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martes, 17 de febrero de 2015

RUINA INSTITUCIONAL


El artículo de Gerver Torres censurado por El Universal:
¿El golpe avisa?

Este artículo debió aparecer hoy (15 de febrero del 2015)  en el diario El Universal. Fue censurado. Desde aquí hago pública mi renuncia como columnista de ese medio, con el cual colaboré durante quince años.
Maduro habla a diario y con angustia de golpes y conspiraciones que descubre, que desmonta y que aparentemente se reproducen por todas partes y a toda hora. ¿Por qué se siente Maduro tan atormentado por un posible golpe? La verdad es que cuando se hace un reconocimiento de las circunstancias que a él lo rodean, uno llega a la conclusión de que razón tiene Maduro y mucha para vivir angustiado, para temer un golpe, y hasta más de uno. Pasemos revista a algunas de esas circunstancias:
1. Sus aliados internacionales lo han abandonado o están todos en muy serios problemas: los cubanos presurosos de restablecer relaciones con los Estados Unidos; Cristina Kirchner en el final de su mandato con una economía en picada y enfrentando serias acusaciones de todo tipo. Dilma Rousseff, también con una economía estancada y abrumada por el escándalo de corrupción en Petrobras, el más grande en la historia de Brasil. Putin, subsumido en la crisis de Ucrania, sancionado por la Unión Europea y en severas dificultades por la caída de los precios del petróleo. Irán, negociando un acuerdo nuclear con los Estados Unidos e intentando redefinir sus relaciones con ese país.
2. Hombres muy cercanos al régimen huyen del país o comienzan a atacar el régimen abiertamente: Leamsy Salazar se fue al norte con esposa, a contar la historia del cartel de los soles; Rafael Ramírez va sigilosamente separándose del régimen. En cualquier momento estalla por allí esa bomba; Giordani reaparece envalentonado para decir que el país se ha vuelto el hazmerreír de América Latina, apenas unos meses después que a él lo echaron del gobierno.
3. La economía del país anda por el suelo, con los venezolanos viviendo experiencias dolorosas totalmente inéditas, de colas, escasez, muertes de enfermos en hospitales por falta de insumos, inflación desatada, y otras tragedias como la criminalidad sin control e impune.
4. Maduro ya no cuenta con los abundantes ingresos petroleros y el acceso a deuda con los cuales pudo durante algún tiempo posponer la solución a muchos problemas.
5. Maduro vive en un país arruinado institucionalmente, convertido en una selva, sin poder judicial, devorado por la corrupción. Si bien todo eso lo generó el mismo régimen que él hoy preside y sirvió para sostenerlo durante mucho tiempo, esa misma falta de institucionalidad se le voltea ahora en su contra. El régimen no tiene ya de dónde agarrarse que no sea la represión.
6. Maduro sabe que su popularidad ha caído muy bajo, que ya ni el chavismo lo quiere.
7. Maduro sabe, y esto no es poca cosa, que por problemas mucho menores a los que el país vive hoy, su comandante eterno encontró justificación para el golpe de 1992.
¿Cómo no va a estar Maduro angustiado por la posibilidad de un golpe?

Fuente: http://www.diariocontraste.com/lee-el-articulo-de-gerver-torres-censurado-por-el-universal-el-golpe-avisa/
Ilustración:  Pawla Kuczynskiego.

MENTIRA

El Nacional, Caracas, 17 de febrero de 2015
Historia de la fantasía
Jesús Rangel Rachadell

Por ahí hay un fulano de nombre Leamsy Salazar, exguardaespaldas, que anda diciendo que hubo uno que se murió el 30 de diciembre de 2012, y que los demás siguieron mandando en nombre del difunto, y que –desde el más allá o más acá– designaba a funcionarios públicos; por ejemplo: el entonces vicepresidente de la República, ciudadano Nicolás Maduro, expuso ante la Asamblea Nacional, el día 15 de enero de 2013, que el presidente de la República acababa de designar como ministro de Relaciones Exteriores al compañero Elías Jaua Milano y, además, vicepresidente político de Gobierno.
En la Gaceta Oficial Nº 40090, del día 15 de enero de 2013, apareció el Decreto Nº 9351, mediante el cual se nombró a Elías Jaua, con la siguiente redacción: Artículo Único. Nombro al ciudadano Elías Jaua, titular de la cédula de identidad Nº V 10.096.662, ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores, con las competencias inherentes al referido cargo, de conformidad con el ordenamiento vigente. Dado en Caracas a los quince días del mes de enero de dos mil trece. Años 202º de la Independencia, 153º de la Federación y 13º de la Revolución Bolivariana. Ejecútese. (L. S.) Hugo Chávez Frías.
El Presidente –si estaba vivo– estaba facultado por el numeral tercero del artículo 236 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, expone: Artículo 236. Son atribuciones y obligaciones del Presidente o Presidenta de la República: 3. Nombrar y remover al Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva; nombrar y remover los Ministros o Ministras.
La designación de los ministros es una facultad privativa del presidente de la República, y por la Ley de Juramento, solo le corresponde al presidente la juramentación de los ministros, no al funcionario que estaba ejerciendo como vicepresidente, es decir, este ni siquiera podía válidamente juramentarlo.
Este acto de designación de ministro tenía que hacerlo el presidente de la República por cuanto el vicepresidente no tiene esa facultad, y tampoco estuvo entre las atribuciones delegadas; solo estaba facultado para firmar los actos que se señalaron en el Decreto Nº 9315, que refiere a las atribuciones delegadas al ciudadano Nicolás Maduro Moros, en su condición de vicepresidente ejecutivo de la República Bolivariana de Venezuela (G. O. N° 40078, 26/12/2012).
Sabemos que el presidente no se encontraba en Venezuela, como lo recogió la sentencia de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia Nº 02 de fecha 9 de enero de 2013, cuando expresó que “conserva su plena vigencia el permiso otorgado por la Asamblea Nacional, por razones de salud, para ausentarse del país por más de cinco (5) días”.
La ciudad de Caracas es el “asiento de los órganos del Poder Nacional” (Art. 18 CRBV), y el Presidente –si estaba vivo– apareció firmando, así aparece publicado en la mencionada Gaceta Oficial, que se encontraba en la ciudad de Caracas; en el Decreto aparece la frase “dado en Caracas” y no “dado en La Habana”; ahora bien, si es cierto lo que dicen que dice Leamsy Salazar, estaríamos frente a un fraude del tamaño de la Presidencia de la República.
El presidente no se encontraba en Caracas –estaba en Cuba–, en consecuencia el decreto de designación del ministro Jaua expresaba una mentira, por cuanto Cuba no es el asiento de los órganos del poder nacional venezolano.
Visto este comportamiento, no me extrañaría que las sentencias del máximo tribunal pudieran ser firmadas en La Habana, Cuba; que las leyes producidas por la Asamblea Nacional fueran firmadas en La Habana, Cuba, o que la presidenta del Consejo Nacional Electoral anunciara los resultados de las elecciones de los representantes del poder público venezolano desde La Habana, Cuba.
Clarísimo estamos en que el decreto de designación de ministro no se firmó en Caracas, y podemos sospechar que esa firma que apareció como la firma del presidente de la República también es falsa, ya que si es cierto que se firmó en la ciudad de Caracas no puede ser cierto que la firma manuscrita es la del presidente, cuando sabemos que este estaba en La Habana. De lo que no estamos seguros es de si murió el 30 de diciembre o el 5 de marzo; pero de lo que sí estamos seguros es que aquí se manda en nombre de otro, o por lo menos eso es lo que nos enseña la propaganda oficial cuando insiste en que ellos gobiernan en nombre del difunto, que este vive, que uno es hijo del otro, y que todos son el difunto.
“La historia es siempre una fantasía sin base científica, y cuando se pretende levantar un tinglado invulnerable y colocar sobre él una consecuencia, se corre el peligro de que un dato cambie y se venga abajo toda la armazón histórica”. Pío Baroja (1872-1956). Escritor español.

Ilustración: Pawla Kuczynskiego.