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sábado, 30 de noviembre de 2019

DE FUTURO USO

La biblioteca prospectiva
Luis Barragán

Luce obvio el contraste entre las grandes ferias del libro que escenifican algunos otros  países y las nuestras, marcando – además – un importante y dramático acento: ellos no sufren el tal socialismo del siglo XXI en el que, leer, es un despropósito.  Hace poco, volvió al ruedo propagandístico FILVEN que, por superiores que fuesen sus recursos, no tuvo la significación y también el alcance del modesto evento realizado en la UCAB, moviendo la brújula del centro al oeste de la ciudad.

Citas cada vez menos frecuentes, permiten  también radiografiar a la Venezuela sumergida en una catástrofe humanitaria, resignados al chequeo de las vejeces editoriales que la explican, mientras que las novedades solo llegan por una mera alusión en las redes digitales para colmar nuestro malestar e impotencia, Acudimos con curiosidad, por siempre, palpando vacilantes los bolsillos tentados a la temeridad de unas cifras para la compra culpable, pues,  faltando poco, están los fármacos pendientes, entre otros de los rubros de una cotidianidad inmerecida.

Una mañana, a la entrada de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela, descubrimos varios puestos de venta de lo que pudo calificarse como una feria, por la calidad de los títulos exhibidos, e  inevitable – no habría otra ocasión – adquirimos algunos ejemplares ciertamente baratos, pero representativos de una semana menos para prevenir el ataque hipertensivo.  Quisimos llevarnos otros de autores hoy difíciles de acceder, calculando igualmente el espacio disponible de la modesta biblioteca casera,  dada la confianza generada por el Fondo Editorial de la Facultad, así fuesen de remota data.

Uno, sobre el pasado caraqueño, destinado a un obsequio para la persona muy querida que tiene por vocación la ciudad; el otro, una oportuna complementación al esfuerzo de argumentar una defensa territorial; el resto, el necesario para lo que será – apenas – una nota al pie de página respecto a un historiador muy conocido, y el faltante para completar las referencias disponibles con miras a un texto que espera sobre el imaginario político. Puede decirse, están destinados a  un anaquel prospectivo, prometiéndonos tiempo para la realización de un largo trabajo sobre variados temas que, por ahora, terminan dándole soporte a buena parte de nuestros artículos semanales.

Solía ser decorativa en el país de los cañonazos bancarios del petróleo,  recreativa en el de la serenidad del ocio conquistado, u obligada por mandato de un curso  académico, pero la biblioteca ahora es de potenciales proyectos o de preservación. De un lado, porque adquirimos y guardamos el ejemplar como aporte al libro que no hemos publicado, constantemente rehecho; o, del otro,  nos suponemos rescatistas de los que queda tras el colapso: nos desprendimos años atrás de una buena colección de textos de y sobre Vargas Llosa, convencidos del posterior abaratamiento o hallazgo de sus obras en las bibliotecas públicas, pero jamás adivinamos el zarpazo que a la lectura misma le daría la presente dictadura venezolana.

Fotografía: LB (Caracas, 28/11/2019).
02/12/2019:
http://guayoyoenletras.net/2019/12/02/la-biblioteca-prospectiva/

sábado, 2 de diciembre de 2017

DÍAS FERIADOS

EL NACIONAL, Caracas, 01 de diciembre de 2017
El libro y las ferias: antídotos contra el desánimo y el pesimismo
Marcelino Bisbal
 
I
Por estos días, más concretamente el 25 de noviembre, se inauguró en México la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL 2017). Apenas dos días del inicio de la II Feria del Libro del Oeste de Caracas (FLOC 2017).
La Feria de Guadalajara nace en 1987, es decir, que ya tiene sobre sus espaldas treinta años de existencia. Treinta años de haber caminado un buen trecho y treinta años de haberse convertido en la feria del libro más importante de Iberoamérica y una de las más nombradas y tomadas en cuenta del mundo, después de la magnífica Feria del Libro de Frankfurt.
La Feria Internacional del Libro de Guadalajara surge al abrigo de una universidad pública: la Universidad de Guadalajara. La FIL abre sus puertas el último sábado del mes de noviembre de cada año y se despide, después de nueve días de actividad, el primer domingo del mes de diciembre. Esto ha sido así desde 1987.
De ninguna manera pretendemos hacer comparaciones con la feria de Guadalajara. Pero hay algunos puntos de encuentro y de coincidencias. La Feria del Oeste de Caracas nace como iniciativa de la Universidad Católica Andrés Bello y abre el último lunes del mes de noviembre y se despide, hasta el próximo año, el primer domingo del mes de diciembre.
El encuentro es que ambas ferias celebran al libro como el mejor invento del hombre, porque de acuerdo con el lema y planteamiento de Marshall McLuhan: el libro es una extensión de alguna parte del cuerpo, así como los diversos instrumentos que se ha dado el ser humano. Igualmente lo expresaba Jorge Luis Borges al decirnos que el libro es una extensión de la memoria y la imaginación: “Si leemos un libro antiguo es como si leyéramos todo el tiempo que ha transcurrido desde el día en que fue escrito y nosotros. Por eso conviene mantener el culto del libro. El libro puede estar lleno de erratas, podemos no estar de acuerdo con las opiniones del autor, pero todavía conserva algo sagrado, algo divino, no con respeto supersticioso, pero sí con el deseo de encontrar felicidad, de encontrar sabiduría”.
La Feria del Libro del Oeste de Caracas es muy modesta, pero está intentando abrirse camino en los mejores ámbitos de la creación y el conocimiento humano, aun a pesar de las intromisiones irritantes de nuestra actualidad. Porque está ligada, al igual que la Universidad Católica Andrés Bello, al país y a su realidad. No escapamos a ella, no queremos huir y mucho menos ausentarnos. La UCAB asume una responsabilidad ética y hoy la queremos reafirmar al abrir la II Feria del Libro del Oeste de Caracas.
La Universidad Católica Andrés Bello y su II Feria del Libro del Oeste vuelve a acometer la empresa de darle la palabra al libro, a sus autores locales, a los invitados internacionales, a los lectores, a los creadores, a los músicos, a los cineastas y teatreros, a los soñadores de un mundo mejor y más justo, a los que creen que podemos tener un país distinto… Porque las ferias, la nuestra también, quieren ser un festival para celebrar la cultura. Ante la barbarie que se nos ha venido imponiendo, la coherencia y la persistencia por el buen hacer; a la falta de civilidad del poder, la búsqueda de sentido o las reflexiones sobre su ausencia. Lo decía muy bien la escritora argentina Grisel Gambaro cuando por allá en 2010, siendo la pregonera de la Feria del Libro de Frankfurt, hablaba sobre el valor de la escritura y en definitiva de la literatura:
“La literatura, aparte de significar muchas otras cosas, también es esto: la detención de la mirada sobre el árbol que crece y quiere vivir, el árbol cortado y la muerte. Hablar –escribir, leer– sobre la ausencia de cordura, aunque el azar de nuestra seguridad aparente protegernos”
II
Decíamos antes que la Feria del Libro del Oeste de Caracas apenas tiene dos años. Pero desde el lunes 27 de noviembre dio un nuevo paso más firme, menos tambaleante, más imaginativo y también más retador. Como ven, desde Montalbán-La Vega, en donde está enclavada la UCAB y toda su comunidad, aun a pesar de los tiempos que corren en el país, queremos persistir en la aventura de llevarla a cabo todos los años. La persistencia significa, a pesar de los problemas que abruman al país, desafío del pensamiento y de las ideas.
III
La Feria del Libro del Oeste de Caracas 2017, desde los espacios del oeste de la ciudad, las más de las veces olvidados, hace suya la sentencia del Quijote de don Miguel de Cervantes como el lema de esta nueva cita: “Todas estas borrascas que nos suceden son señales de que presto ha de serenar el tiempo y han de sucedernos bien las cosas, porque no es posible que el mal ni el bien sean durables, y de aquí se sigue que habiendo durado mucho el mal, el bien está ya cerca”.
Será así, aun a pesar del des-orden reinante y la barbarie presente.

Fuente:
http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/libro-las-ferias-antidotos-contra-desanimo-pesimismo_213631