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martes, 3 de enero de 2012

DOS ESTUPENDAS NOTAS





San Lucas, 2,16-21
En su homilía del domingo 01, también y tan bien acompañado por un grupo musical estupendísimo de aguinaldos y villancicos, el Padre Lauro (La Coromoto - El Paraíso), versó sobre la paz y la felicidad, colocando el acento en dos notas: la una, dejar los "por qué" y aceptar los "a pesar de qué" para ser felices; y la otra, María que no entendía mucho lo que ocurría, pero lo guardaba en el corazón para meditarlo y discernir...

Ilustración:http://nomadas.abc.es/foto-galeria/madre-e-hijo-0/

lunes, 6 de junio de 2011

AMPLITUD DE HORIZONTES


San Mateo, 28: 16-20

En su homilía de ayer, el Padre Lauro Núñez comentó sobre las ausencias humanas revulsivas (SIC). Hay tareas insospechadas, las que parecen imposibles y hasta incapaces de asumir, como les tocó a los discípulos. La alegría se transforma en misión, tarea y responsabilidad. La ausencia no se percibe como drama.

La Ascensión, es una manera literaria para llegar al Misterio, lenguaje que lo expresa, pues el cielo no está arriba ni abajo. Jesús presente con otro modo de existencia, distinta a la física. No podemos conocerlo, el Misterio desborda nuestro pobre lenguaje. Destaca tres aspectos: la invitación a subir el monte, a hacerse responsable y a sentir su presencia.

Por una parte, según la Biblia, las grandes teofanías o manifestaciones de Dios ocurren en el monte. Resonancia bíblica importante. Cuando subimos a las montañas más altas, el horizonte se hace inmenso. El camino de la vida tiende a acortar la mirada. La subida amplía el horizonte de la misión apostólica. La restauración del Reino de Dios no será como lo creían los apóstoles (mesiánico,poder, etc.). Andan despistados, mirada rastrera pequeña. Hay que mirar omo dios mira, y no con la visión egoísta, posesiva.

Por otra, Dios confía en nosotros, nos hace responsables. Físicamente no se pueden apoyar en Jesús. Vayan y enseñen. Algunos titubean, dudan, están las dificultades y persecuciones.

Finalmente, sentir la compañía de Jesús, su presencia. Sin Él no somos capaces de evangelizar. Hay muchas maneras de hacerlo, aunque el Padre Lauro resalta dos: la oración que va más allá de los rezos, la que brota del corazón, sentida, descubriendo su presencia. E, inseparable, está el rostro de Jesús, el que nos dejó, no importa si desfigurado por el pecado, el vicio, la maldad, el sufrimiento, la pobreza. A Él también lo deasfiuraron. Y nos dejó ese rostro.

Lacasta

De acuerdo con nuestros apuntes, el Padre Alvaro Lacasta (04/05/08), señaló que somos peregrinoas, estamos en peregrinación; tensión espiritual, no nerviosa o que haga daño; día de alegría y esperanza, Jesús se va, pero permanece en nosotros; debemos incentivarnos en la esperanza de ver un día el rostro de Jesús; frecuentemente, bienes de este mundo nos entusiasman demasiado; Dios quiere que seamos felices; la miseria entró con el pecado, no fué su voluntad; espejismo, todos buscan la felicidad y muchos por mal camino (San Agustín); ayudar a recuperarse como peregrinos, gozar de las realidades no terrenas, suscitado o fomentando por el Espíritu Santo; Pedírlo: se ve creyendo, se siente esperando, se reconoce amando. Existe otro mundo y hacia allá vamos. Y no en forma mágica, sino desde el corazón mismo de la vida misma.

Ilustración: José Campos Biscardi

martes, 8 de marzo de 2011

TELEGRÁFICAMENTE, DOS HOMILÍAS


San Mateo, 7:21-27

En su homilía del domingo, 06/03/11 (La Coromoto/El Paraíso), el Padre Lauro Núñez se refirió a la complejidad de la vida y de la vida de fe. Frecuentemente genera respuestas que, por una parte, muestran inseguridad y se traduce en agresiones;y, por otra, una siplificación, que no sencillez, que lleva al fanatismo. La lectura de San Pablo nos orienta a construir sobre roca, teniendo que todo depende de Dios a la vez que depende de nuestros esfuerzos e ingenio. Vida y vida de fe construida sobre roca.

En su homilía del 01/06/08 (San Francisco), el Padre Alvaro Lacasta señaló que hay una íntima relación entre amor y conocimiento, obra y fe (y viceversa). Amor hacia la persona significa diálogo y conocimiento sincero y duradero. Para amar hay que conocer y para conocer hay que amar. Los protestantes creen que es suficiente con la fe, mientras que para los católicos es fe y obras. Fe sin obras no salva. El peligro radica en una fe cerebral, conceptual, creadora de dogmas. Las obras acreditan la fe, la fe acredita las obras. La Palabra de Dios nos da el criterio exacto. Hay que indagar cómo estamos en esta materia para construir la casa sobre roca.