EL PAÍS, Madrid, 21 de enero de 2017
Los personajes nunca mueren… ¿o sí?
La resurreción de Pepe Carvalho, detective de Vázquez Montalbán, a manos de Carlos Zanón, reabre el debate sobre una práctica común en la novela negra
Andrea Aguilar
Ley de vida, los padres deben fallecer antes que sus hijos. Lo contrario supone un trágico desorden. En el mundo de la ficción no se aplican exactamente estos mismos principios naturales, pero cuando el progenitor es un autor literario y su descendencia un personaje inventado cabe presumir que la desparación del creador implica que la vida del segundo quedará igualmente interrumpida —si es que no lo ha hecho antes— detenida, congelada en los libros ya escritos.
Detectives y superhéroes, principalmente, parecen ser cada vez más una notable excepción a esta regla. El Hércules Poirot de Agatha Christie, el James Bond de Ian Fleming, el Philip Marlowe de Raymond Chandler o el Sherlock Holmes de Conan Doyle han seguido enfrentando nuevos casos sin sus autores originales. A esta lista se suman, tal y como ha anunciado este mes la editorial Planeta, dos singulares barceloneses: el detective Pepe Carvalho volverá en 2018, y el inspector Ricardo Méndez esta primavera en una precuela que firma Victoria González, hija del autor original, Francisco González Ledesma.
El 18 de octubre de 2003 en el aeropuerto de Bangkok Manuel Vázquez Montalbán sufrió un infarto mortal. El escritor —que una vez se autodefinió como “prolífico en general”— emprendía el viaje de regreso a Barcelona en un vuelo desde Australia con escala en Tailandia. En enero y marzo de 2004 se publicaron respectivamente dos volúmenes (Milenio Carvalho I. Rumbo a Kabul y Milenio Carvalho II. En las antípodas) con la última entrega de la saga de su detective quemalibros Carvalho. Ahora el sabueso gourmet, agudo comentarista de la Transición y de la España democrática, resucitará con la pluma del novelista Carlos Zanón. “Fue una sugerencia que nos llegó a través de la agencia Carmen Balcells y nos pareció una idea interesante, porque trata de atraer el interés de nuevos lectores. El acuerdo es para una novela y ya se verá si hay más”, explica en conversación telefónica, Anna Sallés, viuda de Vázquez Montalbán.
¿Un nuevo libro escrito por otro autor es la mejor manera de impulsar y dar visibilidad al legado de Vázquez Montalbán? Desde la editorial Planeta, la editora Belén López subraya el propósito de trasladar el personaje de Carvalho al público que no le conoce, tanto a través de las obras originales del autor, como con el lanzamiento de una nueva entrega de la saga escrita por otro novelista. “Nos marcamos el objetivo de llegar a nuevas generaciones y también a los nuevos lectores del género negro, en auge en estos momentos. Por eso decidimos reeditar en bolsillo una selección de los títulos más significativos de Carvalho”, explica. “Dentro de ese plan en alguna de nuestras conversaciones con los herederos surgió esta idea. Nos pareció muy interesante y a juzgar por la extraordinaria acogida que ha tenido, parece que hemos acertado”.
Efectivamente, aunque la nueva novela aún no está escrita, el popular Carvalho, traducido a más de 20 lenguas, ha vuelto a los titulares y, una vez más, ha rebasado las fronteras españolas con la prensa italiana y anglosajona haciéndose eco de su próxima resurrección. Pero el anuncio de su renacimiento no ha estado exento de algunas objeciones, como las que ha planteado el novelista Antonio Muñoz Molina. “No pongo en duda las cualidades del escritor al que le han encargado el trabajo, pero sí su buen juicio al aceptarlo, y más todavía el de los herederos. Pepe Carvalho no es una franquicia: es una presencia irrepetible en la literatura. Para que vuelva a existir no hace falta que nadie usurpe a su autor”, escribió el escritor jienense el pasado domingo en Visto y no visto, una sección de su web.
Anna Sallés, heredera junto a su hijo de los derechos de la obra, evita entrar en la polémica pero apunta: “No creo que sea una franquicia, ni una marca”. La editora López por su parte confía en que también el comentario de Muñoz Molina atraiga a un nuevo público al trabajo de Vázquez Montalbán: “Muchos al leer sus palabras se habrán animado a leer por primera vez o releer estas novelas, lo cual me parece maravilloso”.
El debate tiene zonas grises según Carlos Zanón, el novelista inmerso ahora en el universo Carvalho. “No es blanco o negro, entiendo las opiniones contrarias, la idea de que un personaje pertenece a su autor. Las objeciones no me parecen descabelladas, se establecen vínculos con los personajes y uno no quiere que se lo toquen”, explica por teléfono. Pero evidentemente, añade, él no está de acuerdo: “No se trata de reescribir una obra, acabando una saga o interfiriendo en la obra de un autor a un nivel esencial, no estás metiéndote en la cocina de otro escritor y llevando al personaje hacia otro sitio que él no querría. Cuando un personaje se vuelve icónico trasciende al autor. Darle vida es jugar, y la literatura es un juego”.
Superar el paso del tiempo
Zanón recuerda que su primer encuentro con el detective ocurrió con Los mares del sur cuando estudiaba BUP. Ha recibido el encargo con una mezcla de “responsabilidad e ilusión”, y aunque el estilo de Vazquez Montalbán dice que no le influyó tanto, admira “su capacidad para crear fotos que aguantan el paso del tiempo”. Carvalho puso a Barcelona en el mapa de la novela negra, ahí está el velado homenaje del escritor italiano Andrea Camilleri al autor barcelonés con su comisario Montalbano y los cientos de miles de lectores de literatura de género que siguieron durante décadas sus pesquisas libro a libro. “El compromiso es con mi literatura, hacer un buen libro”, afirma Zanón. “Pero el personaje tiene unas carcaterísticas y trato de preservar el alma de Carvalho. Vázquez Montalbán logró trasladar el género hard-boiled y hacerlo nuestro”.
El acuerdo sobre la nueva novela de Carvalho es el primero de este estilo para la agencia Carmen Balcells representante de los herederos de Vázquez Montalbán, y para la editorial Planeta. Se han guiado por referentes anglosajones, un mercado en el que existen conocidos antecedentes como el de la novela Los crímenes del monograma, en el que Sophie Hannah recuperó a Hércules Poirot con el consentimiento de la familia de Agatha Christie. “Es un acuerdo entre tres partes: editor, herederos y nuevo autor. Se reparte el porcentaje de los royalties y suele haber un adelanto, pero no hay un modelo fijo”, explica Mónica Martín, cuya agencia MB trabajó en un acuerdo de este estilo para la secuela y precuela de El Padrino de Mario Puzo. Aquellos libros no acabaron de cuajar en el mercado español y sin embargo tuvieron mucho éxito en Argentina, recuerda. “Una franquicia de por sí no es algo ni bueno ni malo, depende de quién lo haga. Más allá del marketing los personajes nunca se convierten en marcas: los que perviven simplemente forman parte del paisaje”.
El Padre, personaje que buscaba a su autor en la obra de Pirandello, ya lo advirtió: “Quien ha tenido la suerte de nacer como personaje vivo, puede reírse incluso de la muerte. ¡No morirá jamás!”.
¡Quita tus manos de mi ficción!
A. A.
A veces los lectores fantasean y se aventuran a escribir alguna secuela o precuela de obras que consideran casi propias. Es la denominada fan-fiction. Un célebre y exitoso caso fue Cincuenta sombras de Grey, la novela que arrancó su exitosa andadura en la web fanfiction.net y que partía de la saga de vampiros Twilight.
La ficción escrita por los lectores es la variante más casera del llamada parallel fiction (ficción paralela). Así es como se clasifica en el mundo anglosajón a las obras escritas por otros autores que no son el creador original. Jane Austen es probablemente la autora que más ha padecido esto. Pero el abanico es amplio, e incluye desde cameos hasta la reescritura de conocidas obras adoptando el punto de vista de personajes secundarios. Tom Stoppard, John Updike o Joyce Carol Oates han firmado trabajos en esta línea.
Pero, ¿hay que poner coto a los desmanes de los lectores? El creador de la saga Canción de hielo y fuego en la que se inspira Juego de tronos, George R. R. Martin es, junto a Anne Rice, uno de los más firmes detractores. “Mis personajes son mis hijos... No quiero que nadie se líe con ellos, gracias. Incluso quienes dicen que los aman. Estoy seguro de que es cierto. Pero nadie abusa de la gente de Poniente salvo yo”.
Fuente:
http://cultura.elpais.com/cultura/2017/01/21/actualidad/1485024010_710583.html
Precuela: http://definicion.de/precuela/
Fotografía:
Manuel Vázquez Montalbán, en una calle de Barcelona,en febrero de 1997. Consuelo Bautista
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sábado, 21 de enero de 2017
sábado, 5 de mayo de 2012
ENTRE UNA BALA Y OTRA: LA GOTA DE TINTA
EL NACIONAL - Sábado 05 de Mayo de 2012 Cultura/3LETRAS A la novela negra actual se le asocia con la épica del narcotráfico
En el país hay más víctimas del crimen que escritores que lo ficcionen
En la cuarta edición del Festival de la Lectura Chacao se evidenció la popularidad que ha ganado en Venezuela la escritura sobre lo que Raymond Chandler llamaba "el mundo profesional del crimen". El público se interesó por las series internacionales del género, pero los (escasos) autores nacionales que se dedican a ese tipo de narrativa dicen que su trabajo es todavía poco promocionado
MICHELLE ROCHE RODRÍGUEZ
La novela policial vive un momento de oportunidades en el país. La cuarta edición del Festival de la Lectura Chacao, que termina mañana, dio indicios de ello. En primer lugar, se organizó el programa Negro que te Quiero Negro, en el que se discutieron las tendencias internacionales del género. También se presentó la nueva colección de novelas de detectives de Ediciones B. Además, la plaza Francia de Altamira fue la escena del crimen, porque allí se encontraron lectores y escritores venezolanos con Lorenzo Silva, autor y artífice de las Semanas Negras de Santiago de Chile y de Geafe, una localidad española a las afueras de Madrid.
Eloy Yagüe, que junto con José Manuel Peláez organizó el programa para el Festilectura, dice que a pesar de todo la coyuntura podría ser más favorecedora a la novela negra. El autor de Cuando amas debes de partir (Premio Salvador Garmendia, 2006) también promovió conferencias sobre el tema con el escritor uruguayo Milton Forrano, en la edición más reciente de la Feria Internacional del Libro de Venezuela. Enfatiza que es necesario el apoyo de las editoriales, así como la creación de un premio, para que más plumas emergentes se dediquen al género y éste se desarrolle en el país.
"Deberíamos organizar una programación al estilo de las semanas negras de otras partes del mundo, pero para ello hace falta apoyo institucional", señala el autor, que prepara una antología del género en Venezuela.
Venezuela negra. La principal fortaleza de la narrativa detectivesca en el país es la evidente preferencia de los lectores, como han probado las ventas de la serie Millenium del sueco Stieg Larsson, por lo que Yagüe no se explica por qué no hay más escritores que prefieran ese estilo si, como dice el mexicano Paco Ignacio Taibo II, las crisis son el caldo de cultivo perfecto para el género. Además del autor de Las alfombras gastadas del Gran Hotel Venezuela (finalista del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, 2001), otro escritor venezolano dedicado a la novela policial es Marcos Tarre Briceño, cuyo título más reciente es Rojo express (Random House, 2010).
Las novelas hard-boiled de Lucas García podrían considerarse entre los aportes más significativos de la nueva generación. En la más reciente, titulada La más fiera de las bestias (Puntocero, 2011) influenciada por No es país para viejos (2005) de Cormac McCarthy, se presenta una comunidad delictiva cuyo sistema es invisible incluso para sus propios miembros. Comienza como una narración clásica detectivesca y luego se convierte en un thriller sustentado en la necesidad que tiene el protagonista de vengarse de quienes lo atacaron.
Literatura del narco. En el ensayo El insomnio de Bolívar: cuatro consideraciones intempestivas sobre América Latina en el siglo XXI (Premio Debate, 2009), Jorge Volpi señala que de la misma manera que en el pasado las letras de la región se asociaron con la corriente del realismo mágico hoy ese puesto lo ocupa la novela del narco. Como subgénero de la novela policial que parece regir las tendencias mundiales, esa narrativa no admite juicios morales ni pretende aleccionar a nadie, pero según el autor mexicano: "Ha terminado por convertirse en el único resabio de la crítica social de nuestro tiempo".
El narcotráfico ha inspirado novelas galardonadas en concursos internacionales que han validado la literatura colombiana y mexicana desde la década de los noventa. Entre los cultores del género están los colombianos Fernando Vallejo (La virgen de los sicarios, 1994), Jorge Franco (Rosario Tijeras, 1999), Élmer Mendoza (Un asesino solitario, 1999) y Yuri Herrera (Trabajos del reino, 2004). Por su propuesta novedosa, cabe mencionar La muerte me da (2007) de la mexicana Cristina Rivera Garza, porque convierte el drama de los feminicidios en su país en una lectura alternativa de la poesía de Alejandra Pizarnik.
De la misma forma en que la violencia de la Camorra italiana inspiró clásicos contemporáneos del género como Gomorra (2006) de Roberto Saviano, el narcotráfico ha sido la fuente de la que se han nutrido obras importantes de la literatura actual de la región.
Si en Venezuela mueren 19.000 personas al año, vale la pena volver a la reflexión de Yagüe sobre lo que afirma Taibo II: ¿por qué no hay más personas escribiendo sobre la criminalidad en el país?
NOTA LB:
Quizá un criminólogo pueda responder mejor a la inquietud: ¿Existe una relación directa y proporcional entre la literatura negra, delictiva o policial, y la sociedad caracterizada por sus índices de diaria violencia? ¿La novela policial ha sido exitosa donde hay un relativo triunfo de la racionalidad? ¿La literatura del narcotráfico puede adquirir independencia por la multiplicidad de las facetas que lo explican, incluyendo la política y las finanzas? ¿Qué hace al género literario?
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