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domingo, 28 de enero de 2018

SALTO INALÁMBRICO A LA PREMODERNIDAD

Sojuzgamiento cotidiano
Luis Barragán

Recientemente, un amigo fue y volvió de Chile para explorar la posibilidad cierta de mudarse con el resto de su familia. Viajó, además, con la idea de encontrarle un forro  adecuado para el último modelo de un costosísimo celular que, al parecer, abre sólo en casa o lo detalla entre las piernas cuando maneja, cumplimentándole el otro las tareas ordinarias de comunicación.

Allá, luego de preguntar,  le dijeron que debía esperar dos días más hasta que le llegara el estuche desde Bolivia, pues, el último resultó el antepenúltimo modelo de la cotizada marca, cosa que pudo constatar en el metro, como nunca puede hacerse acá. Y, pensó con un venezolanismo oportuno, en el caché que se daba acá en la intimidad de una reunión en la que lo distinguía el timbre del móvil celular, cuya mejor ventaja reside en comunicarse vía WhatsApp u otro equivalente, con la hija que tiene al norte del continente, porque del Discado Directo Internacional (CANTV) nada se sabe.

Recordamos, hacia junio de 2015, integrante de la Comisión Permanente de Administración y Servicios, apuntamos al cercano fin de la telefonía celular en Venezuela (http://www.noticierodigital.com/2015/06/dip-luis-barragan-parecen-contados-los-dias-para-la-telefonia-celular). Fueron suficientes los indicios que las operadoras dejaron en una reunión de trabajo en la Asamblea Nacional, concerniente a la obsolescencia tecnológica y a la falta de divisas, incluyendo la empresa gubernamental, por cierto, representada por una prepotente voz que, por entonces, tildó de apátridas a quienes se marchaban o pensaban en marcharse del país.

En medio de tantas necesidades, una de ellas la de comunicarse, hoy, el más modesto aparato vale una fortuna, añadido sus implementos y repuestos, por no hablar de la mano de obra en caso de hospitalizarlo corriendo el riesgo de un técnico deshonesto. Ya son numerosas las personas a  las que les es difícil reponer el celular dañado, extraviado o robado, por indispensable que le sea profesionalmente el más humilde perol electrónico.

A la dictadura venezolana, no le ha hecho todavía falta cancelar la interconectividad o masificar aún más los medios de espionaje, pues, además de la delincuencia,  la deliberada hiperinflación hace imposible el acceso a la más actualizada tecnología en este u otros renglones. Valga acotar, desarrollando un esquema muy propio de la dictadura cubana que, al silenciar toda la dislocación económica que ha generado, sin necesidad de prohibirlos expresa o formalmente, hace imposible que los sojuzgados puedan adquirir un teléfono portátil, viajar al exterior o al interior mismo, vestirse, vacunarse, alimentarse o incurrir en otras extravagancias, pues, las son por obra de la enajenación ideológica inoculada desde la más temprana escolaridad.

29/01/2018:
http://www.noticierodigital.com/2018/01/luis-barragan-sojuzgamiento-cotidiano 
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=92545 
http://venezuela.shafaqna.com/ES/VE/1244076

domingo, 7 de junio de 2015

RETROCESO

La premodernidad por asalto
Luis Barragán


Días atrás, la Comisión Permanente de Administración y Servicios recibió a los representantes de las empresas operadoras de la telefonía móvil celular. Entre otros aspectos ventilados, llamó  la atención el reconocimiento oficial de una obsolescencia tecnológica de década y media, a pesar del costosísimo y cacareado par de  satélites artificiales con el que contamos, como el  déficit de las divisas que suelen gozar de otros destinos, garantizando – por lo demás - el insólito desabastecimiento que sufrimos.

Se  habló de no importar más los teléfonos llamados inteligentes hasta no actualizarnos con una tecnología cada vez más doméstica y barata, en otros rincones del planeta. Vale decir, tendremos que esperar quince años más, por lo que cada vez más se aleja la posibilidad de reemplazar el perol electrónico que tenemos, incompatible con las más recientes aplicaciones, hasta contentarnos con el analógico que pudiéramos guardar: no habrá respuestos para unos y otros, reingresando al reino de la telefonía fija mientras pueda sostenerse, apelando finalmente por la célebre  cuerda  que une a dos vasos de plástico.

Única posibilidad de ahorro, arriesgamos mucho al vender el automóvil que consume nuestros ingresos en el taller de cada semana, a la vez que son crecientemente precarios los medios públicos de transporte que nos obligan a andar a pie, corriendo los peligros impuestos por el hampa. El pañal desechable, alcanzado luego de varias horas en cola con el niño y la partida de nacimiento empuñada, cede su lugar al pañal de tela que requiere de la difícil obtención de detergentes, agua y electricidad para hincarlos en una batea, de dañarse la lavadora nada fácil de reponer.

Se heredará la vestimenta del abuelo,  la tediosa tijera consumirá el tiempo que ahorra la maquinilla del barbero, el papel periódico vencerá al de “toilette”, el bicarbonato comerá las telas con el recuerdo lejano del desodorante medicado,  y – sólo posible con un empleo público de supervivencia – se impondrá literalmente el fingido voluntariado para mantener limpios  los espacios públicos, al igual que intentaremos la artesanal mejoría de la vivienda por siempre provisional. Quedará  la leyenda de los remotos tiempos en los que cualquier hijo de vecina podía estudiar en la mejor universidad del mundo y volver con entusiasmo, la renovación del equipo electrodoméstico de nuestra elección,  el hogar independiente para una recién fundada familia, o la mano de pintura decembrina en casa, propio de quince y más años atrás.

No habrá dólares para la telefonía celular, porque el post-rentismo que vivimos nos ha condenado a exportar solamente crudo. Lo peor, la política es cada vez un asunto personal,  de imposición por la fuerza y repetición de consignas, desconociendo principios, razones, instituciones, ámbitos, competencias y diferencias.

Fuente:
http://www.diariocontraste.com/la-premodernidad-por-asalto-por-luis-barragan-luisbarraganj/

miércoles, 3 de junio de 2015

OBSOLETOS


Parecen contados los días para la telefonía celular

Las tres empresas operadoras de la telefonía celular acudieron  el miércoles 3 de los corrientes a la Comisión de Administración y Servicios de la Asamblea Nacional, a objeto de responder por el alza tarifaria y la calidad del servicio que dispensan. Al respecto, integrante de dicha Comisión, el diputado opositor Luis Barragán intervino enfatizando algunos de los problemas que confronta el sector.

“Es evidente que el alza de las tarifas de las operadoras no guarda proporción alguna con la calidad de la prestación de los servicios y, frecuentemente, la más modesta llamada se cae, la mensajería de texto sufre de retardos, no existe la suficiente cobertura, por no hablar de los demás percances de la interconectividad en Venezuela, añadida su asombrosa lentitud. Sin embargo, como lo reconocieron los representantes de las empresas operadoras, incluyendo a Movlnet, tenemos un retraso tecnológico que, no es una casualidad,  coincide con la  década y media de un mismo gobierno, bajo  un dramático déficit de divisas  que no puede solventarse con las diligencias cortesanas del sector  privado en relación con los representantes del gobierno,  y, por ello,  en definitiva, yendo más allá, insistimos en la inexistencia de una política de telecomunicaciones que sea tal, clara y convincente”.