EL NACIONAL - Martes 18 de Junio de 2013 Escenas/2
Gego y el Museo de la Estampa y el Diseño
ESTO ES LO QUE HAY
ARTES VISUALES
LORENA GONZÁLEZ
El pasado fin de semana la visita que hizo Nydia Negromonte para dictar un taller en la ciudad de Caracas convocó la búsqueda de un espacio con el que cualquier creador quiere encontrase al entrar en las tramas visuales de otro país: el museo. En ocasiones no se puede atender esta solicitud con la rapidez y el tiempo necesario, pero a veces el destino lleva al paseante inquieto hacia el lugar perfecto para espejear sus intereses.
Esa tarde y por obra de un azar perspicaz llegamos al Museo de la Estampa y el Diseño Carlos Cruz-Diez. Lo primero que encontramos fue una de las mejores muestras que se hayan hecho sobre linderos poco explorados en la obra de nuestra querida Gego. Con una mirada delicada y acuciosa, la curaduría a cargo de Costanza de Rogatis se destacó por el ensamblaje de pequeños gestos que fueron armando una poética, circunscritos y expandidos sobre los despuntes de una reflexión filosófica en torno a las variables del vacío y las posibilidades de la metáfora en el arte. En sala, casi 60 piezas pertenecientes a la Fundación Gego y la Fundación Museos Nacionales completaron un recorrido sutil y profundo, abrigadas por una museografía y un diseño gráfico dialogante en el que el dibujo, la litografía, las acuarelas, los monotipos, los aguafuertes y los intaglios, junto a fotografías, videos, documentos y libros de la artista, revelaron las emisiones más íntimas de sus propias estructuras, para franquear las contingencias de una reflexión personal que se reinscribe en el minucioso trabajo de la obra sobre papel.
A esta muestra la acompañan dos exhibiciones que cuentan con los mismos renglones de calidad en todos los componentes que las integran. La primera de ellas es Carteles de la Bauhaus. Una selección bajo la curaduría de Edgar González, quien también es director del museo. Allí se expone un valioso documento visual sobre la historia de las escuelas de Weimar, Dessau y Berlín, a través de una colección donada por el instituto Archiv Bauhaus de Berlín a la Fundación Museos Nacionales en 2012, legado que consolida un conjunto inédito en el continente latinoamericano sobre una de las propuestas más decisivas de la historia del arte y el diseño del siglo XX. La segunda es Caligrafía y color. Modus vivendi, en la que la curaduría de Carolina Sanz exhibe y reorganiza marcas tipográficas, códigos transitorios, deslizamientos cromáticos, objetos, tendencias, desvaríos, ideas y argumentos que guían los veloces traslados del ejercicio del grafiti en su movimiento constante por los vericuetos ocultos de la ciudad.
Finalmente, es necesario destacar la apertura de una sala permanente para investigar el trabajo del maestro Cruz-Diez, entorno necesario que a la salida de la Cámara de cromosaturación brinda un recorrido pertinente por la vida y obra de uno de los artistas venezolanos con mayor reconocimiento internacional. En medio de los apuros, fue un verdadero placer que esta artista brasileña se llevara esa impresión de nuestro país: un museo donde todas las áreas que componen la institución brindan un acertado conjunto de articulaciones entre el valor de la tradición, el estudio de los antecedentes y los riesgos de la actualidad, respondiendo al adecuado engranaje entre su perfil de investigación y la concreción formal de cada uno de sus proyectos.
Fotografía: http://caracas-antesahora.blogspot.com/2009/03/parque-central-en-rayas.html
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martes, 18 de junio de 2013
sábado, 21 de julio de 2012
¿Y LA COLECCIÓN DE BYTES?
EL NACIONAL - Sábado 21 de Julio de 2012 Escenas/1El país se refleja en lo que guardan sus habitantes
Más de 10.000 piezas, entre juguetes y artículos de valor histórico, han sido atesoradas por particulares durante décadas
CARMEN VICTORIA MÉNDEZ
Una conclusión se llevan los visitantes del Museo de la Estampa y el Diseño Carlos Cruz-Diez: todo es coleccionable. En una exposición colectiva de tres salas la institución intenta responder una pregunta: ¿qué tipo de objetos conserva el venezolano a lo largo del transcurso del tiempo? El IV Encuentro Nacional de Coleccionismo reúne desde obras de arte hasta cosas que, fuera de un museo, serían consideradas basura. Es el caso de las chapas de botellas de refresco o cerveza que son atesoradas por personas como Juan Gómez, quien exhibe las suyas en la muestra, integrada por más de 10.000 piezas.
El museo explora la relación afectiva entre el coleccionista y el objeto. Detrás de las radios de época de Barry Gardner, las condecoraciones militares de su padre que conserva Morella Jurado y los dedales de Yoleida Mendoza se ocultan historias familiares, viajes inolvidables, recuerdos perdidos y aficiones personales. Estas últimas, junto con los estilos de vida y las profesiones, ocupan un lugar privilegiado en el ámbito del coleccionismo.
Jack Pugh disfruta de la música y ha tenido la oportunidad de asistir a cientos de conciertos. Así lo prueban las entradas que ha atesorado durante décadas: Guns N’ Roses. Poliedro de Caracas, 25 de noviembre de 1992 encabeza la colección.
Iván Tepedino conserva boletos aéreos y modelos de aviones de líneas áreas comerciales a escala. Entre ellos hay varias réplicas de las naves de la extinta Viasa. Douglas Monroy es crítico de arte e investigador y guarda las entradas a las inauguraciones de exposiciones.
La muestra está estructurada en tres partes. En el primer piso se exhibe un abreboca de las colecciones de los museos nacionales. En el segundo nivel hay objetos que son tradicionalmente coleccionables, como memorabilia deportiva, carros, muñecas, figuras de acción y juguetes. Allí hay desde barbies y tazos hasta piezas de El Señor de los Anillos, que por su carácter lúdico dialogan con la Cámara de cromosaturación de Carlos Cruz-Diez, que está ubicada en la sala.
El último nivel del museo alberga piezas históricas como aldabas de puertas, llaves, teteras, fotografías y muebles de Le Corbusier. En esa sección destacan las imágenes y los cascos militares de la Segunda Guerra Mundial, que pertenecen a Alfredo Wallis. Los souvenirs también ocupan un sitial de honor: hay latas de cerveza, postales, tarjetas telefónicas, cucharitas y otros objetos procedentes de diversos lugares del mundo, que reflejan que al venezolano le gusta viajar y comprar recuerdos.
En la selección hay una serie de guitarras autografiadas por músicos de renombre que han actuado en conciertos patrocinados por Movistar. A esa compañía pertenecen las piezas exhibidas con rúbricas como las de Nick Jonas, Rubén Blades y Ricky Martin.
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