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miércoles, 11 de julio de 2018

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Mario Torrealba Lossi. "Visita al Instituto de Pre-Orientación de Los Teques". Élite, Caracas, nr. 1382 del 29/03/1952.
- Jesús Rosas Marcano y el Bolívar de Boulton. El Nacional, Caracas, 15/01/83.
- José María Mosquera Manso y la tortuga blanca en el Orinoco. El Nacional, 01/05/48.
- R. Olivares. "Rasgos folklóricos del estado Carabobo". Élite, nr. 1453 del 08/08/53.
- Elizabeth Araujo. "El país del broce artificial (I): Cambio condecoración por favores recibidos". El Diario de Caracas, 12/01/89.

Reproducción: J. Mejía Vides, motivo de la vida rural de El Salvador. Portada: El Farol, Caracas, nr.  LXXVI de 09/1945.

viernes, 29 de junio de 2018

TRANSFUSIONES (SANGRE Y CULTURA)

El problema cultural
Nicomedes Febres

A Bernardino Herrera 

* Meses antes de las elecciones donde le robaron la presidencia a Capriles en 2012 fui convocado a una reunión para crear el programa de gobierno de nuestro candidato en el área cultural. Asistí sabiendo que aquello era por un lado un privilegio y por el otro una responsabilidad y luego de consultar a algunos expertos en el área de las artes visuales; fui por el sector junto con Perán, hasta conformar el informe final del programa. Fueron reuniones con otros valiosos y reconocidos compatriotas de otras áreas de la Cultura. Se trabajó con documentos oficiosos de la realidad y como antes habíamos dedicado varios sábados a analizar y presentar ideas alternativas a la pretensión chavista de crear una nueva Ley de Cultura, entonces habíamos adquirido el hábito de ser precisos y analizar sin irnos por las ramas sobre ese anteproyecto de ley. Una ley disparatada por supuesto, sin definiciones conceptuales básicas y donde por ejemplo se hablaba de poetas de la calle y artistas de la vida, cosas que pertenecen al chambón vocabulario gubernamental con pretensiones poéticas, pero no a criterios técnicos, ni siquiera a un castellano mínimamente comprensible o los códigos más sencillos de la comunicación o del lenguaje cultural. Incluso recuerdo haberles pedido a nuestros diputados que exigieran a los proponentes de la ley una definición de esa necedad. Un punto de tranca recuerdo que fue la exigencia gubernamental de reconocer la raíz gastronómica africana en la comida criolla, que ellos querían incluir a los efectos de valorar en igualdad de condiciones a las tres razas, pero ellos no sabían cómo, hasta que recordando yo que lo único que podía reconocerse, era el origen africano del ocumo, y de allí las torticas de ocumo pasaron a ser un símbolo de la gastronomía socialista del régimen. Con frecuencia nos reuníamos con los diputados opositores para crear las conexiones necesarias entre la parte técnica y la parte política e instrumental, representada por los diputados nuestros que eran miembros de la Comisión de Cultura de la Asamblea Nacional, entre los que descolló el diputado Luis Barragán, quizás el mejor dotado intelectualmente sobre el tema cultural. En un comienzo la comisión dedicada a la concreción del programa de gobierno cultural de la oposición realizó un trabajo arduo, dedicado y múltiple donde había que armonizar criterios dispares, tanto ideológicos, al interior del cuerpo asesor, como derivados de la especialidad de cada ramo de la cultura. Incluso, producto de la incoherencia en las pocas cifras gubernamentales; ese programa fue modificado varias veces porque debía adaptarse a diferentes períodos de la realidad. Pese a todo hándicap en contrario lo pudimos hacer en beneficio del país. Un programa de gobierno hecho para un periodo normal que debía dar un giro radical al desastre que era ya una realidad en Venezuela. Sin embargo, ante las mayores evidencias de ese desastre, la dirección política pidió unas maquetas de la acción necesaria para períodos tan breves como un trimestre. Es decir, qué hacer en los primeros tres meses de un gobierno democrático. El resto es historia pública y conocida. Lo cierto es que entonces la situación de carencias y necesidades de los sectores populares eran dramáticas por el alejamiento entre las promesas electorales y políticas del gobierno y las expectativas creadas en los sectores populares por el incumplimiento de las mismas ofertas. Entrar de lleno en las necesidades populares generaba un asombroso desvío de los temas que parecían en un primer momento necesarios. Así de dramáticas eran entonces las necesidades populares. Presumo que las necesidades han crecido desmesuradamente, los recursos se han reducido y la infraestructura es mucho peor. Y eso está allí, esperándonos cuando maduro, su combo y sus votantes de 1998, los grandes responsables de esta tragedia, salgan del poder.
* Están todos invitados a una tertulia sobre la monumental exposición del artista José Vívenes titulada HISTORIA DE UNA INFAMIA mañana sábado en la galería D´Museo en los Galpones de Los Chorros a las 11 am. Estaré con el artista, María Luz Cárdenas y Alberto Asprino. Los esperamos

Fuente:
https://www.facebook.com/nicfebres/posts/10215680566947957

Las transfusiones de sangre
Nicomedes Febres

* Hacia la década de 1930 se descubrió el Sistema ABO y luego el sistema Rh de los tipos de sangre y ese descubrimiento permitió el uso terapéutico de las transfusiones de sangre. Luego, el descubrimiento de algunas pruebas serológicas como el VDRL para la sífilis hicieron inocua su administración y eso le salvo la vida a millones de personas. Lo consecuente fue instituir un sistema de Bancos de Sangre en el territorio nacional siguiendo el ejemplo de Estados Unidos, porque el primer país donde se masificó la hemoterapia fue allí y la primera guerra donde se usó ampliamente fue en la Guerra Civil Española en 1936 y luego en la Segunda Guerra Mundial. Incluso un médico argentino fue el que descubrió que adicionando citrato de sodio se podía conservar y usar la sangre del donante. De pocas cosas nos sentíamos los caraqueños en particular y los venezolanos en general tan orgullosos durante la Cuarta República como de nuestros bancos de sangre. Eran de responsabilidad municipal, aunque había también sistemas privados para las clínicas y funcionaban hermanados todos. Cada quien debía buscar dos donantes por cada bolsa de sangre entregada y el sistema funcionaba muy bien. Los otros países nos envidiaban, hasta los gringos donde la sangre se vende. Sentíamos conmiseración de Haití y de algunos países africanos donde la gente vendía su sangre para poder comer. Así eran las cosas antes en Venezuela durante la Cuarta República. Leía ayer que ahora los venezolanos están vendiendo su sangre para poder comer aquí. Así son ahora las cosas en la república socialista. La otra noticia de ayer relacionada con el tema es que están vendiendo hasta en 70 millones la bolsa de sangre certificadas con las pruebas suficientes que descartan enfermedades, y no vayan a ser portadoras de sífilis, Sida, u otras enfermedades porque ahora también los bancos públicos entregan sangre sin las pruebas de descarte de enfermedades transmisibles por la sangre. La investigación de ese delito es más fácil que pelar una mandarina, solo tienen que seguir al enchufado que se beneficia de esa vagabundería y seguro tendrán al culpable. Es que los socialistas son todos corruptos cuando están en el poder.

* La foto del día es un grupo de jóvenes de 1917 durante un día de paseo por el pueblo de Los Teques. Seguramente era un domingo al mediodía, habían salido desde la estación de Palo Grande, donde ahora está el Hospital Militar y se montaron en el Tren del Encanto, y fueron dejados en la estación de Los Teques, de donde fueron buscados. Se pasaba la laguna de El Encanto, que fue desecada y se construyó allí urbanizaciones populares y de clase media. Eso es Carrizales. La gente iba a Los Teques por su clima frío, por sus frutas de estación, fresas, moras, y otras más, además había muy buen chicharrón y los mejores golfeados del centro del país si se exceptúan a los de Los Dos Caminos. Ese año de 1917 fue el último año cuando las muchachas dejaron de usar ese vestido largo y blanco de tela vaporosa para salir y se recortaron la falda sensiblemente iniciando el período Art Nouveau y luego los años locos con vestidos hasta la rodilla. Las crónicas no hablan mucho de los cambios porque nombrar “cambio” podía significar una protesta contra el gobierno del general Gómez, la antepenúltima dictadura de este país, luego vendría la de Pérez Jiménez, que hasta sus enemigos añoran y después este desastre, del que hay que salir como sea.

Fuente:
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10215687868890501&set=a.2324650196458.132741.1255727869&type=3&theater

martes, 17 de mayo de 2011

GRATUITA DESCALIFICACIÓN


El Sol de Margarita, 17 de Mayo de 2011
Fanatismo en Los Teques
Luis Barragán


En el seno de la Comisión de Cultura y Recreación de la Asamblea Nacional, la bancada oficialista denunció que los trabajos de remodelación de la Casa de Gobierno del estado Miranda desnaturalizaban su significación histórica y arquitectónica, por lo que la oposición también aprobó realizar una inspección parlamentaria en el lugar. Y, en efecto, presidida por Miguel Ángel Rodríguez, vicepresidida por Gladys Requena, integrada por el suscrito, siendo invitado José Antonio España, nos apersonamos en la ciudad de Los Teques.

Fue una actividad difícil, pues, por una parte, hubo la movilización reducida pero estridente del chavismo que quiso hacer el recorrido por la obra, aunque no alcanzaran los cascos. Medidas de seguridad industrial no lo aconsejaban, aunque resultaba más riesgosa la provocación y agresión verbal, incluyendo el “jamaqueo”, contra los opositores.

La secretaria general del Gobierno regional y el director del despacho correspondiente, dieron las explicaciones como pudieron, consignando una documentación por escrito que incluyó la autorización del Instituto de Patrimonio Cultural. Y, después, coincidiendo con el registro de la Misión Vivienda, la representación de las juntas comunales y el propio Alcalde de la ciudad, como pudimos llegamos a la plaza para atender los planteamientos.

Dos expositores muy sobrios y serenos, aunque convencidos partidarios del Gobierno nacional, formularon sus planteamientos. No fue fácil escucharlos, porque la agitación continuaba y, faltando al carácter institucional de la visita, la propia vicepresidente hizo gala de hallarse algo así que como en una reunión del PSUV.

Afortunadamente, no se materializaron las amenazas verbales, añadidos los clásicos “golpistas” y “vendepatria”, y nos retiramos satisfechos por la labor cumplida, a pesar de las dificultades, pues, estamos conscientes de nuestras responsabilidades, siendo oponentes al régimen. El medianamente novedoso grupo de oficialistas, después intentó entrar por la fuerza a la obra.

Lo curioso es que los parlamentarios oficialistas de la Comisión de Cultura niegan toda posibilidad de citar al ministro Farruco Sesto para que explique –por lo menos- la política de recuperación y preservación del patrimonio cultural, histórico y arquitectónico de nuestras ciudades, tal como lo planteamos de nuevo a propósito del riesgo de demolición subrepticia del edificio Toki-Eder, pieza que data de 1940, de diseño neovasco excepcional en la urbe. Y lo lamentable, es el fanatismo, la irracionalidad o insensatez de quienes no ponderan la institución parlamentaria, rechazando y descalificando a la oposición.

sábado, 14 de mayo de 2011

BITÁCORA (1)


´
Jueves, 12 de los corrientes. A primera hora de la mañana, ir a Los Teques, regresar a la sede administrativa de la Asamblea Nacional, asistir a una sesión de la dirección nacional socialcristiana ya en horas de la tarde.

La Comisión Permanente de Cultura y Recreación, decidió realizar una inspección en la Casa de Gobierno del estado Miranda, debido a la denuncia formulada por la bancada oficialista sobre los trabajos de remodelación del inmueble. Por cierto, aprobada por unanimidad una o dos semanas antes de que el suscrito plantease el problema del patrimonio cultural, histórico y arquitectónico de las ciudades venezolanas, la política pública que se supone adelanta el Ejecutivo Nacional, y la propia comparecencia del ministro de la Cultura, Farruco Sesto, para que - por lo menos - la explicase. Todo esto lo negaron los diputados adscritos a la comisión, gubernamentalísimos. Sin embargo, al formular la denuncia sobre la presunta afectación de la sede mirandina de gobierno, nos aprestamos todos los diputados.

Fue difícil la inspección, pues concurrimos Miguel Angel Rodríguez, presidente de la comisión, y yo, que la integro, más José Antonio España, como parlamentario invitado, con Gladys Requena, vicepresidente de la citada comisión. Hubo una movilización del alterado chavismo del lugar, concentrado en una plaza cercana donde también ejecutaban el consabido registro de la Misión Vivienda y, a pesar de no alcanzar los cascos, forcejearon para visitar la obra, encabezados por el alcalde de Guacaipuro. La diputada Requena se hizo acompañar por una parlamentaria oficialista regional y otras personas que presumimos con responsabilidades de partido. La secretaria general del gobierno mirandino y el director del despacho correspondiente, como pudieron, nos informaron y entregaron la debida documentación, incluyendo el aval del Instituto de Patrimonio. Salir fue también dificultoso, pues la idea era la de ir a la plaza, como en efecto fuímos, con las juntas comunales, persistiendo las agresiones verbales y algo de "jamaqueo", donde los opositores - claro está - fuímos tildados de "golpistas", "antichavistas", etc., etc. Realmente eran pocas personas, pero agresivas. Nos apersonamos, y en la plaza escuchamos los planteamientos de dos ciudadanos, muy atildados y respetuosos, aunque evidentemente predispuestos en sus alegatos. La diputada Requena habló luego de Miguel Angel, y expresamente señaló el carácter de una reunión del PSUV, cuyos integrantes saludó. Por supuesto, de nuevo faltó a la naturaleza institucional de la visita parlamentaria.

Volvimos a la sede administrativa de la Asamblea Nacional, en Pajaritos, dejando a las pocas personas alteradas en el esfuerzo de penetrar por la fuerza la obra (en la fotografía). Al llegar, vimos un movimiento inusual de la apertrechadísima Guardia Nacional (Bolivariana), pues, un día antes, había fallecido un huelguista de hambre, al que aparentemente no le prestaron auxilio, según un títular de prensa, destacado en el lugar donde los trabajadores oficialistas protestan por su despido en PDVSA. Y, como quedamos, fuí a encontrarme con Clemente Bolívar para ir a la sede nacional de COPEI en Cujicito, aunque - antes - debía yo parar en la Librería Paredes de la esquina de Ibarra, a objeto de buscar un texto de Hermann Heller, obviamente sobre el Estado; y Clemente, después, intentaría ponerle más memoria a la laptop. Empero, nos sorprendió un espeso tráfico, porque hacia el centro acudirían los trabajadores de la UCV a protestar (presupuesto), algo que no alcanzaron por el despliegue de la Guardia Nacional (Bolivariana) y la policía.

No conseguí el libro en una de los ya escasísimos locales especializados en materia jurídica que quedan en Caracas, pero aproveché de tomar una fotografía del espaldar del edificio Karam, histórica y abandonada pieza arquitectónica del art-decó urbano, desde el último pìso del estacionamiento. Tomamos el carro, yendo hacia el este aprovech´´e de fotografiar un ángulo de la conocida Torre Confinanzas. Estacionamos,y al regresar del otro centro comercial donde Clemente compró la memoria adicional, nos tropezamos de nuevo con los rojo-rojitos, los condenados a uniformarse para trabajar en la remodelación de una de las calles de Sabana Grande.

La amenaza de lluvia, hizo más difícil el tránsito. LLegamos tarde a la aludida sesión política, escuchamos desde el fondo la exposición de César, las respuestas a las preguntas formuladas sobre sus aspiraciones presidenciales. Y, ya a las siete de la noche, fuímos a otra reunión de partido, alrededor de un "café", para arribar a la almohada a golpe de once de la noche.

Fotografías: LB (Caracas, 13/05/11)
Jueves, 12 de los corrientes. A primera hora de la mañana, ir a Los Teques, regresar a la sede administrativa de la Asamblea Nacional, asistir a una sesión de la dirección nacional socialcristiana ya en horas de la tarde.

La Comisión Permanente de Cultura y Recreación, decidió realizar una inspección en la Casa de Gobierno del estado Miranda, debido a la denuncia formulada por la bancada oficialista sobre los trabajos de remodelación del inmueble. Por cierto, aprobada por unanimidad una o dos semanas antes de que el suscrito plantease el problema del patrimonio cultural, histórico y arquitectónico de las ciudades venezolanas, la política pública que se supone adelanta el Ejecutivo Nacional, y la propia comparecencia del ministro de la Cultura, Farruco Sesto, para que - por lo menos - la explicase. Todo esto lo negaron los diputados adscritos a la comisión, gubernamentalísimos. Sin embargo, al formular la denuncia sobre la presunta afectación de la sede mirandina de gobierno, nos aprestamos todos los diputados.

Fue difícil la inspección, pues concurrimos Miguel Angel Rodríguez, presidente de la comisión, y yo, que la integro, más José Antonio España, como parlamentario invitado, con Gladys Requena, vicepresidente de la citada comisión. Hubo una movilización del alterado chavismo del lugar, concentrado en una plaza cercana donde también ejecutaban el consabido registro de la Misión Vivienda y, a pesar de no alcanzar los cascos, forcejearon para visitar la obra, encabezados por el alcalde de Guacaipuro. La diputada Requena se hizo acompañar por una parlamentaria oficialista regional y otras personas que presumimos con responsabilidades de partido. La secretaria general del gobierno mirandino y el director del despacho correspondiente, como pudieron, nos informaron y entregaron la debida documentación, incluyendo el aval del Instituto de Patrimonio. Salir fue también dificultoso, pues la idea era la de ir a la plaza, como en efecto fuímos, con las juntas comunales, persistiendo las agresiones verbales y algo de "jamaqueo", donde los opositores - claro está - fuímos tildados de "golpistas", "antichavistas", etc., etc. Realmente eran pocas personas, pero agresivas. Nos apersonamos, y en la plaza escuchamos los planteamientos de dos ciudadanos, muy atildados y respetuosos, aunque evidentemente predispuestos en sus alegatos. La diputada Requena habló luego de Miguel Angel, y expresamente señaló el carácter de una reunión del PSUV, cuyos integrantes saludó. Por supuesto, de nuevo faltó a la naturaleza institucional de la visita parlamentaria.

Volvimos a la sede administrativa de la Asamblea Nacional, en Pajaritos, dejando a las pocas personas alteradas en el esfuerzo de penetrar por la fuerza la obra (en la fotografía). Al llegar, vimos un movimiento inusual de la apertrechadísima Guardia Nacional (Bolivariana), pues, un día antes, había fallecido un huelguista de hambre, al que aparentemente no le prestaron auxilio, según un títular de prensa, destacado en el lugar donde los trabajadores oficialistas protestan por su despido en PDVSA. Y, como quedamos, fuí a encontrarme con Clemente Bolívar para ir a la sede nacional de COPEI en Cujicito, aunque - antes - debía yo parar en la Librería Paredes de la esquina de Ibarra, a objeto de buscar un texto de Hermann Heller, obviamente sobre el Estado; y Clemente, después, intentaría ponerle más memoria a la laptop. Empero, nos sorprendió un espeso tráfico, porque hacia el centro acudirían los trabajadores de la UCV a protestar (presupuesto), algo que no alcanzaron por el despliegue de la Guardia Nacional (Bolivariana) y la policía.

No conseguí el libro en una de los ya escasísimos locales especializados en materia jurídica que quedan en Caracas, pero aproveché de tomar una fotografía del espaldar del edificio Karam, histórica y abandonada pieza arquitectónica del art-decó urbano, desde el último pìso del estacionamiento. Tomamos el carro, yendo hacia el este aprovech´´e de fotografiar un ángulo de la conocida Torre Confinanzas. Estacionamos,y al regresar del otro centro comercial donde Clemente compró la memoria adicional, nos tropezamos de nuevo con los rojo-rojitos, los condenados a uniformarse para trabajar en la remodelación de una de las calles de Sabana Grande.

La amenaza de lluvia, hizo más difícil el tránsito. LLegamos tarde a la aludida sesión política, escuchamos desde el fondo la exposición de César, las respuestas a las preguntas formuladas sobre sus aspiraciones presidenciales. Y, ya a las siete de la noche, fuímos a otra reunión de partido, alrededor de un "café", para arribar a la almohada a golpe de once de la noche.

Fotografías: LB (Caracas, 13/05/11)