miércoles, 25 de septiembre de 2013

INCONVENIENCIA


EL NACIONAL - Miércoles 25 de Septiembre de 2013     Nación/3
AN Carlos Flores sería el diputado 99
Denuncian a diputado "comprador de conciencias"
"Orangel López carga un maletín de Pdvsa", aseguró la diputada María Mercedes Aranguren
H. L-G

La oposición denunció ayer con nombres y apellidos quiénes serían el "virtual diputado 99" que apoyaría la ley habilitante anticorrupción y el ejecutor de la "compra de conciencias": el parlamentario suplente de Monagas, Carlos Flores, y el diputado y coordinador del PSUV-Monagas, Orangel López, respectivamente.
La parlamentaria de Mi Gato, María Mercedes Aranguren, reveló la información, acompañada de la bancada opositora en los pasillos de la Asamblea Nacional, luego de perder contacto con Flores y de obtener datos sobre cómo López le envió mensajes a cambio de mejorar su situación económica.
"Flores tiene un problema con una finca al Sur de Monagas, que le fue invadida, así como la enfermedad de su padre, lo que es aprovechado por la mafia que controla el país para que voten por ellos. Orangel López carga un maletín de Pdvsa con el que compra conciencias", aseguró Aranguren, quien dijo que trató de comunicarse con su suplente, pero desde hace dos semanas le ha sido imposible.
El PSUV necesita 99 votos para aprobar poderes especiales al presidente Nicolás Maduro y la fórmula para conseguirlos sería "neutralizar" a ex compañeros que ahora son disidentes, pero que tienen a suplentes allegados. Aranguren sostiene que se le pretende allanar la inmunidad parlamentaria para que Flores pase a ser principal. "El fiscal 53 consideró que había elementos para pedir mi antejuicio de mérito por la adquisición de unos títulos valores cuando estuve en la Gobernación de Monagas, en la gestión de José Gregorio Briceño, a pesar de que estos instrumentos eran válidos y permitidos por la Comisión Nacional de Valores en 2011. ¡Eran legales! El caso se activa por una retaliación política contra el ex gobernador Briceño".

Niegan debate. La Asamblea Nacional no debatió contenido y alcance de los acuerdos firmados en China por el presidente Nicolás Maduro por negativa del PSUV. El diputado José González (indep) pidió aclarar que entrega Venezuela para conseguir 5 millardos de dólares en préstamos y el oficialismo impuso mayoría y no pasó: "No sabemos a cambio de qué; sí es a cambio de más petróleo a futuro o de as menguadas reservas internacionales que escasamente no llegan a un mes de importaciones. En 2008 teníamos 42 mil 400 millones de dólares en reservas internacionales, de las cuales 32 mil millones eran líquidas, hoy apenas tenemos 850 millones líquidos".

Nota LB: Fue María Corina Machado, quien - curul por curul - invitó a la solidaridad con la parlamentaria monaguense, ahora víctima de la insolente maniobra habilitante.  Tragicomedia para el inlocalizable Carlos Flores que subraya el suplicio de aparecer en el elenco del PSUV, dispuesto y expuesto al tronar autoritario. Dos de las veinte gráficas que tomamos ayer. Por cierto, hubo un diputado que me pidió que no lo fotografiara, pues, en el fondo, me dijo que no le convenía ...

lunes, 23 de septiembre de 2013

CAZA DE CITAS

"...  Sus obras reflejan y dan continuidad a la carrera política iniciada en su juventud desde la óptica de la palabra escrita, cumpliendo así una función política y pedagógica a la cual él se entrega. Su vieja máquina de escribir será su compañera comenzando desde tempranas horas de la madrigada desde los años cincuenta hasta hace un año cuando la enfermedad le impide utilizar los dedos. La música ligera que utiliza de fondo, preferentemente óperas y tangos, le ayuda a inspirarse y concentrarse en esa tarea matinal"

Edna Estéves

("Domingo Alberto Rangel, político rebelde y apasionado escritor", Vadell Hermanos, Caracas-Valencia, 2007: 107 s.)

Fotografía: Carlos Flores, para un reportaje de Rosita Regalado sobre los legisladores, calificado Domingo Alberto Rangel como el más inelegantes. Venezuela Gráfica, Caracas, nr. 541 de 02/1962.

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Rafael Caldera. "La derecha no es la reacción". La Esfera, Caracas, 28/08/1960.
- Enrique Izaguirre. "Los mitos de mi mano izquierda". El Nacional, Caracas, 22/09/82.
- Eduardo Gallegos Mancera. "El estudio de la historia". Tribuna Popular, Caracas, 5 al 11/08/88.
- Ana Teresa Arismendi. "El golpe". El Nacional, 17/08/78.
- Pablo Montilla y el asalto a Curazao. El Nacional, 16/05/69.

Ilustración: Para la nota de Benjamín Alcalá sobre el caso del diario La Esfera: Pérez Jiménez,  Gusavo Machado y Domingo Alberto Rangel. Elite, Caracas, nr. 1812 del  18/06/1960.


Nota LB: Aniversario de la desaparición física de Domingo Alberto Rangel, nos llamó mucho la atención que el amigo Alfonso Mijares hiciese una sentida referencia en el Facebook. E independientemente de las diferencias y coincidencias con el gran tovareño que fué, aplaudimos y reivindicamos el gesto hoy extraño, a contracorriente con el pragmatismo ilimitado y la oquedad ideológica.  Sin dudas, el de Mijares fue un gesto pedagógico importante. E, inelegantemente, citamos nuestra intervención en la Asamblea Nacional alusiva a la desaparición física de Rangel que evidenció, por una parte, el irrespeto y desplante del gobierno nacional, pues, fue interrumpida la transmisión de la sesión por ANTV para encadenarse con Chávez Frías, quien empleó el tiempo despotricando de Capriles; y, por otra, excepto dos o tres parlamentarios, sobraba el desconocimiento y la indiferencia hacia el tovareño: http://www.youtube.com/watch?v=f7QqkY7unyc

CONTEXTUALIZACIÓN

Guerra psicológica
Luis Barragán


Proporcionalmente, las firmas encuestadoras compiten con la banca y la corrupción administrativa, en el escalafón de los grandes beneficiarios de nuestra particular democracia de sondeos. Escasean los eventos, situaciones e incidentes que no las ocupen adecuadamente, tratándose de empresas consolidadas o emergentes, estables o circunstanciales, acreditadas o improvisadas.

Obviamente, es el oficialismo el que puede hacer una constante  y pormenorizada medición que acarrea una fuerte y segura inversión que la oposición frecuentemente ha de sortear, regateando precios en períodos muy específicos que justifiquen el esfuerzo.  A veces, hay un intercambio de información variada y atrasada que ha de contentarla, confiada más en la intuición que en la exactitud científica que goza de una exigente tarifa.

Los aficionados celebran el acceso al más reciente estudio de opinión, especulando en torno a la fortaleza o debilidad de las candidaturas propuestas o pospuestas, pero no suelen reparar – como aconseja un amigo – en las denominadas tablas técnicas que le dan un sustento riguroso y veraz, ni – nos atrevemos a aseverar – en la data más o menos deplorable, negativa o perniciosa que puedan reportar.

Hay un elenco de ansiedades, frustraciones, miedos, resentimientos,  desencuentros, temores, odios, dolores,  desengaños, pavores y padecimientos,  recogidos y revelados de un modo u otro, por el trabajo de campo. Soporta cualesquiera de las campañas de afirmación, rectificación, enmienda o corrección que deseemos adelantar, aparte de un particular interés académico, pero – también – las que pretenden profundizar en nuestros desacuerdos, manipulándolos incansablemente.

No hay guerra psicológica lo suficientemente eficaz, perdurable y contundente, si no hurga en la hondura psicológica de las grandes colectividades, a objeto de alcanzar una eficiente maquinación, generadora de la incertidumbre, apocamiento, zozobra y amilanamiento que garantice la permanencia en el poder. Despersonalizados, incluso, habla de partidarios en procura de las prebendas, dádivas y favores que puedan dispensarles, y - procurando la supervivencia -  provoca la necesaria contribución para intentar quebrar la moral y la voluntad de opositores, adversarios y disidentes, cuya estigmatización y persecución aparentemente lícita, rinde un superior dividendo que la represión cruda y franca, habida cuenta que existen principios y valores democráticos básicos que se resisten.

Confiando en un viejo trabajo de Elizabeth Lira Kornfeld, compilado por la meritorísima investigadora venezolana Maritza Montero (“Acción y discurso. Problemas de Psicología Política en América Latina”, Eduven, Caracas, 1991), hallamos el enunciado de los principios que explican la masiva intervención política de la subjetividad colectiva. Por una parte, cuida del trato de los simpatizantes y militantes del gobierno, receptores de las compensaciones materiales y morales que garanticen su adhesión; por otra,  además de las campañas de opinión sobre las iniciativas y amenazas posibles, refuerza y acelera las acciones indirectas, como los rumores, las infiltraciones o la simulación de peligros, orientados a crear un clima recurrente de tensión; y, luego,  provoca una incesante confusión de la opinión pública, conjugadas las noticias falsas con las verdaderas, la ambigüedad del lenguaje respecto a coyunturas de las que ya no se sabe cuán graves realmente puedan ser, el equívoco de las posturas que apuesta a una garrafal reacción del enemigo consagrado, y que, por cierto – seguimos añadiendo matices – tienen por privilegiada ventaja el uso del Twitter, pues – según el canon – todo telegobierno que se respete no celebra una libérrima y riesgosa conferencia de prensa con periodistas y medios independientes.

“En los procedimientos de guerra psicológica – indicó Lira Kornfeld -  se utilizan las ansiedades, temores y frustraciones de las personas, hombres, mujeres y niños, transformando el peligro y la amenaza vital en una situación permanente cuyo desenlace puede ser imprevisible, ya que no hay leyes que protejan a los no combatientes”. Operando el miedo como herramienta política, deshumanizando al enemigo, buscando y reforzando una identidad moral exclusiva de los seguidores gubernamentales, visando la normalidad de las conductas agresivas de variado calibre, quebrantando hasta las lealtades afectivas y familiares,  entre otros aspectos que podemos deducir,  desde la realidad o la fantasía, asistimos a lo que la autora denomina un proceso de insegurización permanente.

Excesivamente informado, aunque siempre propenso a una peligrosa indigestión, todos los problemas que lleven a dudar y a desafiar finalmente al gobierno, añadidos paradójicamente los que resuelve, útiles para otras operaciones que los necesita vivos, debemos contextualizarlos ya no en una sucesión de “potes de humo”, porque el simple gaseo es insuficiente, sino en decidida guerra psicológica que – hasta nuevo aviso – lo releva del uso masivo de la pólvora asimétrica y de la represión cruda y torpe.

El tratamiento de los acostumbrados apagones, las devaluaciones, la incomodísima oposición parlamentaria, el desabastecimiento, la confabulación habilitante, la DEA, la tragedia de Amuay, los homicidios fuera y dentro de las cárceles, el retiro de la CIDH, o el sobrevuelo del espacio portorriqueño, se inscribe inexorablemente en una guerra que tiene por fundamento la enorme y  bien aceitada maquinaria propagandística y publicitaria del régimen.  La pólvora mediática amasa la tragedia y la comedia, dando una versión temeraria en la que los propios amasadores – prestos al suicidio político - pueden creer ciegamente.

Guerra psicológica la hubo en la dictadura chilena, complementando la sistemática agresión física y brutal de la que presuntamente está dispensada la cubana, perfeccionada aquélla como nunca antes en este lado del mundo. Empero, avanza aceleradamente en nuestro país, intentando contaminar y disolver la aludida y básica cultura democrática, angostándose la frontera respecto al conflicto sincero, decidido y frontal que ya advierten las tasas de violencia callejera que padecemos.

http://www.noticierodigital.com/2013/09/guerra-psicologica/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=989777

Fotografías: LB, av. Páez, Caracas (22/09/13).

PECULADO DE USO

De una viga como natural domicilio
Luis Barragán


Décadas atrás, los estudios de opinión consagraban la corrupción administrativa como una de los problemas fundamentales del país. Hábilmente orquestada, produjo una prolongada, múltiple, poderosa y encarnizada campaña de opinión que, asociada a la llamada antipolítica, se convirtió en una inédita y descomunal apuesta en la  que no todos sus promotores – voluntariamente o no – ganaron.

El elector de 1998 creyó ciegamente que el sólo cambio de gobierno, emergiendo un relevo francamente desconocido, bastaría para la automática liquidación del flagelo. Y, obrando el milagro, los anuncios de un rápido, decidido y no menos arrogante saneamiento de la justicia, nos llevaría al reino de la prosperidad económica y de la equidad social, pues, simplemente, ya no habría los ladrones capaces de quitarnos la porción de la renta petrolera que nos correspondía legítimamente.

Sumemos otra paradoja política, como la actual pretensión de los reducidos y reales grupos de poder que se miran consagrados en los altares de una radical honestidad, mientras sospechan y persiguen a otros que ni siquiera administran los fondos públicos.  Nunca antes, en nuestro historial republicano, hubo un intento de abstraer de tal manera la propia definición del problema para inculpar a los demás de una corrupción generalizada, alcanzando a la propia oposición que – por definición – no goza del poder, distrayéndonos con los muy específicos casos que excepcionalmente se ventilan para zanjar las diferencias entre las camarillas que pugnan por las llaves de Miraflores.

El más modesto gesto arqueológico, nos lleva a verificar en la ya vieja prensa, la que podría perderse con los años para fragilizar y quebrar definitivamente nuestra memoria colectiva,  la apresurada reforma que  hizo el novísimo gobierno de la Ley de Licitaciones que, se suponía, frenaba las apetencias del propio …gobierno. O el retroceso que implicó la reforma y definitivo reemplazo de la meritoria Ley Orgánica de Salvaguarda del Patrimonio Público, fruto de un largo proceso histórico y doctrinario, lentamente reivindicada – incluso – por los que ahora descubren el agua tibia al lanzar ideas como las de una mejor tipificación o creación de una jurisdicción especial.

Anterior a esta era que parió un corazón,  según la promesa de Silvio Rodríguez, por ejemplo, antes hubo funcionarios que no se atrevieron a emplear las instalaciones o dependencias oficiales para los actos proselitistas y demasiado cuidado en no confundir – además – sus mismas funciones con otras de carácter político-partidistas. La severidad de las leyes y, no olvidemos, la posibilidad efectiva de un juez que las hiciera cumplir, desalentaba – por lo menos – la publicidad de esos saraos, asumiendo como un riesgo la asistencia.

El denominado peculado de uso, con el tiempo, constituyó una seria amenaza porque también la oposición parlamentaria, edilicia y hasta vecinal, rápidamente apelaría a los medios institucionales disponibles para la denuncia y castigo consiguiente, acarreando un contundente e inevitable costo político inmediato. Ahora, el gobierno que se cree el más honrado de toda la historia venezolana y truena ensoberbecido contra sus adversarios, emplea desinhibida y retadoramente los mejores teatros, las más amplias y confortables edificaciones,   con todos los servicios correspondientes, para celebrar las más variadas reuniones de un insolente carácter partidista, habitando la viga que la suponen paja en el ojo ajeno.

Que sepamos, jamás fue utilizado el teatro “Teresa Carreño” para que sesionase el partido de gobierno impunemente, bajo ningún pretexto, como ha ocurrido y ocurre por todos estos años. Las protestas más sentidas y facturadoras políticamente, las hubiese sintetizado la comunidad cultural organizada prontamente socorrida por la prensa, el Congreso o el Concejo Municipal.

Hubo obras sufragadas por el Estado, como el monumental y admirado Poliedro o los espacios tan funcionales de la Sala Plenaria de Parque Central, que sirvieron para la realización de los más variados eventos partidistas y electorales, ciertamente. Empero, por más que sus dirigentes y relacionados los administrasen con un sectario celo, no eran monopolizados por el partido de gobierno, sino que debían ofrecerse como escenarios seguros para las numerosas organizaciones políticas y gremiales de la oposición que pudieran también pagarlas, pues, una módica exoneración comportaba el peligro de la denuncia trastocada en una inapelable sentencia condenatoria.

A modo de ilustración, observamos que el entonces candidato presidencial del Partido Comunista, Héctor Mujica, quien no sólo expuso una limpia y muy sabida trayectoria política y personal, sino una convicción y – valga el reforzamiento – una convincente formación ideológica, reconocida por más diferencias que tengamos, podía celebrar sus actos en cualesquiera de las instalaciones de Parque Central (Tribuna Popular, Caracas, 13 al 21/09/1978). Quizá, no lo desmentimos, tuvo problemas para la negociación y la concesión de esos espacios, al igual que pudo pasar y pasó – por si fuese poco – con la otra expresión del estereotipado bipartidismo imperante, pero la sola negación de sus administradores, generaba efectos (in) deseables gracias a la muy bien cuidada sensibilidad electoral con la que también contábamos, por mucho que los resultados electorales condujeran a la consabida polarización.

Por consiguiente, el gobierno actual carece de toda autoridad moral para predicar en torno a un fenómeno que prometió aniquilar desde un primer instante con su sola, beatífica e imponderable existencia.  Y, aunque pausada, estamos recuperando esa sensibilidad política y electoral necesaria que inexorablemente se traduce y traducirá en el reconocimiento del costo que propinaron y propinan al país los que tiene por natural domicilio esa viga.


http://opinionynoticias.com/opinionpolitica/16726-de-una-viga-como-natural-domicilio

SOMBRAS NADA MÁS

Breve nota sobre el telegobierno
Luis Barragán


Concebido, diseñado e implementado como el espectáculo por excelencia de esta primera etapa de lo que es lo mismo,  ya con década y media a cuestas, el llamado gobierno de calle palidece frente a las redes sociales. Con una eficacia superior a la Gaceta Oficial de modesta impresión y distribución, imposibilitados de crear otra tribuna digital, el Twitter sintetiza el ejercicio más convincente del poder y, por ello, compitiendo deslealmente con sus pares, sirviéndonos de ilustración,  el presidente de la empresa o ministro del ramo, no duda en radiar sostenida y tormentosamente  su dirección personal en todas las instalaciones del Metro de Caracas.

Evitando cualesquiera de los riesgos que comporta, la alta y mediana burocracia del Estado y del Partido que se confunden, prefiere los escasos y reverenciales caracteres, cuales versículos bíblicos que su sola generosidad explica, que afrontar una libérrima rueda de prensa en la que los periodistas y medios independientes puedan hurgar un poco más  de la  terrenal existencia.  La cercanía es la del espectáculo seguro donde se pueda avistar y, acaso, entregar un pequeño manuscrito de desesperación al burócrata, mientras que la distancia constituye el mejor resguardo ante el posible  peligroso roce con las realidades temidas.

Y es que tan cabal comprensión y ejercitación del telegobierno, ha reforzado el instinto de supervivencia de sus numerosos empleados. Parecieran lo suficientemente adiestrados para encarar las más repentinas circunstancias, pues, se atienen rigurosamente al libreto, sobre todo tratándose del llamado sistema público de medios.

La caída en una bicicleta es un asunto tan universal que, además de comprobar la vetusta ley (orgánica)  de gravitación, nos avisa del normal desempeño del tripulante. Sin embargo, la noticia no reside en el reciente testimonio de la inhabilidad conductora de Nicolás Maduro, sino en quienes dijeron transmitirla.

En efecto, el brevísimo y cotizado video nos da cuenta de la tediosa narración de una periodista que obvió el suceso desconocido, mientras que la cámara tomaba vuelo, ocultándolo preventivamente como ya lo ha aleccionado demasiadas veces ANTV en el hemiciclo. Lo que humanamente ha debido ocurrir ante el incidente ignorado que inmediatamente arremolinó a la gente, fue la libérrima, directa y viva manifestación de sorpresa y el interés por saber rápido de lo ocurrido, describiendo la escena.

A pesar de que pudo pasar algo más que una vulgar caída, y por las reiteradas advertencias proferidas por el Sucesor, las que no deseamos ni desearemos que se cumplan, la narradora oral y el narrador visual inmediatamente coincidieron en tapar y taparear el suceso. Vale decir, si la periodista y el camarógrafo se hubiesen encontrado en Dallas, por ellos nadie se hubiese enterado del magnicidio sufrido por el Kennedy que les pasó al frente de sus propias narices.

Puede aseverarse que, con el telegobierno, la noticia no existe en la medida que la herramienta refuerza una vocación totalitaria.  La (auto) censura puede explicar el fenómeno, acerando la intuición y el sentido de sobrevivencia de una sociedad orientada a la delación soterrada y cobarde.

http://www.analitica.com/va/sociedad/articulos/5339107.asp
Ilustración: Josep Cisquella.  Y fotografía: http://redigitaltv.com/?p=113071

domingo, 22 de septiembre de 2013

BIÉN COMÚN

No solo crisis económica
José Antonio Pagola

“No podéis servir a Dios y al Dinero”. Estas palabras de Jesús no pueden ser olvidadas en estos momentos por quienes nos sentimos sus seguidores, pues encierran la advertencia más grave que ha dejado Jesús a la Humanidad. El Dinero, convertido en ídolo absoluto, es el gran enemigo para construir ese mundo más justo y fraterno, querido por Dios.
Desgraciadamente, la Riqueza se ha convertido en nuestro mundo globalizado en un ídolo de inmenso poder que, para subsistir, exige cada vez más víctimas y deshumaniza y empobrece cada vez más la historia humana. En estos momentos nos encontramos atrapados por una crisis generada en gran parte por el ansia de acumular.
Prácticamente, todo se organiza, se mueve y dinamiza desde esa lógica: buscar más productividad, más consumo, más bienestar, más energía, más poder sobre los demás… Esta lógica es imperialista. Si no la detenemos, puede poner en peligro al ser humano y al mismo Planeta.
Tal vez, lo primero es tomar conciencia de lo que está pasando. Esta no es solo una crisis económica. Es una crisis social y humana. En estos momentos tenemos ya datos suficientes en nuestro entorno y en el horizonte del mundo para percibir el drama humano en el que vivimos inmersos.
Cada vez es más patente ver que un sistema que conduce a una minoría de ricos a acumular cada vez más poder, abandonando en el hambre y la miseria a millones de seres humanos, es una insensatez insoportable. Inútil mirar a otra parte.
Ya ni las sociedades más progresistas son capaces de asegurar un trabajo digno a millones de ciudadanos. ¿Qué progreso es este que, lanzándonos a todos hacia el bienestar, deja a tantas familias sin recursos para vivir con dignidad?
La crisis está arruinando el sistema democrático. Presionados por las exigencias del Dinero, los gobernantes no pueden atender a las verdaderas necesidades de sus pueblos. ¿Qué es la política si ya no está al servicio del bien común?
La disminución de los gastos sociales en los diversos campos y la privatización interesada e indigna de servicios públicos como la sanidad seguirán golpeando a los más indefensos generando cada vez más exclusión, desigualdad vergonzosa y fractura social.
Los seguidores de Jesús no podemos vivir encerrados en una religión aislada de este drama humano. Las comunidades cristianas pueden ser en estos momentos un espacio de concienciación, discernimiento y compromiso. Nos hemos de ayudar a vivir con lucidez y responsabilidad. La crisis nos puede hacer más humanos y más cristianos.

http://odresnuevos.wordpress.com/evangelio-domingos/evangelio-22-septiembre/
Cfr.
José Martínez de Toda (J): http://radioevangelizacion.org/noticia/reflexion-al-evangelio-dominical-no-puede-servir-dios-al-dinero
Fotografías: LB, Padre José Martínez de Toda (SJ) en el desarrollo de la misa, estimulando la participación de la feligresía, y una de las láminas expuestas. Caracas, Iglesia de San Francisco, 22/09/13.
Breve nota LB: El Padre Martínez de Toda (SJ), centró la homilía en la corrupción.  Tema (des) conocido, pues, por una parte, se habla de él, siendo positivo insistir como hizo Martínez de Toda, y, por el otro, hay también un cierto convencionalismo. Seguros de no ser su intención, nos pareció asociarse más lo referido a la corrupción a la matriz que el gobierno nacional desea imponer.  Por ejemplo, prolongándose la misa e intentando ser discretos, no preguntamos sobre el caso de aquellos que no son administradores y, con todo, son acusados. El Padre Martínez hizo referencia a un alumno muy bueno de la UCV, quien le dijo en el pasillo que él prefería llenarse los bolsillos y luego ayudar a los pobres. Entedemos y nos identificamos con la preocupación del sacerdote, reconociendo el esfuerzo, pero - sin ánimo de mezclar el asunto con la política diaria - debemos profundizar en el asunto. Finalmente, interesante que el Padre Pagola diga de las privaciones interesadas. Además, la política y el bién común....