
13 abril, 2020
La desespecialización es la tendencia dominante de todo socialismo real. Un mismo médico sirve para atender una cardiopatía o una artritis, como un abogado para el caso de un homicidio culposo o una inquisición de paternidad, al igual que la silla siempre lo será, sin distingos, de una odontológica y un sofá.
Las economías libremente competitivas suelen ofrecer diferenciados equipos y productos del más variado ingenio para las vicisitudes cotidianas.  Tecnología y diseño en lo posible novedosos para cada cosa y situación.
Absolutamente todos los hechos ocurridos o por ocurrir abonan al sector defensa de nuestra seguridad nacional.  Cualesquiera brotes o epidemias o pandemias tienen también carácter militar y policial.
Por 2017 vimos a una ballena antimotines apagar el incendio nocturno de un automóvil que levantó una columna de humo negro para tupir los edificios cercanos. Los bomberos fueron simples observadores por más que el agua de su camión tuviese lo elementos químicos para neutralizar los gases.
Ahora la ballena antimotín  se ha convertido en un mastodonte blindado para la fumigación anochecida contra el  coronavirus en las avenidas que la asumen como un privilegio. Y ha quebrado literalmente el asfalto con la brevedad de una estridencia macabra para las consecuencias del caso.

Diputado @luisbarraganj


domingo, 4 de diciembre de 2016

PAVIMENTAR EL BOLSILLO

Escena para un Estado ausente
Luis Barragán


En días recientes, al salir de una sesión plenaria en la Asamblea Nacional, nos percatamos del curioso esfuerzo que, seguramente, se repite en todos los caseríos, pueblos y ciudades del país. Luego de hacer la mezcla correspondiente y de tapar cuidadosamente el cráter en una avenida de amplia y densa circulación, la tan voluntariosa persona convirtió un pote de hojalata en la deseada alcancía para la contribución de conductores y peatones que, nos parece, abundaron más en el gesto de agradecimiento que en el dinero depositado.

Aparecen nuevas oportunidades y oficios que reemplazan la mendicidad, sobre todo en el medio urbano. Uno de ellos, es el de prestar un servicio a la comunidad que el Estado deudor ni siquiera se molesta en dispensarlo o excusarlo, excepto la suscripción y pago de sendas contrataciones que suelen culminar en la taquilla bancaria, aunque el más elemental remiendo del pavimento queda pendiente para otra ocasión de negocios.

Frecuentemente, son los ciudadanos más sensibles y conscientes los que se ocupa de señalizar los huecos que exhibe la ciudad,  permanentemente afectada por la lechina de la desidia gubernamental. El servicio anónimo del ciudadano espontáneo,  tiende a evitar el accidente de personas y automóviles desprevenidos, cuando – cansados – los vecinos no arbitran sus escasos recursos para compartir el esfuerzo de una gratuita reparación de las vías que, por cierto, ha pagado por adelantado a través de los impuestos que rigurosa e inevitablemente paga, tal como lo ha hecho con el alumbrado público, pero – ornamentales los postes – debe aliviarlo y sufragarlo desde las casas, edificios y locales comerciales.


Una rápida lectura de la escena comentada, nos lleva – por una parte – a constatar la situación desesperada de quien, buscando llevar el pan a la casa, ingeniosamente se vale de las oportunidades que el Estado ausente abre. Hay un claro indicio del emprendimiento que lo cuestiona, haciéndolo simultáneamente con las condiciones de vida que rayan en lo inhumano, habida cuenta de la – antes impensable – crisis que padecemos.

E, igualmente, nos conduce – por otra – a constatar que, desde la fallida reforma constitucional de 2007, realizada luego inconstitucionalmente a través de leyes y reglamentos, ese Estado pretende transferir a las comunas subordinadas, siendo ésta una condición indispensable, los problemas fundamentales, aunque las excedan por su complejidad y profundidad, especialidad y necesidad de recursos. El poder central, a guisa de ilustración, no atiende – renunciándolas - las inmensas dificultades en materia de salubridad, seguridad personal y energía eléctrica, porque el exclusivo celo está en la preservación de sus reducidos elencos de conducción y de la jugosa inversión en la pólvora asimétrica.
Fotografías: LB, Caracas.


05/12/2016:

domingo, 30 de agosto de 2015

LOS OTROS CAMINOS



Automovilismo, vialidad y modernización 
(y Estado de Excepción)

Luis Barragán

Gracias a una formidable alianza de la Academia Nacional de la Historia y la Fundación del Banco del Caribe, tenemos títulos como el de José Alberto Olivar: "Automovilismo, vialidad y modernización" de José Alberto Olivar (Caracas, 2014), ganador del Premio de Historia Rafael María Baralt. Por cierto, iniciativa que no debe pasar inadvertida en un país tan urgido de memoria, susceptible de cualesquiera emboscadas de confusión y olvido con caras consecuencias – precisamente – históricas.

El autor considera la creación de la Comisión y del Plan Nacional de Vialidad que contextualizó,  ordenó e impulsó obras de una enorme relevancia, inscrita en una preocupación constante desde que el Estado Nacional se hizo tal, con Juan Vicente Gómez,  hallando continuidad en los sucesivos gobiernos que echaron las bases de la otra Venezuela insospechada a la luz (o la sombra) de las incontables guerras y escaramuzas civiles de un siglo aún más lejano. Todavía, los venezolanos no logramos imaginar cuán incomunicado estaba nuestro territorio hasta que, a principios y mediados del XX, fue asumida una responsabilidad varias veces postergada, con precursoras carreteras y líneas férreas que obligaron a toda una red vial apuntalada por la renta petrolera.

En líneas generales, la obra versa sobre la inversión pública – incluso – como una panacea del desarrollo, al finalizar y principiar las décadas de los ’40 y ’50, ponderando su real incidencia económica. Concreta sus observaciones con la expansión de la red en la dictadura perezjimenista, ejemplificada por la autopista Caracas-La Guaira, la Carretera Panamericana, el sistema vial de Caracas y del centro del país, el puente sobre el Lago de Maracaibo, el plan ferroviario nacional.

Un título que rompe con el acostumbrado temario político y, a la vez, con nuestro tedio lector, nos permite apuntar a las generaciones venezolanas que, por un lado,  creen que la infraestructura vial es de una muy remota data, y, por el otro, las más recientes, no adivinan la calidad de vida que alcanzamos, ya habituadas a un deterioro que suponen secular. Por lo demás, rindiéndole los dividendos políticos del caso, hay quienes juran que todo el país urbano lo concibió y levantó enteramente Pérez Jiménez, aunque – por ejemplo -   la Ciudad Universitaria de Caracas fue concebida y planificada desde los tiempos de Medina Angarita, principiando con toda la complejidad técnica y administrativa del proyecto, o  la autopista Caracas-La Guaira fue anunciada en el primer mensaje presidencial de Gallegos. Por lo demás, téngase en cuenta que el Estado luego atendía e invertía en otras áreas (educación, salud, etc.), igualmente condicionado por la discusión, a veces acalorada, que iba más allá del parlamento: ésta sola circunstancia nos enseña las facilidades con las que contó un dictador que decidía inconsultamente sus inversiones.

Todavía joven, Olivar es un calificado historiador que promete una obra seguramente decisiva para los venideros años. Por lo menos, tenemos la fortuna de leerlo – digamos – tempranamente.

Estado de Excepción

Una masiva perturbación y dislocación ha provocado el decreto – por ahora – fronterizo. Inútil tarea, pues son otras las causas decisivas de una crisis enteramente nacional. Digan lo que digan, es necesario disculparse con los colombianos, porque no merecían semejantes atropellos de los que ya vivimos en carne propia los venezolanos.

Fuente:
http://www.diariocontraste.com/automovilismo-vialidad-y-modernizacion-y-estado-de-excepcion-por-luis-barragan-luisbarraganj/