Mostrando entradas con la etiqueta Kurt Schwitters. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Kurt Schwitters. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de mayo de 2011

PANFLETO SOBRE UNA VUELTA


El País, Madrid, 07/05/11
TRIBUNA: ROSA MARÍA ARTAL
Vuelve el panfleto

Un nonagenario, Stéphane Hessel, desborda las fronteras francesas llamando a enfrentarse a la crisis holística de nuestra sociedad. En España, su libro, ¡Indignaos!, publicado por Destino, se refuerza con un vibrante prólogo de José Luis Sampedro, de la misma edad que Hessel. Sin apearse ni de la vida ni de su constante lucha, ambos hombres, pese a los achaques de su edad, dan una lección de empuje y coherencia. Con 94 años, a ambos, de trayectoria plena e insobornable compromiso, la preocupación por la deriva de la sociedad actual les ha unido.

¡Indignaos!, 19 páginas, publicado en Francia por una pequeña editorial, parece alumbrar el renacer del panfleto, ese veterano género que trata de satisfacer la necesidad de comunicar ideas a contracorriente en tiempos difíciles; un género que, en todos los países y en todos los momentos históricos, siempre ha sido perseguido por las autoridades.

Está en la naturaleza del ser humano el querer expresar la crítica y la denuncia aunque el poder no se lo permita. Con los antecedentes de las filípicas griegas y los libelos romanos, el panfleto atraviesa el medioevo como sinónimo de escrito de carácter satírico y/o difamatorio. Para algunos autores, el vocablo toma el nombre de una obra teatral del siglo XII que llegó a constituir un género, Pamphilius seu de amore. Más tarde, en el último tercio del siglo XVIII, los panfletos pasaron a transformarse en escritos políticos e ideológicos con las revoluciones democráticas norteamericana y francesa. Surgieron como reprobación al orden establecido y con el objetivo de difundirse rápidamente al margen de los canales tradicionales que les estaban vedados. Su época dorada, sin embargo, es el siglo XIX. Los movimientos obreros utilizaron el panfleto para la difusión ideológica y para incitar a la acción libertadora; la obra cumbre del género es el Manifiesto Comunista (1848).

En cuanto a España, varias instituciones ilustradas canarias conservan panfletos del siglo XIX, de pulcra caligrafía, convocando a la insurrección contra la invasión francesa. Y bajo el franquismo, las octavillas a multicopista fueron arriesgados ejercicios de oposición y llamamientos a rebelarse contra una dictadura asfixiante.

La similitud de circunstancias está en la clave de la vuelta hoy del panfleto político y social. Si en el siglo XIX se produjo una gran convulsión con la industrialización y el nacimiento de la clase obrera, asistimos ahora a una transformación profunda que está acabando con los derechos laborales y sociales logrados desde entonces. La única diferencia es que el asalariado del siglo XXI se considera a sí mismo, al menos en España, "clase media" y no se mueve. Casi nadie lo hace.

Y sin embargo, el nuevo panfleto se abre paso con inusitado vigor, publicitado, como siempre, de boca a oído, horadando el "pensamiento único" oficial, combatiendo la resignación y la cobardía. Si ¡Indignaos!, de Hessel, es ya el libro de no ficción más vendido en España, Reacciona, publicado por Aguilar, que ahonda en nuestros motivos particulares, ha escalado en solo tres semanas al quinto puesto. En este caso es Hessel quien prologa un libro que inicia el relato coral con José Luis Sampedro levantando una alfombra donde se ocultan las miserias al gran público: "Se confunde a la gente ofreciéndole libertad de expresión al tiempo que se le escamotea la libertad de pensamiento". Como él, Federico Mayor Zaragoza, ex director general de la Unesco, habla de los cambios radicales a acometer: "¡Ha llegado el momento de 'rescatar' a los ciudadanos!". Pero la economía no es el único sector del que se habla en este librito, por la sencilla razón de que no es el único afectado por esta profunda crisis.Toda una generación estafada de jóvenes -como dice el periodista Ignacio Escolar-, la sociedad desinformada o la debacle de la ciencia, la educación y la cultura, que son la base del auténtico progreso, sufren hoy las consecuencias de un sistema injusto.

Y hay más: el Manifiesto de economistas aterrorizados, de autores franceses, también comienza a propagarse en España.

El descontento de una parte de la ciudadanía -la que con criterio propio se siente seriamente agraviada- se está canalizando también en iniciativas como juventud sin futuro/sinmiedo o democraciarealya, entre otras, con creciente seguimiento en Internet. La actuación de los políticos sufre un claro desprestigio (representa el tercer problema para los españoles tras los económicos), lo que menoscaba peligrosamente el valor de una actividad destinada a dignificar el papel del ciudadano y a regular la acción del Estado en beneficio de la sociedad.

Las asambleas y mítines de los siglos XIX y XX parecen haberse trasladado a las redes sociales e Internet con su enorme poder amplificador. En un océano de masificación informativa, en el que los grandes medios difunden de manera casi uniforme la cultura dominante, se necesitan brújulas, periscopios y radares para orientarse. Y así, impresa o digital, una literatura panfletaria -cuya calidad desmiente el carácter peyorativo que solía acompañar al género- se abre paso con el mismo espíritu crítico de antaño. Son textos breves y directos que hablan con vehemencia cargada de razones. Dos nonagenarios -con décadas de historia vividas y reflexionadas- marcan el camino por el que ya muchos avanzan para indignarse y reaccionar. Ignorarlo sería insensato.

Ilustración: Kurt Schwitters, "Lapicero"

sábado, 26 de marzo de 2011

CAZA DE CITAS


"... Jamás debe obviarse el carácter necesariamente comprometido que lleva consigo el conocimiento económico..."

Asdrúbal Baptista

("Límites de la economía política. Consideraciones acerca de una ciencia histórica", Editorial Panapo, Caracas, 1996:358)

Ilustración: "Lapicero", Kurt Schwitters

jueves, 17 de marzo de 2011

ACTUANDO EN MEDIO DEL CONFLITO


NOTITARDE, Valencia, 13 de Marzo de 2011
El ayuno y las tentaciones de jesús (Mt. 4,1-11)
Pbro. Lic. Joel de Jesús Núñez Flautes

Con el Miércoles de Ceniza, los cristianos católicos comenzamos el tiempo de cuaresma (cuarenta días antes de la Pascua) que nos prepara a celebrar los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor, Jesucristo. Es un tiempo para acercarnos a Dios, para volver nuestra vida hacia Él y hacia los hermanos, para luchar contra el pecado que nos esclaviza y hace infelices e ir a Dios que nos libera y nos regala la auténtica felicidad. La cuaresma, como ha dicho el Papa Benedicto XVI el Miércoles de Ceniza, no es un tiempo gris, o para la tristeza o melancolía; es un tiempo que nos invita a acercarnos a Aquel que es la fuente de la felicidad, a dejar aquello que nos esclaviza y nos hace vivir sin paz, para vencer al mal y al demonio que quiere apartarnos del camino que conduce a la vida eterna. Cuaresma, por tanto, es tiempo para la intensificar el diálogo con Dios (la oración de corazón a corazón), la escucha, lectura y meditación de la Palabra de Dios (buscar un espacio para orar con la Palabra de Dios, para conocer más de nuestra fe y de la persona de Jesús), el ayuno (dejar de comer o dejar de hacer algo que me guste como un sacrificio que me ayude alcanzar fortaleza espiritual), la penitencia (acercarnos al sacramento de la reconciliación para purificar el corazón y así crecer en gracia), la caridad (traducida en buenas obras de amor hacia los hermanos, especialmente los más pobres y necesitados). La cuaresma es una invitación a vivir nuestra condición de bautizados, que no sólo se vive en un tiempo, sino toda la vida, ya que el cristiano está llamado a seguir a Dios a lo largo de su existencia. Es una forma de vivir la vida cristianamente, convirtiendo nuestra manera de pensar, sentir y actuar para realizar lo que Dios nos pide en su Hijo Jesús que como hemos meditado en los domingos pasados se resume en la vivencia del amor a Dios y a los hermanos como a uno mismo.

En este primer domingo de cuaresma se nos presenta el evangelio de las tentaciones de Jesús en el desierto, que nos recuerda los cuarenta días que Jesús pasó sin comer ni beber (un tiempo perfecto de ayuno). Jesús, el Hijo de Dios, vino al mundo para rescatarnos del pecado y de la muerte eterna, así como el hombre por desobediencia (Adán y Eva) perdieron el paraíso (Gn.2,7-9;3,1-7); Dios en su infinita bondad y amor nos ha venido a rescatar en persona, por eso Jesús sometido a las tentaciones (como nuestros primeros padres), se mantiene fiel, vence al mal y el demonio y prefigura así la llegada del tiempo mesiánico, tiempo de la liberación y salvación de la humanidad. Cristo se nos presenta como el nuevo Adán que viene a rescatar al hombre sumergido en el mal. Jesús en el desierto nos recuerda al pueblo de Israel peregrinando cuarenta años, nos recuerda a Moisés que rescata a aquel pueblo de la esclavitud y ahora Dios nos libera y salva definitivamente en su Hijo y nos presenta una nueva tabla de la ley que se resume en el amor.

Jesús es tentado como hombre, Él no sólo es Dios, sino Hombre verdadero, igual a nosotros menos en el pecado. (Hb. 4,15). Pero lo más importante de todo es que Jesús venció al tentador y sus tentaciones. Jesús se presenta desde el inicio no como el Mesías triunfalista que esperaban los judíos, sino como el Siervo de Yavé que por la pasión terminará en la cruz, salvará a la humanidad y en ese momento culminante será de nuevo tentado por el enemigo.

Jesús vence la tentación del hambre: "No sólo de pan vive el hombre", la tentación de tentar a Dios: "No tentarás al Señor, tu Dios", la idolatría del poder: "Al Señor tu Dios adorarás y a Él sólo darás culto". Nosotros estamos llamados a vencer la tentación del materialismo y consumismo estéril, a no pretender utilizar a Dios para nuestros intereses, a pensar que la religión es algo mágico y no un encuentro personal con Dios, a no dejarnos arrastrar por los ídolos del poder, el placer y el dinero que tanto carcomen el alma y hacen infelices a los hombres.

Estamos invitados en este domingo a acercarnos a Jesús, a buscar fuerza en Él para vencer las tentaciones del camino, para vencer al mismo demonio que nos acecha y amenaza. Pongámonos en camino cuaresmal y pidamos al Señor que aumente en nosotros la fe, la esperanza y el amor.

Lacasta

Refirió el Padre Avaro Lacasta (SJ), en su homilía del 10/02/08: Siempre somos tentados. La mayor tentación fue la de abandonar la Cruz, pero permaneció en ella. El hombre necesita del pan para vivir, aunque puede esperar para escuchar la Palabra de Dios, confiando en ella: el pan se dará por añadidura. Jesús sabe que su misión lo pone en conflicto con el mundo, como hoy con los intereses e ídolos, pero El está contra la iniquidad.


Ilustración: Kurt Schwitters

jueves, 10 de marzo de 2011

SURREALISMO


Fichas sobre la Vanguardia (según D'Amico)

Margarita D'Amico se refiere al automatismo psíquico que partió de Apollinaire, convertido en escuela plástica - además - gracias al espíritu que le infundó la intuición bergsoniana, el lirismo nietzschiano, el descubrimiento freudiano del inconsciente. Destaca como precursores pictóricos a Ucello, Seurat, Moreau, Matisse, Serain, los más puros Picasso y Braque, Duchamp, Chirico, Man Ray, Ernst, Masson. Procesos de expresión directa del subconsciente.

Tendencias: Por una parte, la que desarrolla preocedimientos de estímulo al subconsciente, dibujando con extrema rápidez, haciendo collages al azar, hallazgos casuales, mecanismos absurdos, objetos insignificantes que se recogen; y la que emplea técnicas tradicionales de expresión del subconsciente, destacando los "naturalistas de la imaginación" (Magritte, Dalí, Giacometti, Ray, Miró). Trabajan con la simbología reconocida por el inconsciente, apelando a procesos subliminales de asociación.

(*) Margarita D'Amico. "Vanguardias artísticas del siglo XX/ IV. Surrealismo: el gran safari del subconsiente creador". El Nacional, Caracas, 18/02/90. Papel Literario.

Ilustración: Kurt Schwitters