Mostrando entradas con la etiqueta Soy Venezuela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Soy Venezuela. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de marzo de 2019

DE LAS OTRAS CONDICIONES

Del modesto aporte histórico
Luis Barragán


Lo obvio, debe evidenciarse. Parece lógico es que, después de esta amarga experiencia socialista, la alternativa se encuentre en un modelo y estrategia de desarrollo afianzado por el libre mercado, abierto y competitivo, por cierto, conocedor también de los más variados y amplios matices. Sin embargo, sostenemos, la opción no encuentra un convencido cupo en el denominado Plan País (PP) para el mediano y largo plazo, ganado para una orientación insólitamente conservadora, por la básica repetición de fórmulas, en constante agregación,  que antes  condujeron al fracaso.

Al respecto, es necesaria una precisión inicial sobre el origen del planteamiento y, otra posterior, respecto a la transición que se espera.  Partimos de la buena fe para su formulación, pero igualmente de la necesidad de una discusión que, quizá por los apremios de la hora, las organizaciones políticas y sociales no han encarado convincente y suficientemente.

El llamado Frente Amplio, sucesor de la MUD, con todo derecho, ha planteado el PP. Sin embargo, pesa demasiado el detalle, lo ha hecho a través de la Asamblea Nacional, por definición una instancia plural, la cual – por lo menos – ha debido formalizar su discusión, dándole cabida a todas las opiniones, criterios, pareceres y perspectivas que la materia merece al tratarse de un consenso necesario e indispensable que comprometa   a todas las fuerzas y sectores de la República – lo subrayamos – a reconstruir.

Disculpándonos por la alusión personal, tiempo atrás, nos permitimos llamar la atención del entonces coordinador de la fracción unitaria en el parlamento, sobre la urgencia de una discusión creciente y organizada de los problemas fundamentales del país, añadidos el diagnóstico y las propuestas, que reivindicara el carácter institucional de la Asamblea Nacional. Esta sola circunstancia, autorizaba una experiencia con la que no contó la otrora Coordinadora Democrática al plantear y difundir el llamado Proyecto País, ni las comisiones que aportaron los planes de gobierno para encarar  las campañas electorales de plebiscitación de Chávez Frías y Maduro Moros.

Contrarrestando la vieja falacia de esta dictadura en relación a la oposición supuestamente huérfana de alternativas, reales, constantes y sonantes,  entendemos la prédica del presidente encargado Guaidó, sobre el PP, pero – observamos – la fundamentalísima importancia que tiene una propuesta de corto plazo para la transición, concreta y específica, que nos concerté para garantizar el éxito deseado, como la lanzó la plataforma Soy Venezuela a través de un documento intitulado “Tierra de Gracia”.   A menos que deseemos repetir las condiciones que hicieron la tragedia de todos estos largos años, debemos tener el coraje de acordar y abrir las otras fronteras desconocidas a un país radicalmente distinto de libertad, prosperidad y equidad, con la modestia militante del aporte que se reclama histórico.

Fotografía: Héctor Guerrero, apagón en Petare (07/03/2019).
31/03/2019:
http://guayoyoenletras.net/2019/03/31/del-modesto-aporte-historico/

domingo, 11 de marzo de 2018

HITO

Tierra de gracia 
Luis Barragán

La reciente presencia de María Corina Machado en la sede de la Universidad de Carabobo, marca un hito, como pudo ocurrir – por enero del presente año – en la Universidad Central de Venezuela, aunque el acto realizado en la Plaza de Las Tres Gracias, todo un referente, tuvo también una extraordinaria importancia. Convengamos, la universidad fue un predio o coto exclusivo del liderazgo de inspiración marxista, tan vedado al resto de la humanidad que profesara otras ideas que solía imponerse la agresión directa y contundente del visitante que no tuviese por visado una bandera roja. 

Bastará con ver las fotografías y videos de la actividad valenciana, desde la misma llegada de María Corina y todo su discurso en la sede, para apreciar el entusiasmo, el respeto y la admiración que generó entre la muchachada y los docentes que la saludaban aún desde las más altas terrazas. Por cierto, lo comentamos por una de las redes sociales, nos antojamos de una escena épica al comparar el saludo y agradecimiento que dispensó con una fotografías de su arribo, tiempo atrás, en otro y dramático contexto, a la sede de la Fiscalía General de la República al contestar a los aplausos y gestos de reconocimiento que le dispensaron desde los edificios vecinos.

Pocos han demostrado la tenacidad, claridad y el coraje de una líder harto diferente al cuadro convencional que, además, ha compaginado muy bien el formato y los intereses del régimen.  Si de diagnóstico de esta amarga situación en la que nos encontramos, se trata, recordemos – por ejemplo – que denunció y probó con antelación la pavorosa crisis humanitaria en la que nos encontramos, ante el escepticismo, por decir lo menos, de quienes la criticaron desde la asombrosa superficialidad de las posturas dialogantes.

Ahora, a través de Soy Venezuela, una coalición alternativa de decisivo crecimiento, María Corina plantea la necesidad  de acordarse sobre la Venezuela próxima que nos espera. Hubo pactos de incuestionable trascendencia histórica, como el de Puntofijo, el de La Moncloa o el de la Casa Rosada, que nos aleccionan, por lo que, responsablemente, debemos acordarnos sobre un conjunto inaplazable de materias, pues, contrario al camino que muchos adoptan, improvisándose en una demencial improvisación, el post-socialismo urge de respuestas de una profundidad quizá ahora insospechada.

Tierra de Gracia, es el planteamiento esencial que la Machado ha impulsado, nos remite a propósitos muy concretos como el de eliminar la reelección presidencial, establecer la segunda vuelta para todo comicio presidencial, refundar el sistema de justicia, reconceptualizar a la Fuerza Armada Nacional, garantizar la autonomía plena del Banco Central, instaurar una economía de mercados abiertos, implantar un programa de seguridad ciudadana, restituir el Senado y reequilibrar las relaciones entre el poder central y los estados y municipios. Hablamos de asuntos prioritarios, con vocación de consenso, que un liderazgo sobrio y convincente como el de María Corina Machado expresa en este duro desierto que estamos a punto de concluir  para un diferente amanecer de Venezuela y de los venezolanos.

domingo, 28 de enero de 2018

VASTA TAREA

Del desempeño foráneo
Luis Barragán

Fenómeno completamente inédito, la diáspora venezolana intenta sobrevivir siempre con la mirada atenta hacia la Venezuela que se vio forzada a abandonar. Excepto aquellos que disfrutan de una estancia avalada por el asalto del erario público, distinguiéndose hasta  por  los aviones que poseen con el descaro de sus vanidades, el esfuerzo sacrificado marca el destino de los coterráneos que no olvidan la patria que también les pertenece.

Esa mirada atenta, cuenta con la preocupación de muchos y anónimos dirigentes que diligencian sendos actos de movilización y solidaridad, tramitan mensajes de sensibilización ante distintos gobiernos, intercambian información sobre las realidades nacionales y sus posibles salidas, procesando responsablemente las más variadas inquietudes. Buena parte de la dirigencia política  de oposición que se vio obligada a salir, amenazada la vida misma por la dictadura, realiza sus mejores esfuerzos, aunque – es necesario decirlo – hay una minoría que, allá, emplea el verbo encendido y radical que, acá, fue dócil y timorato, añadidos el caso de quienes ni siquiera los embajadores y cónsules del madurismo se molestan en seguir, pues, podrían entrar y salir con soltura y gracia por Maiquetía.

Sentimos que faltaba una mayor conducción de las actividades foráneas y “Soy Venezuela”, a través de Antonio Ledezma y Diego Arria, allende los mares, se la están concediendo. Vasta tarea que incluye la de acudir a las instancias internacionales correspondientes, adquiere una creciente coherencia y eficacia que permite canalizar lo que antes fueron las iniciativas dispersas que, por muy buena intención que se tuviera, quedaba relegada a un aislado testimonio periodístico.

Injusto no mencionarlos a todos, pero creemos que bien los representa el trabajo que también realiza Tamara Sujú, Carlos Ortega o David Smolanski, serio y sistemático. E, incluso, organizando a la comunidad venezolana, procurándole mejores condiciones de vida y no dejando de alzar la voz de la denuncia, como ocurre con el insigne desempeño social de Oscar Pérez en Lima,  Abdel Naime en México, Fabio Valentini en Madrid,  y muchos otros que no entienden la política, sin la indispensable solidaridad.

Acá, desde el Twitter, nuestro desempeño foráneo se ve fácil; allá, en el mundo real, pesa la angustia y el sentido de responsabilidad en el seno de una diáspora inmerecida. Prontamente,  nos reencontraremos celebrando la libertad.

29/01/2018:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/31815-foraneo