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sábado, 11 de julio de 2020

5-J, HOY

5-J: OPE y la Sociedad Patriótica que somos
Juan Pablo García 
 
La  pandemia es un buen pretexto para que Nicolás y sus secuaces, se contenten con una cadena radiotelevisiva, invadiendo todas las redes sociales con sandeces, en lugar del consabido desfile militar de Los Próceres y los actos tan propios del Estado. Sin embargo, fallido, no hay Estado en Venezuela. . Además, le importa poco la fecha, porque la suya es el 26 de Julio como solemne recordatorio de fiesta nacional de los comunistas cubanos. Esto debemos tenerlo claro quienes pulverizaron  la soberanía nacional que alcanzamos en el siglo XIX con la Independencia que tantos sacrificios comportó para los venezolanos. Hoy, por ejemplo, siendo un elemento existencial del Estado, éste no controla más del 56% del territorio, subastándolo entre terroristas de toda índole; ha diezmado por hambre y mengua a la población, literalmente desplazando a más de seis millones de conciudadanos, refugiados en distintas partes del mundo; y el poder establecido es dependiente y subordinado de las mafias de otras latitudes empeñadas en acabar con la propia civilización occidental.

El 5 de Julio de 1811, nosotros asumimos la soberanía territorial, incluyendo, por cierto el territorio del Esequibo (principio del utis possidetis iuris), y la soberanía popular, es decir, la ciudadanía. Nos hicimos republicanos para reconstruir la civilidad. Sin embargo,  este régimen socialista, manipulador hasta la saciedad de Bolívar y su  herencia, ha hecho trizas la  soberanía y somos un califato petrolero del comunismo, aunque sin petróleo que procesar porque acaron con las refinería que tenemos dentro y fuera del país. Luego, no se trata sólo  de hacer unos comicios a todo evento, a todo trance, aceptarles agradecidos la conformación de un arbitrario CNE, ni  de acordar la cohabitación con el victimario. Se trata de la Independencia misma, de actualizar y de hacer valer aquél grito razonado, vehemente y contundente de 1811 frente a los enemigos de Venezuela.

Por ello, asumamos un documento fundamental, una propuesta realista y viable, un compromiso para salvar al país, iniciando la salvación del occidente amenazado: La Operación de Paz y Estabilidad (OPE), anunciada por María Corina Machado, es el camino adecuado y necesario para enfrentar y superar los inmensos peligros que representan Nicolás Maduros y sus secuaces, aún infiltrados en la Sociedad Patriótica. Porque nosotros, los venezolanos, somos y nos sentimos parte de la Sociedad Patriótica que aguijoneó al Congreso de 1811 para la Declaración de la Independencia.

05/07/2020:

5 de julio, OPE e independencia
Juan Pablo García
 
Siento la patria aquí, en el pecho. Tal día como hoy, los parlamentarios de la Venezuela de entonces, declararon con la debida contundencia, la Independencia de Venezuela. Nadie dijo que sería fácil. Ninguno arrugó a la hora de firmar el acta. La Sociedad Patriótica mantuvo en pie. La opinión pública elevó su extraordinaria y potente voz.

Que sepamos, hubo discusión en torno a lo que puede llamarse el abanico de escenarios para un gesto precursor en toda Iberoamérica. Se tomó la decisión conscientemente, empleando la ruta del coraje. No hubo otra, sino la del coraje. Esto es necesario subrayarlo porque nadie, en su sano juicio, planteó una negociación con la Corona española, ni suscribió acuerdos secretos con sus representantes y, mucho menos, hizo negocios con la propia declaración. Por ello, como diputado hoy por el estado Monagas, me siento heredero de los congresistas de 1811 que no andaban lloriqueándole a las autoridades españolas.

Ahora, planteada la propia desintegración de Venezuela por las mafias socialistas, sentimos la patria en lo más íntimo. Independencia frente a esas mafias, sus terroristas y narcotraficantes que tienen invadida a Venezuela. Este es el grito que se escucha en lo más hondo del corazón. Empuñamos el Acta de la Independencia para salir adelante con la Operación de Paz y de Estabilización (OPE).

06/07/2020:

lunes, 29 de junio de 2020

EL CIELO ENCAPOTADO

Parlamento y guerra (no) convencional
Luis Barragán

Siempre fue de un solo zarpazo. Bastaba con rodear la sede parlamentaria y ocuparla para darla  oficialmente por clausurada al filo de las bayonetas. 

Hoy son otras las modalidades para varios y largos capítulos de asfixia. Van apretando la soga con vocación quirúrgica.

El régimen mismo convertido en  pandemia antes de la llegada del Covid19. De la selecta violencia física y el terror psicológico pasa con facilidad a la negociación fingida y al chantaje en ocasiones nada sutil.

Todavía truenan los aplausos de bienvenida a aquellos que abandonaron las curules por su roja pasión. Nada convencional es la  inducción al suicidio institucional.

El parlamento debe serlo para sobrevivir con la superación del régimen que lo ha minado cual acupunturista perverso. La Operación de Paz y Estabilización (OPE)  contribuirá a romper la soga tendida para reivindicar un papel que es  histórico.

Reproducción: Élite, Caracas, 07/12/1963.
29/06/2020:

domingo, 28 de junio de 2020

COHABITACIÓN Y ESEQUIBO

Entendamos el problema del Esequibo en el marco de una guerra no convencional
La cohabitación quiere confiscar el problema del Esequibo
Esperamos al cese de la usurpación para atender el caso de los activos en el exterior, pero no para nombrar a un Comisionado Ejecutivo para el Esequibo

El venidero 30 del presente mes, la Corte Internacional de Justicia, con sede en La Haya, celebrará la audiencia pública virtual relacionada con la demanda interpuesta por Guyana sobre el Esequibo. Al respecto, el diputado Luis Barragán aseguró que la decisión que finalmente adopte esa instancia no será vinculante para Venezuela, al igual que enfatizó la vigencia del Acuerdo de Ginebra, suscrito en 1966, descartando cualquier consideración que se haga del fraudulento Laudo Arbitral de 1899 que tan injustamente nos despojó del territorio.

“Creemos – agregó - muy importante que la opinión pública  esté pendiente de la referida audiencia, aún en medio de la consabida situación que atraviesa Venezuela,  demostrando no sólo que al país le duele el problema del Esequibo, sino el fracaso de un régimen que, desde sus inicios, trató de  subestimar su importancia y de aplacar cualquier inquietud que suscitara, cumpliendo así  con el tradicional apoyo que le ha dado Cuba a Guyana”.

Señaló que “ya hay una doctrina parlamentaria actualizada, con sólidos e inequívocos alegatos políticos, históricos y jurídicos, en una materia a la que ha contribuido en no poca medida la Fracción 16 de Julio, por lo que mostramos nuestra satisfacción por la opinión dominante en torno a nuestra legítima reclamación y a la ya consabida irresponsabilidad del régimen en el manejo de un asunto que muy antes tuvo la jerarquía de una política de Estado”.

Recordemos, la citada agrupación parlamentaria propuso que la Comisión Mixta del Esequibo iniciara una investigación y fijara la responsabilidad de los altos y medianos funcionarios de la usurpación en el manejo del problema, por todos estos años, pero también planteó el nombramiento  de un Comisionado Ejecutivo con rango ministerial por Juan Guidó, como presidente encargado de la República.

No  obstante, hay quienes igualmente opinan sobre la inutilidad de tal Comisionado, alegando que el gobierno de Georgetown jamás se entenderá con él, sino con el que atienda el teléfono en la Casa Amarilla, sede de la cancillería venezolana.

El diputado Barragán lamentó esta postura que “prueba, además una notable falta de imaginación para atender el problema, por cierto, en el contexto de una guerra no convencional como la que padece Venezuela, como si no hiciera falta una elevada instancia ejecutiva de coordinación de  las iniciativas y esfuerzos de los sectores académicos y de las organizaciones pro-esequibanas dispuestas a aportar a una distinta orientación política que le toca dar  la encargaduría presidencial de Juan Guaidó”.

Además, precisó el parlamentario: “El comienzo de una solución firme y convincente sobre el Esequibo, será con el cese de la usurpación, como lo referimos tiempo atrás en la plenaria del parlamento, pero esto no significa olvidar que necesitamos echar desde ya las bases de una política de Estado en la materia y, con una mayor habilidad, empuje y destreza diplomática de los jefes de misión de la encargaduría presidencial, neutralizar las diferentes campañas internacionalmente adelantadas por Guyana a su favor, por ejemplo. En el fondo, tratan de ridiculizar la propuesta como ha ocurrido con aquello de `pedir una pizza’ con el objeto de descalificar y desalentar la aplicación efectiva del TIAR, como si no comportara la tarea de promoverlo, diligenciarlo y concretarlo en los países adscritos, en lugar de esperarlo con los brazos sentados, algo que beneficia a Maduro y los cómplices que tanto le temen”.

Arguyó que el nombramiento del Comisionado en cuestión, debe adelantarse para la nueva orientación o ciclo político que reclama la Fracción 16 de Julio, aunque al diputado Barragán confiesa que “luce curioso que digan que debamos esperar al cese efectivo de la usurpación para ello, como no se hizo para nombrar a los actuales comisionados y representantes diplomáticos; o, peor, como no quieren esperar para el manejo directo de los activos y bienes de la República en el exterior al que se opone la 16 de Julio en forma contundente; entonces, ¿para un comisionado para el Esequibo sí hay que esperar y para  el manejo de esos activos, no?”.

Interrogado sobre la coincidencia de ciertos sectores del goberno y de la oposición para la defensa del Esequibo, con motivo de la audiencia del 30  de junio, acotó: “Debemos tener mucho cuidado, porque hay cohabitadores de estilo y vocación que cuentan con el Esequibo como el formidable pretexto para aliarse a la usurpación en la búsqueda de las curules que ansían en unas pretendidas elecciones para este año; y, con mayor razón,  estar alertas ante cualesquiera diligencias para suscribir un sorpresivo acuerdo o declaración entre las partes, relevando al régimen   toda responsabilidad por lo que ocurrió, está ocurriendo u ocurrirá en La Haya: la usurpación quiere confiscar al Esequibo”.

Finalmente acotó: “La Operación de Paz y Estabilidad (OPE), también es respuesta para la pérdida de control territorial interno por lo que queda de Estado, e inicio de otra convincente, coherente y eficaz frente a Guyana. Entendamos el problema en el marco de una guerra o convencional”.

28/06/2020:
http://www.opinionynoticias.com/noticiasnacionales/37187-esequibo
https://www.lapatilla.com/2020/06/28/entendamos-el-problema-del-esequibo-en-el-marco-de-una-guerra-no-convencional-asegura-el-diputado-barragan/
https://www.entornointeligente.com/barragan-necesitamos-echar-desde-ya-las-bases-de-una-poltica-de-estado-respecto-al-esequibo/
https://newstral.com/es/article/es/1154795102/entendamos-el-problema-del-esequibo-en-el-marco-de-una-guerra-no-convencional-asegura-el-diputado-barrag%C3%A1n
https://apuntoenlinea.net/2020/06/28/entendamos-el-problema-del-esequibo-en-el-marco-de-una-guerra-no-convencional-asegura-el-diputado-barragan/
https://extravenezuela.com/2020/06/28/entendamos-el-problema-del-esequibo-en-el-marco-de-una-guerra-no-convencional-asegura-el-diputado-barragan/

La cohabitación quiere confiscar el problema del Esequibo

El parlamentario de la Fracción Parlamentaria 16 de Julio asegura que “el régimen trató de  subestimar su importancia y de aplacar cualquier inquietud que suscitara, cumpliendo así  con el tradicional apoyo que le ha dado Cuba a Guyana”

(Caracas. 29/06/2020) “Debemos tener mucho cuidado, porque hay cohabitadores de estilo y vocación que cuentan con el Esequibo como el formidable pretexto para aliarse a la usurpación en la búsqueda de las curules que ansían en unas pretendidas elecciones para este año. Al final La cohabitación y los usurpadores quieren confiscar al Esequibo”, aseguró Luis Barragán, de cara a que éste martes 30 de junio la Corte Internacional de Justicia, con sede en La Haya, celebrará la audiencia pública virtual relacionada con la demanda interpuesta por Guyana sobre la zona en reclamación.

El diputado a la Asamblea Nacional (AN) que desde la Fracción Parlamentaria 16 de Julio “creemos muy importante que la opinión pública esté pendiente de la referida audiencia, no sólo que al país le duele el problema del Esequibo, sino el fracaso de un régimen que, desde sus inicios, trató de  subestimar su importancia y de aplacar cualquier inquietud que suscitara, cumpliendo así  con el tradicional apoyo que le ha dado Cuba a Guyana”.

“El comienzo de una solución firme y convincente sobre el Esequibo, será con el cese de la usurpación, como lo referimos tiempo atrás en la plenaria del parlamento, pero esto no significa olvidar que necesitamos echar desde ya las bases de una política de Estado en la materia y, con una mayor habilidad, empuje y destreza diplomática de los jefes de misión de la encargaduría presidencial, neutralizar las diferentes campañas internacionalmente adelantadas por Guyana a su favor”, denunció el parlamentario.

Barragán asegura que desde Vente Venezuela se ha dado una propuesta para lograr el cese de la usurpación y de esa manera atender las diversas cuestiones que afectan al país, entre ellas la situación del territorio Esequibo. “La Operación de Paz y Estabilidad (OPE), también es respuesta para la pérdida de control territorial interno por lo que queda de Estado, e inicio de otra convincente, coherente y eficaz frente a Guyana. Entendamos el problema en el marco de una guerra o convencional”

El asambleísta concluyó que “en el fondo, tratan de ridiculizar la propuesta como ha ocurrido con aquello de ‘pedir una pizza’ con el objeto de descalificar y desalentar la aplicación efectiva del TIAR, como si no comportara la tarea de promoverlo, diligenciarlo y concretarlo en los países adscritos, en lugar de esperarlo con los brazos sentados, algo que beneficia a Maduro y los cómplices que tanto le temen”.

29/06/2020:
http://www.ventevenezuela.org/2020/06/29/luis-barragan-la-cohabitacion-quiere-confiscar-el-problema-del-esequibo/
Cfr.
https://lbarragan.blogspot.com/2020/06/telefonema.html

domingo, 21 de junio de 2020

OPE - UNIVERSIDAD VENEZOLANA

María Corina, la universidad y la guerra no convencional
Luis Barragán

Simplemente, a la universidad alzada se le cerraba franca y visiblemente. Al cabo de poco o mucho tiempo, abría sus puertas con o sin dictadura militar. Se le encanguró con un célebre allanamiento para desalojar la violencia que anidó, después de derrotada la insurgencia armada en el resto del país, Recordemos, fue devuelta para un desarrollo de la normalidad que incluyó limpios procesos electorales internos.

Siguiendo la ilustración, décadas muy atrás, la UCV fue el escenario predilecto de una guerra de posiciones. En ella, se atrincheraró lo más granado del sector presupuestívoro de la Venezuela rentista. Luego, la hicieron parte de una guerra de movimientos con la visible exhibición de los encapuchados que tomarían por asalto el poder. Nada más y nada menos que el poder, al que accedieron emboscando a todo un país, siguen apostando por pulverizar a la universidad como noción msma. 

Hoy, cada casa de estudios afronta una guerra no convencional. Poco importa la deserción masiva de estudiantes y profesores, el déficit crónico del presupuesto, el deterioro de la planta física, los salarios de hambre, la prolongación artificiosa de sus autoridades. Una inmediata represión de sus naturales protestas, las caracterizan. La delincuencia común ejerce el control social, y los llamados colectivos armados  pueden andarla a punta de disparos y lacrimógenas con increíble impunidad. 

Lo peor de esta guerra no convencional, está en la eficaz neutralización de quienes están  llamados a resistirla. Añadimos la expresa o tácita asimilación de los que tienen por deber la defensa de la autonomía universitaria, la inviolabilidad del recinto, la libertad de cátedra. No le  pagan sus salarios a dos profesores, jubilado y desterrado uno de ellos, porque fueron seleccionados como representantes de la Asamblea Nacional ante el Consejo Nacional de Universidades. Prefieren la nada amable cohabitación con  el régimen, como ocurre con esa oposición que, ante las cámaras, niega todo diálogo y, por detrás, suscriben acuerdos con los victimarios a la postre traicionados.

María Corina Machado, muy consciente también del problemario universitario, ha propuesto la Operación de Paz y Estabilización (OPE). Porque las universidades no pueden solas, como el resto de la población, siendo necesario algo mucho más que la cohabitación, la que goza del  síndrome de Estocolmo.  A los resabiados de la cohabitación doméstica, por supuesto, acomodaticios, no les gusta arriesgar siquiera, por muy constitucional que sea la autonomía y las elecciones autonómicas que están en el deber de impulsar.

lunes, 15 de junio de 2020

F-16J y OPE

UNA FIRME PROPUESTA

Venezuela: El desafío ineludible para Occidente 
María Corina Machado

La bandera iraní ya ondea en el centro de Caracas. El liderazgo democrático del hemisferio no puede ignorarlo. Es una provocación que nos obliga a actuar.

La devastación de la Nación venezolana es profunda y la explosividad de la situación está crudamente expuesta: violación masiva y sistemática de los derechos humanos, pandemia en medio de un drama humanitario, colapso de la economía y de todos los servicios públicos, una irresoluble crisis energética en un país que fue paradigma mundial de la industria petrolera.

Venezuela es un Estado fallido. La tragedia está a la vista y no admite ingenuidad o indiferencia: ausencia total de Estado de Derecho, pérdida incremental del control sobre el territorio y la imposibilidad de garantizar un mínimo de seguridad humana en cualquiera de sus múltiples dimensiones.

Venezuela es, además, una nación ocupada. La anarquía crece con la multiplicidad de grupos criminales, incluida las guerrillas colombianas, los carteles de la droga y células de Hezbolá, que se disputan vastas extensiones de territorio y recursos estratégicos del país.

Desde muy temprano en su acción destructora, el régimen chavista dio paso a una creciente vulneración de la soberanía nacional. Numerosos e insondables convenios con Cuba aseguraron el saqueo sistemático de las riquezas y de los activos, y asentaron el progresivo control cubano de la Fuerza Armada Nacional y del aparato de inteligencia y represión de la tiranía.

La convergencia de regímenes autoritarios y organizaciones terroristas y criminales transnacionales configura un secuestro con vocación de saqueo de toda una nación, en alianza con un conglomerado internacional de sedicentes empresarios y financistas depredadores que hacen vida y esconden sus capitales en las metrópolis de los países más desarrollados. Simultáneamente, estos grupos se esconden tras el ropaje de “reivindicaciones sociales” y construyen fachadas políticas como el Foro de Sao Paulo o el Grupo de Puebla para conspirar contra las instituciones de los países que los oponen.

El propósito financiero y criminal de ocupar a Venezuela, adquiere una dimensión geopolítica crítica al entender el grado de participación que tienen los regímenes ruso, chino e iraní en la dinámica venezolana y su evidente propósito de expandir su influencia y acciones en el hemisferio, para desestabilizar a las democracias occidentales. La ahora explícita presencia iraní en Venezuela demuestra la radicalización de las alianzas del cartel que tiraniza al país y su decisión de atrincherarse en el poder.

A nivel hemisférico, esta situación impacta los intereses más fundamentales de las democracias de las Américas. Occidente no puede permitir un Estado fallido y criminal, ocupado por potencias antidemocráticas y grupos terroristas ajenos a la región, en el corazón del continente. A nivel global esto representa una agresión al corazón mismo de la noción civilizadora de democracia liberal y representativa, y a los valores de la cultura occidental. Sólo basta con ver el avance del ataque institucional en España.

Los venezolanos hemos intentado todo para derrotar al régimen en 21 años de lucha. Y los resultados nos obligan a descartar mecanismos que sólo han servido para atornillarlos al poder. Esto hemos intentado:

1.- Elecciones. Llevamos 29 procesos electorales y 15 referendos en 22 años y cada vez el control del régimen sobre los resultados ha crecido hasta el punto de desconocer por vías ilegítimas aquellos que les han sido adversos. Si no hay soberanía nacional, no hay posibilidad de soberanía popular. Mientras el régimen esté en el poder no habrá elecciones, sólo farsas.
2.- Diálogos. Llegamos a una docena de iniciativas de diálogo promovidos con el fin de lograr una “solución negociada” con la tiranía. En sucesivos episodios de “diálogos” con algunos representantes de la oposición venezolana, el régimen se burló del Vaticano, de la Unión Europea y de los cancilleres de Latinoamérica; nunca pretendió cumplir los acuerdos, solo querían ganar tiempo. Lo lograron. En realidad, el propósito de estas conversaciones era eliminar las sanciones impuestas por la comunidad internacional, que limitan los movimientos de los miembros de las diferentes mafias y su entramado de testaferros, y que constriñen los flujos financieros del Estado forajido.
3.- Insurrección militar. Las Fuerzas Armadas venezolanas son una institución en proceso de disolución con un precario apresto operacional. La implacable infiltración de agentes cubanos y rusos, y la degeneración mafiosa de su estructura, han logrado neutralizar a los miembros que conservan convicciones democráticas. La verdadera efectividad de estas fuerzas es que están armadas para la inteligencia, la represión y la propaganda. Esta red de vigilancia y control se vierte también hacia su interior, por lo que los múltiples intentos de insurrección llevados a cabo por militares institucionales para desconocer al régimen criminal han sido infiltrados desde sus gestaciones, con consecuencias brutales en prisión, tortura y muerte para sus promotores.
4.- Insurrección popular. Esta fuerza la hemos ejercido durante los 21 años de régimen chavista. Los venezolanos, valientemente, nos hemos confrontado con esta corporación criminal multinacional y hemos desplegado todas las modalidades de lucha ciudadana, a pesar de la represión, el control social y la violencia sistemática contra ciudadanos indefensos, que han dejado miles de heridos y muertos. Hoy, la sociedad venezolana sigue igualmente dispuesta a luchar, pero tiene muy claro que es suicida hacerlo sin el respaldo de las fuerzas democráticas de Occidente, acompañando una acción conjunta.

Por todo esto, queda una única alternativa para desalojar definitivamente al conglomerado criminal que desarrolla un conflicto no convencional y totalmente asimétrico en contra de los venezolanos, y es la conformación de una coalición internacional que despliegue una Operación de Paz y Estabilización en Venezuela (OPE).

Nuestro país está invadido y ocupado; la Nación secuestrada, brutalizada y saqueada. Cada día que pasa el sufrimiento de los venezolanos se incrementa con pérdidas incalculables y el régimen avanza en la desestabilización del hemisferio. Si bien no existe un “derecho de intervención”, sí es legítima la “obligación a intervenir y el Derecho a Proteger” (R2P). Oponerse a la presencia en Venezuela de una fuerza de paz internacional que asista a lo que queda de nuestras instituciones, incluyendo a los restos de la FAN profesional a recuperar el control y pacificar el país, es condenar a nuestra Nación a sucumbir al dominio total de las mafias.

Una Operación de Paz y Estabilización (OPE) conlleva el reto de controlar el territorio y la neutralización de una compleja y organizada red de bandas criminales y grupos irregulares, mientras se estabiliza el país y se recuperan sus capacidades productivas y el Estado de Derecho. Es, por lo tanto, una «operación de paz multifacética» que debe incluir por lo menos:

1.- Control del territorio, seguridad y desarme;
2.- Asistencia humanitaria primaria;
3.- Reconstrucción de la infraestructura de emergencia y de los servicios públicos;
4.- Restauración de la ley y el orden;
5.- Promoción del Estado de Derecho;
6.- Reinstitucionalización democrática del país.

Desde un punto de vista causal, el éxito de cada uno de estos objetivos es prerrequisito para el éxito de los otros.

Por ello, lo ideal es que esta operación de paz multifacética no esté bajo la égida de una sola organización, sino conformada por una coalición de aliados con disposición y legitimidad regional en el marco del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), contando con la participación de organizaciones y países con distintas tareas complementarias. Para los asuntos de seguridad y desarme, apoyarnos en la plataforma del TIAR (que establece la obligación de mutua ayuda y de defensa común de las Repúblicas Americanas), para lo concerniente a salud y alimentación, las agencias de la ONU, para la reconstrucción de la infraestructura, apoyarnos en los diferentes mecanismos interamericanos, y contar con la OEA, la UE y la ONU para la vigilancia de los derechos humanos y la reconstrucción de nuestro sistema electoral.

En la historia hay múltiples ejemplos de intervenciones internacionales exitosas, pero también hay muchos casos donde el auxilio llegó demasiado tarde. Mientras más tarde, más larga, compleja y costosa se hace la operación y eso es precisamente lo que está sucediendo en Venezuela.

El hemisferio se ha movido en la dirección correcta al aplicar sanciones a los jerarcas del régimen y a las empresas del Estado utilizadas para oxigenar el aparato criminal. Las recientes imputaciones emitidas por la justicia de los Estados Unidos contra los más altos jerarcas del régimen por cargos de narcotráfico y terrorismo, así como, la operación multinacional antinarcóticos recientemente desplegada, integrada por 22 países, son pasos firmes en la construcción de una amenaza real a la tiranía. Ello ubica nuestra lucha en el plano correcto: las fuerzas democráticas frente a un conglomerado criminal.

Sin embargo, hay que acelerar el paso y proceder con nuevas acciones:

El urgente bloqueo total de los flujos financieros y materiales de Venezuela hacia Cuba, así como la interrupción de la injerencista red de telecomunicaciones entre los dos regímenes, la cual soporta el control y la presencia de agentes cubanos en las instituciones neurálgicas del Estado venezolano: los servicios de inteligencia, los puertos, la gestión de la represión, las fuerzas armadas, las notarías, el sistema de identificación nacional y, por ende, en el sistema electoral.
Expandir las capacidades y el alcance de la operación multinacional antinarcóticos actualmente desplegada en el Caribe, para incluir en sus atribuciones el bloqueo naval y aéreo de toda actividad de saqueo y colaboración del régimen venezolano con potencias extra-continentales y antidemocráticas.  
Combatir el sistema de censura y propaganda del régimen a través de medios de alta tecnología.
Liderar una coalición para la conformación de una operación de paz multifacética para la recuperación y transición democrática en Venezuela.

El fenómeno emergente de la pandemia ha provocado enormes exigencias internas a nuestros aliados. Sin duda, una operación de paz y estabilización en Venezuela representa el mayor desafío para Occidente, con sus riesgos y costos asociados. Este reto se justifica y se hace impostergable ante las consecuencias devastadoras que tendría para la seguridad hemisférica mantener a un régimen criminal que cada día avanza en su propósito de socavar las democracias y las sociedades libres.

Los venezolanos no descansaremos hasta lograr la libertad plena y la soberanía de nuestro país. Transformaremos a Venezuela desde el enclave del crimen mundial que es hoy, a una vigorosa nación que fomente la convivencia democrática, la justicia, las inversiones, el comercio y el bienestar de todos sus ciudadanos.

Liberar a Venezuela es indispensable para detener la operación de las fuerzas del crimen mundial contra Occidente. No se trata sólo de ser solidario con los venezolanos. Se trata de que cada quien asuma su responsabilidad histórica o sucumba ante el avance de tan inescrupulosa alianza. En nuestras manos está impedirla, por eso debemos actuar juntos, y hacerlo ya.

08/06/2020:
http://www.ventevenezuela.org/2020/06/08/venezuela-el-desafio-ineludible-para-occidente-por-maria-corina-machado/