Mostrando entradas con la etiqueta Ettore Scola. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ettore Scola. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de enero de 2016

"!QUÉ BOLAS!"



No somos ni presumimos de expertos en cine, pero muchachos – del siglo pasado, por cierto – descubrimos una vez a Ettore Scola en uno de esos tantos ciclos que la Cinemateca Nacional organizaba, a bajos precios y en un ambiente seguridad que el sector de Bellas Artes, hoy, no tiene ni la más remota de las sospechas.  La mejor fórmula para disfrutar del cine es, sencillamente, viéndolo. Co el tiempo, se es un poco más que veedor. Por supuesto, ignoraba, como sigue ocurriendo, toda la riqueza de una reflexión que lo convierte en un recurso indispensable aún en los mentados tiempos de la sociedad digital. Recordamos dos cosas: por una parte, el manejo de la cámara. Ese fue el primer contraste. Hubo algo distinto para nosotros al ver, por ejemplo, “La noche de Varennes” de 1982 y  “Brutos, feos y malos” de 1976. Algo distinto que, fue nuestra nuestra conclusión, colocaba el acento en la cámara. “Un día particular” de 1977 o “La familia” de 1987,, después, nos impresionó por su orquestación fílmica, por decirlo de alguna manera.. “Mario, María y Mario” de 1993, nos gustó muchísimo y quizá más por la historia que involucraba la militancia política (PCI), si mal no recordamos. El resto, ya lo olvidamos. Es cuestión de hallar tiempo, en esta vorágine incansable de tareas y preocupaciones, muy común – además – en el tormento de una crisis que no da tregua.
La otra cosa es que suscribimos, otro día, un texto para el desaparecido diario Economía Hoy, llamado algo así como La videodignidad constituyente y utilizamos como epígrafe algo que dijo Scola, tomado de un sitio seguramente hoy desaparecido. Un amigo, experto constitucionalista, inmediatamente nos comentó que la observación era válida sobre la Asamblea Nacional Constituyente de entonces: #pero, ¡qué bolas!, te jodió el artículo la cita de un cineasta, ¡qué bolas tienes tú!”. Fue lo que nos dijo.
Paz a sus restos (nos referimos a Scola, quizá a EH, aunque por fortuna nuestro amigo sigue vivito y coleando)
LB

viernes, 19 de abril de 2013

UN DÍA PARTICULAR

EL NACIONAL - DOMINGO 18 DE ABRIL DE 1999
Trasunto de las cosas
19 de abril: un golpe chavista
Jesús Rosas Marcano

Yo estuve ahí, en el Cuartel del Principal, frente al teniente Francisco Roa, custodio del vivac. Testigos, Mauricio Blanco, canastillero de la Plaza Mayor; el cordelero José Pérez, el sastre José Urbina, el zapatero Ignacio Ibarra, el fundidor José Toledo.
En otro rango, el barbero Narciso, acólito de Juan Bautista Piconell; Agustinillo y Juan Pérez, mentado "Juan y medio", guaraperos de la esquina de El Chorro; José María Abalos, bodeguero de Las Marrones. (En Las Madrices vivía Emparan). En fin, Mojica "Pueblo", reencarnado en el Niche Istúriz, por aquello de "el pueblo pide", "el pueblo exige", "el pueblo manda".
Fotografiables en primera fila, los hijos de Margarita Sanoja de Salias, Francisco, Vicente, Pedro, Juan Mariano y Carlos; y los de Juan Antonia Padrón, los hermanos Montilla; ídem Lino Gallardo y Juan José Landaeta. Lo demás, plebe amorfa: maseros, soldados, ayas negras, trashumantes de gofios, vagabundos, comiendo tasajo y jojoto, bebiendo aguardiente de uva y sirope de cidra.
Evaporados el bastimento y las dos talegas de reales mandadas por don José Angel Alamo, todo el mundo se fue pal mismísimo, sin comentar la vaina que pasó ese 19 de abril.

Nota LB: Brevísima nota de JRM, la pudo extenderse como una grata crónica de aquellos eventos, no sólo participa de la versión de un golpe de Estado, sino que lo califica de chavista. Calificación ésta que asoma el ambiente reinante de aquellos días de 1999. Por lo demás, es un legítimo ejercicio el de las proyecciones de un hecho histórico, como ha ocurrido en días recientes a propósito de la negación del recontaje manual de los votos que, a la fecha, considerándosele un triunfo para la oposició, será ampliado al 46% no sin distinguir, como lo refiere el oficialismo, entre auditoría y escritinio. De nuevo, la política es el reino de las percepciones y la pugna por imponer una versión.  La imagen, tomada de Facebook, anoche, aunque Weil confunde la declaración juliana de la Independencia con la abrileña, rinde testimonio - esta vez - de los ánimos de 2013.

El 19 de Abril, fue un día particular. El de 1810, 1999 o 2013, necesita todavía de un magnífico retrato que la literatura o la cinematografía, en ejercicio de las libertades culturales, pueden dispensar. Pensamos, ahora, por ejemplo, en Ettore Scola y su "Una giornata particolare" (1977).