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domingo, 9 de junio de 2013

DE LAS OTRAS GRABACIONES

Del populismo quirúrgico
Luis Barragán


Hay noticias sobre la decisión presidencial de proveer de sendos estudios de grabación en todas las capitales del país, aparentemente satisfechos los artistas por tan importante iniciativa. Músicos y declamadores, por ejemplo, tendrán ocasión de dejar su testimonio en las casetas oficiales, aunque también sospechamos - ¿qué lo impedirá? – del uso y abuso de tal tecnología para el proselitismo político local, abaratando los costos del PSUV.

Intuimos, por una parte, que el problema no sólo reside en la posibilidad de grabar, sino en la de ampliar el reconocimiento de la calidad de los intérpretes que, por un prejuicio y una constatación, ya no cuentan con los naturales circuitos de comercialización que se consideran una tara burguesa y una desgracia capitalista. Vale decir, quebrados los estudios privados, el Estado dirá garantizar una cabina de grabación que no se la entiende como parte de un sistema – por lo menos – de promoción, excepto lo encare el gobierno mientras haya recursos y un mínimo de pulcritud administrativa para impulsarlo.

Esto nos lleva, por otra, al problema de la viabilidad y sustentabilidad del proyecto, pues, mientras que el ofrecimiento no se haga en el contexto de una decidida, clara y debatida política y programación, quedará como un grosero testimonio del populismo quirúrgico que se intenta en los sectores más sensibles y críticos del propio oficialismo.  Solamente un malabarista puede ocultar, y oculta, los densos y obscuros nubarrones económicos que, inevitable, se dejan sentir con la creciente precipitación del desabastecimiento, las devaluaciones, el desempleo o la inflación: ¿Cómo sobrevivirán esos estudios locales si estamos empapados de una crisis que asegura no mojar?

Finalmente, la otra y decisiva dificultad estriba en la posibilidad real de grabar, pues, más iguales que los iguales, según la vigente sentencia orwelliana, únicamente los partidarios del gobierno nacional tendrán esa oportunidad. Empero, en las propias filas del oficialismo, habrá los que monopolizarán la ocasión más por razones de amistad y de afinidad interna, que por una determinada tendencia o escuela artística.

Encontrándonos en la consulta pública realizada en Porlamar sobre el Proyecto de Ley Orgánica de Cultura, constatamos el afán divulgador de la promesa. Y, al no entenderla en el marco de una empresa más ambiciosa y profunda, la sentimos como otro ejemplo de la desindustrialización cultural que sufrimos, aunque la prédica se haga desde un estudio o cabina de grabación.

Fuente: http://opinionynoticias.com/opinionpolitica/15490-del-populismo-quirurgico
Fotografía: LB, busto  de Ramón Vásquez Brito a la entrada de la Casa Cultural Pueblo La Mar, Porlamar (07/06/2013).

lunes, 4 de febrero de 2013

AL SON QUE NOS TOQUEN

Pachanga y violación de autonomía
Luis Barragán


El gobierno nacional no ha necesitado todavía de meter los tanques y soldados a la UCV, asumiendo clara y abiertamente las consecuencias. Sin embargo, emplea vías tan deplorables como la lenta y segura puñalada sonriente.

El gobierno nacional ejerce la violencia directa e indirecta, complacido cuando sus partidarios deciden alguna acción que incluye el destrozo del patrimonio, como el espectáculo infaltable, o consiente que la delincuencia común haga de las suyas en la casa de estudios. Extraña que hasta la protesta más modesta de los gremios inconformes que se autoproclaman “chavistas”, a pesar de saber que el déficit presupuestario es imputable al propio gobierno, exhiba sendos artefactos lacrimógenos que – suponemos – nade adquiere en el kiosco de la esquina.

La asfixia económica de las universidades es el camino más expedito y silencioso, resignadas las comunidades a tamaño castigo, desmoralizadas e indiferentes, aunque el sabotaje de los actos académicos ayuda también a la faena, pues, saben del silencio al transcurrir los días. Esos trabajadores que se dicen oficialistas, están conscientes de la necesidad de las puertas que ha impedido la Defensoría del Pueblo, pero – lo que es peor – reconocen que si el “chavismo” gobernase la UCV, ésta tendría sus murallas como cualquier sede gubernamental, aterrorizada interiormente para neutralizar y liquidar toda disidencia.

La otra modalidad de la violación de la autonomía universitaria es la pachanga, y – así – Desorden Público dio un concierto en Tierra de Nadie tiempo atrás, sin que lo supiesen las autoridades universitarias previamente. En nombre de la alegría, de la tolerancia y demás hierbas, recientemente la alcaldía de Caracas y su promotor cultural por excelencia, pretendió hacer algo parecido con Los Cadillac’s y el merenguero Omar Enrique, pero – imaginamos que nada gratuito – tuvieron que hacerlo en las afueras de la universidad: no aceptarían involucrar la marca comercial en la lidia política, aunque “tapiaron” la puerta Tamanaco, obstaculizando el tránsito.

Preocupa que so pretexto de cantar a Chávez Frías, hablar de concordia y amor, insistan en escenificar sendos actos de provocación, con sobradas y claras intenciones políticas. Y – también – que, a fuerza de pachanga, haya un estudiantado que le importe un bledo y se deje – así de simple – comprar.

Fuente:http://www.analitica.com/va/sociedad/articulos/8878758.asp

Post-data: El compositor y las cantantes ninguna culpa tienen, pero es evidente que bailamos al son que nos tocan. La comunidad universitaria, indiferente !!! Años atrás (¿décadas?), estuvieron muy de moda la canción y las intérpretes, y tanto que  a un señor le dio un infarto en medio de un show canino, si mal no recordamos la nota de prensa (LB)