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lunes, 22 de octubre de 2012

NIÑOS

Parábolas / I
Era un niño que soñaba
un caballo de cartón.
Abrió los ojos el niño
y el caballito no vio.
Con un caballito blanco
el niño volvió a soñar;
y por la crin lo cogía ...
¡Ahora no te escaparás!

Apenas lo hubo cogido,
el niño se despertó.
Tenía el puño cerrado.
¡El caballito voló!

Quedóse el niño muy serio
pensando que no es verdad
un caballito soñado.
Y ya no volvió a soñar.

Pero el niño se hizo mozo
y el mozo tuvo un amor,
y a su amada le decía:
¿Tú eres de verdad o no?

Cuando el mozo se hizo viejo
pensaba: Todo es soñar,
el caballito soñado
y el caballo de verdad.

Y cuando vino la muerte,
el viejo a su corazón
preguntaba: ¿Tú eres sueño?
¡Quién sabe si despertó!

Antonio Machado



martes, 16 de octubre de 2012

RESONANCIAS

EL NACIONAL - Martes 16 de Octubre de 2012     Escenas/2
Más allá de la imagen
ESTO ES LO QUE HAY
ARTES VISUALES
LORENA GONZÁLEZ

Con un sugestivo y revelador título, la sala de exposiciones de la Fundación BBVA Provincial presentó desde mediados de septiembre y hasta comienzos de diciembre la muestra Más allá de la imagen.
Curada por Mariela Provenzali, esta exhibición reúne una importante selección de los trabajos más recientes de cinco de nuestros mejores profesionales en el área de la fotografía, quienes desde consideraciones diversas se engranan en la sala de exposiciones a través de piezas que acuden como el material expresivo idóneo para la construcción de significativos campos discursivos, refracciones de una imagen en la que lo fotográfico es medio y estrategia, sensibilidad y fibra, palabra y materia, forma y contenido, tradición y novedad.
Ana Luisa Figueredo, Ricardo Jiménez, Ramón Paolini, Carlos Germán Rojas y Antolín Sánchez son los cinco convocados a esta cita urgente que necesitaba la fotografía venezolana para confrontar y revisar sus referencias, así como para encontrarse con los recorridos en curso que estos especialistas del género han estado consolidando en los últimos años. Una acertada estructura museográfica propició en el espacio la comunión particular de cinco recintos donde cada conjunto tiene la posibilidad de expandir sus potencias formales y reforzar con ejecuciones impecables las cualidades intrínsecas que les hicieron llegar hasta ese lugar: despuntes de una trayectoria que fue inicio y de un momento que es estudio sostenido, reflexión y disciplina, ilación de caminos personales donde la imagen se desprende del afuera, donde es ahora y más que nunca el tiempo inevitable de un diálogo constante y fundamental con la otredad.
Para Figueredo, es la deslumbrante y enigmática estructuración de la naturaleza el detalle preciso con el que puntualiza sonoros protocolos de una poética especial y oculta entre el color, la traslación y la luz. En el caso de Jiménez, la serie Paisajes verticales viene a consolidar el ejercicio metafórico de un contacto con las transiciones del entorno que culmina en las figuras sugeridas de una palabra que se expande en unión y a contrapunto de la imagen encontrada. En otro sentido, las obras de Ramón Paolini dibujan las variables pictóricas de arquitecturas que, desprendidas de sus contextos originales, universalizan poderosas tramas abstractas en las que se compendia una inquietante reflexión sobre la belleza de la ruina.
En las Instalaciones imprevistas de Carlos Germán Rojas son las resonancias cromáticas de diversas cartografías urbanas la secuencia que a través de la unión especular de dos momentos disímiles en espacio-tiempo elevan en el lugar expositivo el encuentro sorprendente de dinámicas secretas.
Finalmente, es la sombra el punto de quiebre para el creador Antolín Sánchez, quien mediante la serie Umbra, en la que incluso exhibe piezas de los años setenta, nos sumerge en los intersticios y contingencias de las vicisitudes de una luz en movimiento constante.
Frente a los difíciles desajustes que la historiografía de las artes visuales ha sufrido en nuestro país y que ya hemos comentado en otras oportunidades, esta muestra configura un encuentro pertinente para las nuevas generaciones de creadores.
En ella encontramos los síntomas de una actualidad que "más allá de la imagen" continúan escribiendo los pioneros de otras décadas, correctos y precisos acabados formales que, desde la fuerza intrínseca y la sencilla agudeza que despunta entre sus intenciones y los resultados exhibidos, constituyen una huella invalorable para la historia y la actualidad de la fotografía nacional.


Fotografía: El Nacional, Caracas, 15/10/12.

sábado, 13 de octubre de 2012

ALEACIONES CULTURALES

EL NACIONAL - Sábado 13 de Octubre de 2012
La artista usó desechos de producción industrial y latas de refrescos para crear muros y rosetas
ANDREÍNA MARTÍNEZ SANTISO

Anabela San Vicente disfruta con una sonrisa del buen momento que vive. Es una artista prolífica que se ha destacado por sus propuestas en las técnicas del collage y en la exploración de materiales reciclados y el papel. Hace dos años expuso por primera vez en solitario su trabajo en la galería Gsiete del Centro de Arte Los Galpones, después de haber participado en numerosas colectivas. En mayo repitió la experiencia en el Gabinete del Dibujo de la Estampa en Valencia y ahora regresa a una sala de exposiciones, esta vez en el Centro Cultural BOD-Corp Banca, con la individual Invenciones metálicas.
Si en las exhibiciones anteriores el protagonista de sus obras había sido el papel con textura, rugoso y transparente, intervenido con tintas, lacas, esmaltes y pinturas, ahora es el metal desechado y transformado por efectos del paso del tiempo el que le despierta curiosidad para crear collages de grandes dimensiones.
“En esta oportunidad Anabela expone con mayor ambición, mayor formato y espectacularidad en el sentido del efecto visual de su presencia escénica y materiales diferentes a los anteriores. Son piezas que siguen reivindicando su carácter de collages como el aporte más renovador y fecundo del arte del siglo XX”, indica el experto en arte Perán Erminy en el texto del catálogo.
La creadora considera que toda la obra que expondrá a partir del martes en el Centro Cultural BOD-Corp Banca, que cuenta con la curaduría de Bélgica Rodríguez, muestra la conexión espiritual entre el hombre, su tiempo y su entorno. Al llegar a la sala lo primero que se observan son varias rosetas, cada una con una gama de color distinta: verde, naranja, roja, blanca, dorada, azul y rosa. Son como la de las iglesias, sólo que están hechas en aluminio. “Quise buscar una armonía dentro de la analogía del color. Lo más interesante es como la forma del círculo y del cuadrado interactúan”.
Son piezas que están hechas para la contemplación, para que cada persona le de su propia connotación, señala la artista plástico. No son representaciones del mundo real, pero sí está formada por objetos que alguna vez tuvieron su función particular. Como, por ejemplo, las chapas de botellas de refresco o de cerveza que San Vicente alineó en secuencias regulares hasta crear dos enormes mallas.
“Matisse decía que si una obra de arte no tenía un contenido humano no transmitía nada. Es como construir una casa: hay que considerar al hombre en primer término. Cada quien va a percibir las creaciones de una manera diferente. Es un intrincado de cosas, de objetos, de estructuras, cada una de por sí tiene su vida propia y en conjunto también tienen otro significado”, expresa la artista nacida hace 60 años en Caripito, estado Monagas.
En una de las salas se exhibe el trabajo de San Vicente con la escultura, pero también unidos por la técnica del collage. Son tablones de madera, con varios puntos de aluminio, que están aglutinados. “Se pueden interpretar como multitudes, como el concepto del consumismo o hasta el de individuos. Son piezas trabajadas y fabricadas a mano, las moldeé inspiradas en las prótesis mamarias”, asegura.
En Invenciones metálicas la creadora también exhibe cuatro enormes muros que están construidos por ladrillos que alguna vez tuvieron otro uso. Son metales, desechos de la producción industrial. “Todos conviven en armonía. Uno puede tener más tiempo que otro, pero todos coexisten. Son materiales reciclables con los que apliqué el principio de Marcel Duchamp: darle al objeto un valor estético”.
Invenciones metálicas
Anabela San Vicente
Inauguración: martes, 7:30 pm
Sala de exposiciones del Centro Cultural BOD-Corp Banca. Torre Corp Banca, La Castellana

Fotografía: El Universal, Caracas, 01 de Junio de 2011.

lunes, 14 de marzo de 2011

FOTOGRÁFICAMENTE, SUYO


EL NACIONAL - Sábado 12 de Marzo de 2011 Cultura/4
EXPOSICIÓN Tuvo la suerte de presenciar la grabación de "Pedro Navaja"
Julio César III Venegas, un fan con sentido de la oportunidad
Imagina (la música) es una muestra de fotografías captadas por el locutor en las últimas tres décadas
ANDREÍNA MARTÍNEZ SANTISO

Como pocos afortunados, Julio César III Venegas ha tenido la suerte de estar en el momento preciso y a la hora adecuada para retratar ­sin ser fotógrafo profesional­ a las más diversas celebridades del mundo de la música. La ventaja de ser curioso, de conocer a profundidad la vida y la carrera de los artistas, lo llevó a trasladarse hasta donde ellos estuvieran.

Así pudo captar la imagen de estrellas como Tina Turner y B. B. King en varias facetas: en sus camerinos, en los escenarios o en los estudios de grabación.

Mientras enciende un cigarrillo, el locutor de la Radio del Ateneo 100.7 FM recuerda uno de los momentos más especiales que ha presenciado en su carrera: la grabación del clásico de la salsa "Pedro Navaja", interpretado por Rubén Blades en los estudios La Tierra, en Nueva York. En el lugar estaban también Willie Colón y Jon Fausty (el ingeniero de sonido de la Fania) "Lo había conocido un año antes, en 1976, cuando vino por primera vez a Venezuela. Yo estaba comenzando en Radio Aeropuerto y César Miguel Rondón tenía el programa La Bachata. Nos conocimos, conversamos de todo porque Rubén es abogado como yo. Al año siguiente fui a Nueva York y lo llamé. Para mi sorpresa, se presentó en el lobby del hotel, tenía un radio en el hombro y me invitó a comer ropavieja.

Cenamos y me puso un casette con una pista, mientras cantaba algo que era maravilloso: la letra de `María Lionza’. Me quería consultar si me parecía bien. Quedé impresionado. De allí, me invitó a ir a la grabación de `Pedro Navaja".

Así como fue testigo de ese momento, Venegas también tuvo la oportunidad de hablar con Tina Turner en su camerino en un concierto que ofreció en City Hall, una discoteca que funcionó en el CCCT en la década de los años setenta.

"Henrique Lazo y yo somos supermetidos. Así que decidimos colearnos detrás del backstage.

La cantante se había divorciado de Ike. Conversamos con ella, yo le hice una pregunta acerca de su intervención en la película Tommy, en la que ella era la reina del ácido. Fue muy amable", cuenta el locutor con apariencia de estrella de rock: cabello largo, collares, pañuelo, pulseras, lentes al estilo John Lennon y sombrero.

Venegas habla de cada uno de esos encuentros como si fuera ayer, instantes inolvidables que también conserva a través de las imágenes que captó con sus cámaras fotográficas analógicas. Recuerdos que compartirá con otros curiosos y amantes de la música a partir de mañana en el Centro de Arte Los Galpones.

La exhibición incluye fotografías intervenidas por el diseñador Alvise Sacchi de artistas como Deborah Harris (cantante de Blondie), Oscar D’León, la Dimensión Latina, Peter Frampton (en el concierto que ofreció en Caracas antes de perder a su equipo en un accidente aéreo), Chick Corea en el extinto Teatro Altamira, Al Kooper en el Roxy de Los Ángeles, María Fernanda Márquez en su casa de San Francisco, Ismael Rivera en el Poliedro y Nené Quintero mientras grababa un comercial en la capital, entre otros. Las fotos estarán a la venta por un precio de 800 bolívares.

Fotografía: Henry Delgado

lunes, 24 de enero de 2011

literatura y televisión: varias veces castro


EL NACIONAL - Lunes 24 de Enero de 2011 Cultura/4
El foro del lunes
CRISTINA POLICASTRO La novelista cree que cualquier prohibición gubernamental es contraproducente
La autora de Que el cielo me explique, la última producción dramática de RCTV Internacional, que no pudo salir en pantalla, considera que hay formas de evadir la censura: "Existe la posibilidad de tomarla como un reto para seguir diciendo, pero de otra manera"
«Un escritor puede ser todo, menos inocuo»
ANDREÍNA MARTÍNEZ S.

Con la reciente aprobación de la reforma de la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión (que ahora incluye los medios electrónicos), los comunicólogos y especialistas del área en el país han alertado a la población sobre las posibles consecuencias que podría traer esa legislación, relacionada con la Ley de Telecomunicaciones.

El principal peligro, a juicio de los investigadores, es el estrechamiento del cerco a la libertad de expresión. Por ejemplo, consideran que hay una alta posibilidad de que creativos y escritores de la televisión se autocensuren ante las duras sanciones que impone el Estado a los emisores de ciertos contenidos.

Cristina Policastro, escritora responsable de novelas como La dama del segundo piso y que trabajó como parte del equipo de libretistas del dramático Señora de José Ignacio Cabrujas, ha sufrido los efectos de las decisiones gubernamentales. Los sintió con la salida definitiva del aire de RCTV Internacional.

El día 24 de enero de 2010 el canal estaba a punto de estrenar la telenovela de su autoría Que el cielo me explique.

Exactamente un año después, los venezolanos aún no han podido ver la historia protagonizada por Marianela González y Carlos Felipe Álvarez.

Una puerta, al parecer, se abre para la producción: Televen prometió, en la preventa, transmitirla este año.

--¿Coincide con los comunicólogos en que el aspecto más grave de la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos es la autocensura que puede generar en los creativos? --La autocensura puede ser algo terrible, o no... A veces lo maligno resulta motivo de profundización y termina por cambiar de signo. Me explico: la autocensura puede adoptarse como señal de sometimiento. El sometido prefiere contenerse o retroceder. Se paraliza. Y queda fuera del juego. Pero esa no es la única opción. Existe la posibilidad de tomar la autocensura como un reto para seguir diciendo, pero de otra manera.

Y en ese caso cabe preguntarse: ¿cómo transmitir tu visión del mundo sin ser grueso, directo o demasiado frontal? Los tres adjetivos anteriores están reñidos con el trabajo verdaderamente artístico. Por ende, la autocensura puede llevarte a buscar mejores formas de decir o incidir en la sociedad.

--¿Aceptaría usted presiones de futuros empleadores? --Mi generación nació y creció en democracia. Estamos acostumbrados a decirlo todo, lo que en muchísimas ocasiones termina por ser un hablar vacío y excesivo. Por eso se dice que uno de nuestros deportes nacionales es hablar paja. La palabra dicha se difumina en el aire y no tiene consecuencias. Eso es muy sabroso, pero también bastante inocuo, si de palabra se trata. Y un escritor puede ser todo, menos inocuo.

--¿Cómo afectará la ley a los ciudadanos? Pareciera que los televidentes perdieron la capacidad de elegir qué ver.

--Lo que se pierde no desaparece. En algún lugar tiene que estar. Tal vez va a dar por un tiempo a algún agujero negro, pero se puede recuperar. ¿Cuál es el requisito abracadabra? La transformación.

¡De eso se trata! Aunque estudié carreras humanísticas, no se me olvida esta ley de la química: "La energía no se crea ni se pierde, tan sólo se transforma".

--En la nueva ley hay un énfasis especial en sancionar aquellos medios que transmitan mensajes que promuevan el odio, la apología al delito... ¿Cómo determinar qué contenidos realmente atentan contra la salud mental de los espectadores en una telenovela, por ejemplo? --Ese es un tema que tiene demasiadas aristas y elementos a considerar como para ser respondido en pocas líneas. Yo creo mucho, mejor dicho, muchísimo, en la responsabilidad de quienes hacemos televisión, porque, dado que nos dirigimos a un público masivo, nuestra palabra puede llegar a ser un arma letal, no sólo para el individuo sino también para una sociedad, en caso de convertirse en fenómeno de altísima audiencia. Pero no estoy de acuerdo con el hecho de que sea el Estado quien decida qué sí y qué no. Debe importar es la sólida formación profesional de quienes escribimos o tomamos decisiones dentro de un canal de televisión. Y que sea la ética profesional la que nos preceda.

--Con los cambios incluidos en la ley, ¿serán las telenovelas y producciones venezolanas más pacatas? --No sé si más pacatas, pero seguramente mejor pensadas. Y, como siempre y en todo: habrá buenas y malas telenovelas.

--¿Estaría dispuesta a realizar ese tipo de concesión en su trabajo? --Quien trabaja en televisión entiende que se trata siempre de una labor de equipo. Sólo la prepotencia llevaría a un escritor de este oficio a decir que nada ni nadie le pone límites. Hay que adecuarse a los presupuestos y posibilidades de cada proyecto. Pero no a la pacatería. ¡Eso nunca! --¿De qué temas se inhibiría de escribir? --De ninguno. Daría vueltas hasta encontrar la manera de decir... Y júralo que existe, pero habrá que esforzarse más en encontrarla.

--En los últimos meses, Conatel ha ordenado sacar del aire las "narconovelas" El ca- po y Rosario Tijeras, la telenovela Chepe Fortuna y los programas Doce Corazones, ¿Quién Tiene la Razón? y Ca- so Cerrado. Según el organismo, que recibió quejas de un comité de usuarios, esos espacios emitían contenidos que incitaban a la violencia, el narcotráfico, la prostitución y la xenofobia. ¿Se puede justificar la medida? --Si el "comité de usuarios" que presentó esas quejas ante Conatel estuviera integrado por un grupo amplio y representativo de todos los sectores de la sociedad venezolana, yo sí lo tomaría en cuenta. No se puede ser sordo a un pedido legítimo y democrático. Pero cualquier prohibición resulta contraproducente. Quien prohíbe se expone a despertar el encanto de lo prohibido.

-- ¿Por qué no usar los temas del dramático para generar un debate público, como ha ocurrido en Colombia, por ejemplo? --Eso sería maravilloso. Sería como recuperar un poco el ágora griega o el foro romano. Sin embargo, vivimos una época con los "tamaños" algo distorsionados. La televisión muestra a diario debates insignificantes sobre temas muy menores, como por ejemplo: "tú me quitaste a mi marido" o "eres una ladrona, que le quiere sacar dinero a mi padre", que son los presentados en talk shows como los de Laura en América. No es esa la televisión que deseo o respeto. Quisiera debatir sobre contenidos. Pero no me corresponde a mí decidir o sentenciar. Afortunadamente sé apagar el aparato o cambiar de canal.

--Ante la nueva legislación, ¿cuál debería ser la labor de los escritores? --Si la libertad, como concepto y convicción, está dentro de ti, nadie puede arrebatártela. No importa cuántas trabas de censura te pongan por delante. Es el mismo sentido del poema de Kavafis sobre la ciudad: "No importa cuánto te alejes de ella. La ciudad te seguirá adonde quiera que vayas". Los valores son intrínsecos, no son desechables. Van con uno por la vida, y son indisociables de nuestra visión del mundo.


Fotografía: Henry Delgado