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domingo, 19 de julio de 2020

DISPAROS DEL SABER / EL SABER DE LOS DISPAROS

De la conatelización del saber
Luis Barragán

Es necesario reconocerlo, tenemos por un (in) exacto domicilio el lenguaje digital. Todo lo sobre-simplifica e, incluso, banaliza, porque es la tendencia que domina.

Por precarias y hasta inexistentes sean nuestras posibilidades de conexión, ese  lenguaje nos ha dado alcance. El tránsito de la pandemia lo celebramos evocando aquéllos videos, audios y otros motivos gráficos de extraordinaria circulación, apocadores.

A la contaminación del lenguaje, sumamos la rectoría de un organismo estatal que delimita nuestras comunicaciones, a juzgar por el uso de la telefonía convencional misma. CONATEL marca la pauta para el creciente aislamiento de la población en nombre del COVID19, cuando realmente lo es en el de Miraflores: más allá de la prisión física.

Proclamaron hasta el hastío la educación virtual en el país al que obligan a cocinar a leña, quebradas las industrias gasífera y eléctrica. Faltando poco, buscando su definitiva desaparición, cada vez está más encarecida y restringida la televisión por suscripción y aquellos canales de entretenimiento  científico, histórico, deportivo y gastronómico, por ejemplo, capaces de profundizar un poco más en sus respectivos ámbitos, desaparecen de la vida diaria.

Toda emisora radial, televisiva y digital que se permita alguna profundidad, por una u otra vía, recibe el zarpazo conatelizador. Ligereza, trivialidad, pusilanimidad, más temor, miedo, terror, lucen como los únicos saberes a batir psicológicamente  bien para apocar a los venezolanos en un intenso y quirúrgico bombardeo propagandístico.

Fotografía: Tomada de la red, tanqueta las puertas de la Unimet.

domingo, 21 de enero de 2018

SISTEMA PERVERTIDO: DEFENSOR Y ACUSADOR A LA VEZ

Tragedia y necedad
Luis Barragán

Lo más importante de la tragedia es la tragedia misma, por más que la dictadura trate de ocultarla. Y ni siquiera eso, pues, ella misma se ha interesado en su difusión para escarmentar a quienes le hagan aún la más tibia oposición.

Violentando las más elementales normas constitucionales y legales, el mundo entero ha presenciado con perplejidad y repudio lo acontecido. Remitiéndonos a los juicios de Nuremberg, lo acecido – lo inéditamente acaecido en Venezuela -  retrata muy bien la íntima naturaleza de una dictadura que, apenas, goza de la aquiescencia de los pocos que logra tarifar.

Por más descarada que sea, como lo es, intentará atenuar ese repudio universal y, sin ambages, desarrollará una campaña psicológica de mayor contaminación tratando de dividir a la ciudadanía que ya no cabe de tanta indignación.  Buscará matices, confusiones y falsedades para sembrar, hincándolas lo más profundo que pueda, las dudas.

Será y, ya lo es, una necedad disertar sobre la autenticidad de los actos de Oscar Pérez y los otros venezolanos que finalmente ofrendaron sus vidas en una lucha tan desigual. Cayendo en la trampa, los habrá unos más expertos en la biografía de los mártires que otros, pugnando por imponer un criterio y, además, a falta de argumentos, como asombrosamente ya vemos, acusarán a los llamados incorrectamente abstencionistas de los eventos de El Junquito y del fracaso monumental de República Dominica.

Lo evidente, esencial y aleccionador es que, por más que nos rindamos los venezolanos, el régimen nos facturará por el sólo hecho de existir y de estorbarle, con nuestra hambruna y miseria.  Por cierto,  delatando una circunstancia demasiado novedosa: no podemos contar con el Defensor del Pueblo que, a su vez, es el Fiscal General de la Dictadura.

lunes, 2 de enero de 2017

BLOQUEAR EL TERRORISMO PSICOLÓGICO

Superar la melancolía política
Luis Barragán


El año que concluye lucía generoso y promisorio, a pesar de las inmensas dificultades que empuñaba en la frente de cada venezolano. Luego del triunfo parlamentario de la oposición, la solicitud y realización del proceso revocatorio del mandato presidencial, establecido expresa e inequívocamente en la Carta de 1999,   garantizaba una transición en paz reforzando nuestro optimismo.

Para el gobierno, lo más importante era no sólo postergar hasta liquidar el referido proceso, confabulado con el órgano electoral, sino atajar la sana emoción, el entusiasmo y también la dicha que su sola posibilidad generaba, renacida la esperanza más genuina en medio de las tempestades, como suele ocurrir. Sobrellevó a pulso cada evento, calculando sus consecuencias sobre una población desesperada, pero terca, hasta clavarle profundo el puñal  en el momento recomendado por los especialistas.

Frustrada la consulta popular,  subvertida impunemente  la Constitución, levantó vuelo una tal mesa de diálogo, sacada de la vieja chistera, y quienes la concurrieron sabían perfectamente los efectos psicológicos de un fracaso que estaba cantado. Inevitable, uno de los negociadores, Carlos Ocaríz, luego reconoció que la propia instalación y desarrollo del intercambio, produjo la desmotivación y desmovilización ciudadana: por lo menos, sin relevarlo de tamaña responsabilidad, dio la cara como no lo hicieron los otros voceros del celebérrimo G-3 que cree condensar todas las fuerzas y energías de la oposición democrática.

Faltando poco, agudizada la crisis humanitaria, pretendiendo chantajear a la población con bolsas de comida que, insuficientes, manejan los colectivos armados a su antojo, Maduro Frías hizo muy bien lo que Chávez Moros hubiese hecho: jugó con el circulante, agobiándonos con un morboso y consecutivo descaro. En diciembre próximo pasado, ocasión propicia para el festejo familiar con lo poco o muy poco que hubiese, supimos apenas de la tristeza que  los pueblos sojuzgados por una indolente dictadura sienten, como ocurre en la cercana Cuba o en la lejana Corea del Norte. Empero,   colmada la paciencia que dispone a la lucha, el liderazgo opositor debe de superar esa suerte de melancolía que embarga a unos, incluyendo a quienes – conscientemente o no – contribuyeron a ella, frente a  otros que se mantienen firmes en sus convicciones, decididos y combativos, como María Corina Machado, Leopoldo López y Antonio Ledezma.

La desmoralización del pueblo ciudadano,  propiciada una masiva depresión desde el poder establecido, hay que superarla en las propias filas de su dirigencia política aún libre de toda culpa por la  situación a la que hemos llegado. No hay otro remedio para evitar que se prolongue, devorándonos.

Fuentes:
01/01/2017:
http://www.radiowebinformativa.com/opinion/superar-la-melancolia-politica-luisbarraganj
https://www.lapatilla.com/site/2017/01/02/luis-barragan-superar-la-melancolia-politica
http://www.scoopnest.com/es/user/venezuelaaldia/815904266250579968
http://www.envenezuela1.com/content/blog/lapatilla-luis-barrag%C3%A1n-superar-la-melancol%C3%ADa-pol%C3%ADtica
http://www.hoyenvenezuela.com/2017/01/02/luis-barragan-superar-la-melancolia-politica/
http://www.envenezuela1.com/content/blog/lapatilla-luis-barrag%C3%A1n-superar-la-melancol%C3%ADa-pol%C3%ADtica
http://quepasaenvenezuela.com/2017/01/02/luis-barragan-superar-la-melancolia-politica/
https://newstral.com/es/article/es/1051709855/luis-barrag%C3%A1n-superar-la-melancol%C3%ADa-pol%C3%ADtica

martes, 1 de noviembre de 2016

INSÓLITO DESPLIEGUE

Meter miedo
Carlos Balladares Castillo

Hoy al dejar a mi hija en su colegio me consigo con esta desagradable sorpresa: 14 efectivos de la PNB con 5 motos y con ¡escudos antimotines desplegados igual que frente a una protesta! Me acerco y hablo con ellos:
- Buenos días ¿se puede saber la razón de este despliegue de policías frente a un colegio?
- Es un operativo de seguridad
- Pero ¿con escudos antimotines?
- Es que cerca hay un mercado con productos regulados puede haber disturbios
- Pero ese mercado (abasto) está a 6 cuadras, me parece que están un poco lejos - les respondo ante el absurdo del argumento -
- ¡¿Usted prefiere que acá haya un poco de malandros armados?!
- Bueh - fue mi respuesta con tono de ironía y agrego: Acá hay niños y esto les asusta, un poco de consideración, esto no tiene sentido alguno de las proporciones -
El funcionario hace silencio y me dijo que me apartara porque se iban a hacer una foto.
Es la política del miedo: "acepten la dictadura, obedezcan, somos tan poderosos que hasta nos metemos con sus hijos". Ese es el mensaje.
No me queda la menor duda: Necesario es resistir. No podemos quedarnos callados.

Fuente:
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10154541117940535&set=a.10151558435365535.1073741825.562245534&type=3&theater