De un SuperSábado … Sensacional !!!
Luis Barragán
Constatable, la modestia y sencillez de un genuino acto republicano está reñida con el ceremonial oficialista. No hay ocasión ni acto, por más irrisorios que fuesen, que no merezcan el costoso oropel de una revolución que encarna muy bien la estética rentista.
El sábado 5 de los corrientes, al reinstalarse la Asamblea Nacional para elegir a su directiva, agotaron todos los esfuerzos por ofrecer un espectáculo semejante al de un conocido y duradero programa de televisión. Todo el gobierno acudió al hemiciclo, dejando angustiados a los que no recibieron la correspondiente invitación, para hallarse en un festín que se presumía de luto preventivo, por lo que ellos mismos han anunciado.
La Casa Militar tomó el Capitolio y sus alrededores, reforzados por otros agentes de seguridad, para recibir a un público especialmente seleccionado de todas las edades que ocupara los espacios externos e internos. Tarimas y equipos de sonido de distintas dimensiones, completaron el escenario junto a una distinguida agrupación marcial, para ofrecer la deseada versión por cadena nacional del heroico compromiso de sucesión en el todavía llamado chavismo.
La juramentación no constituyó un formal, breve y sustancial acto, sino una oportunidad para – compelido varias veces – dejar constancia del cumplimiento que ha de honrar Cabello frente a Maduro, si otras son las circunstancias. Diferentes organizaciones y personas, fueron llamadas al estrado para tomar tan peculiar juramento a alguien que, por cierto, también faltó al que hizo en la ya lejana Academia Militar. Sin embargo, la calle no respondió.
Para el tiempo disponible y los recursos empleados, la movilización popular falló. Prudentemente, a la distancia, observamos un poco el mitin de post-sesión que celebraron juntos Maduro y Cabello hacia la esquina de La Bolsa, frente a las cámaras, los agentes de seguridad, los técnicos y el resto de la concurrencia que no desbordó las inmediaciones.
Posiblemente, alguna incidencia tenga en la psicología colectiva no sólo la pretendida representación popular que tomó juramento a la directiva parlamentaria, sino todo el espectáculo propio de la antipolítica. Empero, lo cierto es que, de cumplirse el diagnóstico asomado por los voceros oficiales, nos esperan sendas, prolongadas y gigantescas demostraciones fúnebres, excepto que el sucesor rápidamente se consolide.
Fuentes:
http://opinionynoticias.com/opinionpolitica/13634-de-un-supersabado--sensacional-
http://enoriente.com/noticias/opinion/42772-de-un-supersabado--sensacional
Fotografía: LB, mitin post-sesión, esquina de La Bolsa (Caracas, 05/01/13).
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lunes, 7 de enero de 2013
domingo, 6 de enero de 2013
BITÁCORA
Difícil juramentación la de ayer. Un acto institucional devenido espectáculo riesgoso para los opositores, por muy parlamentarios que fuesen.
Las premiliminares pintaron todo: movilización paulatina de los partidarios del chavismo diosdadesco-nicolasoide (una versión, no más), militarización de los espacios, palcos para denigrar de la disidencia por más alto-burócratas que fuesen (o precisamente, por ello), diretes - más que dimes - vergonzosos.....
Claro que dijeron verdades, a medias: por ejemplo, Pedro Carreño, con razón, acusa de la inasistencia a las comisiones permanentes; sin embargo, ¿cuántas veces son convocadas y desbloqueadas para hacer su trabajo?...
Día terrible que lo salvó, además, el discurso de Hiram Gaviria. Empero, faltó una evaluación cruda y corajuda de la gestión de 2012.
Hay otros detallitos y cosas, en la acera opositora: más adelante habrá que decirlas y, por prudencia, denunciarlas en el seno de la bancada.
La masiva presencia de todo el gobierno nacional y el alto mando militar, lo que reveló fue una dramática medición y confrontación del poder. Aparente unidad, pues hay una desproprocionada lucha interna en la que el pueblo, tantas veces invocado, es un artefacto de manipuación.
Ambiente cargado el de ayer. Hicieron que el señor Cabello jurara mil veces. Y este
espectáculo es denigrante.
El diputado José Gregorio Hernández y el suscrito, regresando a Pajaritos, dimos la vuelta para intentar a proximarnos lo más que pudimos al mitín post-sesión.
La estampa gubernamental a la distancia: nomenclatura en crisis. Los formalmente trajeados, los intocables, salen a la calle a mitinear.
Poca gente. Quizá más agentes de seguridad y soldados que civiles, espontáneamente presentes y curiosos. O militantes.
Poca gente, ciertamente, a pesar de los recursos públicos empleados. Tomamos algunas gráficas y salimos. La nota de prensa es de El Nacional de hoy.
LB
Las premiliminares pintaron todo: movilización paulatina de los partidarios del chavismo diosdadesco-nicolasoide (una versión, no más), militarización de los espacios, palcos para denigrar de la disidencia por más alto-burócratas que fuesen (o precisamente, por ello), diretes - más que dimes - vergonzosos.....
Claro que dijeron verdades, a medias: por ejemplo, Pedro Carreño, con razón, acusa de la inasistencia a las comisiones permanentes; sin embargo, ¿cuántas veces son convocadas y desbloqueadas para hacer su trabajo?...
Día terrible que lo salvó, además, el discurso de Hiram Gaviria. Empero, faltó una evaluación cruda y corajuda de la gestión de 2012.
Hay otros detallitos y cosas, en la acera opositora: más adelante habrá que decirlas y, por prudencia, denunciarlas en el seno de la bancada.La masiva presencia de todo el gobierno nacional y el alto mando militar, lo que reveló fue una dramática medición y confrontación del poder. Aparente unidad, pues hay una desproprocionada lucha interna en la que el pueblo, tantas veces invocado, es un artefacto de manipuación.
Ambiente cargado el de ayer. Hicieron que el señor Cabello jurara mil veces. Y este espectáculo es denigrante.
El diputado José Gregorio Hernández y el suscrito, regresando a Pajaritos, dimos la vuelta para intentar a proximarnos lo más que pudimos al mitín post-sesión.
La estampa gubernamental a la distancia: nomenclatura en crisis. Los formalmente trajeados, los intocables, salen a la calle a mitinear.
Poca gente. Quizá más agentes de seguridad y soldados que civiles, espontáneamente presentes y curiosos. O militantes.
Poca gente, ciertamente, a pesar de los recursos públicos empleados. Tomamos algunas gráficas y salimos. La nota de prensa es de El Nacional de hoy.
LB
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