Gobierno no tripulado
Luis Barragán
Importantes y trascendentes, hay noticias que sucumben frente a la perversa dinámica discursiva del propio gobierno. Siendo una ganada convicción, deliberadamente las promueve para generar toda suerte de equívocos y malentendidos trastocada la oposición en el enemigo interno, fascista y apátrida de sus tormentos.
El anunciado avión no tripulado, fabricado con el sospechoso concurso iraní, merecía otro escenario de presentación y debate. Transmisor de fotografías y videos, no lo creemos tampoco una suerte de corotico volador con una cámara Polaroid amarrada a la barriga, expropiado a los viejos aficionados que volaban sus aparatos de afición por los lados de El Cafetal.
El asunto estriba en las instancias formales de exhibición y ponderación del producto tecnológico, las inversiones que acarrea y los objetivos que ha de cumplir. Apropiada luce la Asamblea Nacional y su Comisión Permanente de Defensa para la valoración del avión automatizado que, al incluir inevitablemente a la oposición, como siempre ocurría, apartándolo de la diatriba obscena y circunstancial, le permite a la sociedad una mayor dosis de confianza hacia la entidad castrense. Y es que, por muy atiborrado que sea el complejo militar-industrial estadounidense, el Congreso participa de los anuncios e investigaciones que legítimamente preocupa a la opinión pública.
Hay situaciones que desafían al parlamento venezolano, pues, a modo de ilustración, ¿cómo ejercer constitucionalmente el debido control del Ejecutivo cuando presuntamente el primer satélite artificial, como acaecerá con el segundo, únicamente dependen del testimonio personal de sus promotores y realizadores, siendo insuficientes las informaciones genéricas que prodiga la red? El ejemplo es válido, ya que no consta la inutilidad del aparato a los fines militares, revelada la estupefacción de una comisión legislativa que convierte a su presidente en un departamento de relaciones públicas del ministerio del ramo (ni siquiera del Comando Estratégico Operacional).
El gobierno nacional es el que parece no tripulado, no sólo por las ausencias de Chávez Frías, aún hallándose en el país, sino por la terrible inseguridad personal que campea. Va como con ese piloto automático de la supervivencia, confiado en la estridencia propagandística y publicitaria, mientras las realidades lo ensombrecen, convirtiendo las materias más importantes en un pésimo anecdotario electoral.
Ilustración: No conocemos su origen, pero ha circulado exitosamente en la red. Relacionada con la rieda de prensa presidencial sobre las medidas de (in) seguridad personal adoptadas.
Fuente:http://www.analitica.com/va/politica/opinion/2726154.asp
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viernes, 22 de junio de 2012
jueves, 21 de junio de 2012
EL PROBLEMA
EL UNIVERSAL, 16 de Junio de 2012
Fusiles y granadas made in Venezuela
ORIAN BRITO PEÑA
Salvando el mundo con la guerra, esa parece ser la premisa del presidente Hugo Chávez a juzgar por su última aparición en cadena nacional, quien con mucho orgullo anunció que en Venezuela comenzó la fabricación de fusiles, granadas y aviones no tripulados, pólvora entre otros artículos bélicos.
Paradójico como siempre, cuando el propio Chávez en su momento quiso optar hasta por un premio Nobel de Paz y en una nación sumergida en la violencia, ¿a quién beneficia este proyecto?, ¿quién lo fiscaliza? Preguntas sin respuestas.
Un país que importa la mayoría de los rubros que consume por la caída de la producción, la cual se ve afectada por los controles a las divisas, expropiaciones y leyes que aniquilan la creación hecha en casa, pero mientras esto ocurre, el Presidente con orgullo dice que: "Ya se está produciendo un fusil venezolano que se llama Catatumbo, un equipo para francotiradores de distintos calibres, incluso hay uno .50".
Chávez aspira que el país se convierta en exportador de armamento en los próximos años, sería interesante conocer qué país del mundo estaría interesado en eso, a juzgar por la calidad de los equipos que Venezuela le ha comprado a Rusia y lo desconocido del armamento nacional es predecible el fracaso del objetivo.
Esta fábrica de fusiles, ubicada en Maracay, estado Aragua, y que forma parte de los convenios con Rusia, generará supuestamente 800 empleos directos. Mientras tanto, los principales problemas cotidianos siguen en ascenso a la espera del cambio que permita reconstruir a la nación, para ser más formadores de talentos que exportadores del terror como lo plantea el Gobierno en su afán por provocar miedo en la población bajo el esquema de la revolución pacífica pero armada.
Preocupación causa en el mundo este aumento descontrolado en la adquisición de armas y municiones por parte del Estado. Ojalá los principales compradores de las armas socialistas no sean los pranes de los penales del país, quienes requieren de todo un arsenal para tener el control de la cárcel. Podría resultar una idea exagerada pero para nadie es un secreto que muchos reclusos cuentan con armas bélicas con la complicidad de las autoridades.
La mejor arma será la educación y los valores que se requieren para que Venezuela recupere un sitial en Latinoamérica, que le permita ser la carta de presentación en el mundo de ciudadanos de primera.
Fusiles y granadas made in Venezuela
ORIAN BRITO PEÑA
Salvando el mundo con la guerra, esa parece ser la premisa del presidente Hugo Chávez a juzgar por su última aparición en cadena nacional, quien con mucho orgullo anunció que en Venezuela comenzó la fabricación de fusiles, granadas y aviones no tripulados, pólvora entre otros artículos bélicos.
Paradójico como siempre, cuando el propio Chávez en su momento quiso optar hasta por un premio Nobel de Paz y en una nación sumergida en la violencia, ¿a quién beneficia este proyecto?, ¿quién lo fiscaliza? Preguntas sin respuestas.
Un país que importa la mayoría de los rubros que consume por la caída de la producción, la cual se ve afectada por los controles a las divisas, expropiaciones y leyes que aniquilan la creación hecha en casa, pero mientras esto ocurre, el Presidente con orgullo dice que: "Ya se está produciendo un fusil venezolano que se llama Catatumbo, un equipo para francotiradores de distintos calibres, incluso hay uno .50".
Chávez aspira que el país se convierta en exportador de armamento en los próximos años, sería interesante conocer qué país del mundo estaría interesado en eso, a juzgar por la calidad de los equipos que Venezuela le ha comprado a Rusia y lo desconocido del armamento nacional es predecible el fracaso del objetivo.
Esta fábrica de fusiles, ubicada en Maracay, estado Aragua, y que forma parte de los convenios con Rusia, generará supuestamente 800 empleos directos. Mientras tanto, los principales problemas cotidianos siguen en ascenso a la espera del cambio que permita reconstruir a la nación, para ser más formadores de talentos que exportadores del terror como lo plantea el Gobierno en su afán por provocar miedo en la población bajo el esquema de la revolución pacífica pero armada.
Preocupación causa en el mundo este aumento descontrolado en la adquisición de armas y municiones por parte del Estado. Ojalá los principales compradores de las armas socialistas no sean los pranes de los penales del país, quienes requieren de todo un arsenal para tener el control de la cárcel. Podría resultar una idea exagerada pero para nadie es un secreto que muchos reclusos cuentan con armas bélicas con la complicidad de las autoridades.
La mejor arma será la educación y los valores que se requieren para que Venezuela recupere un sitial en Latinoamérica, que le permita ser la carta de presentación en el mundo de ciudadanos de primera.
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Orián Brito Peña
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