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sábado, 16 de marzo de 2013

RETRATO HABLADO DEL PAÍS

EL NACIONAL - Sábado 16 de Marzo de 2013     Escenas/2
PTT somos todos
CRÓNICAS CALIDOSCÓPICAS
MÚSICA
JUAN CARLOS BALLESTA

El rock venezolano cuenta con patrimonios invalorables e insustituibles. Durante 35 años, la agrupación de San Antonio de los Altos La Misma Gente ha permanecido como una piedra angular, como una especie de conciencia de nuestro rock, dejando su distintiva impronta a través de las décadas. LMG es un grupo que nunca se ha dejado doblegar, siempre cantando verdades y exudando emociones. Sus siete discos ­nada fácil en Venezuela­ representan un cuerpo de trabajo sólido y honesto en el que los textos revisten una importancia capital. Poesía rock de alto calibre. En ellos hay suficientes canciones ­69 para ser exactos­ como para conmoverse, llorar, reír, reflexionar y sobre todo para pensarnos como ciudadanos de este país lleno de contradicciones e imperfecciones.
El alma motora de La Misma Gente ha sido siempre Pedro Vicente Lizardo, mejor conocido como PTT, médico por vocación y rockero por convicción, con una larga historia sobre los escenarios y en los austeros consultorios y pasillos de hospitales.
A él se le deben legendarias canciones como "Lluvia", "Papagayo", "El autobús", "Tonterías", "La tarde, tus ojos y quién sabe", "Sin ideas, sin motivos", "Razones para cantar". "Cien" y otras más recientes de gran peso específico como "Psicoterapia", "Medio cupón", "Yo sólo voy con los amigos" y "Si quieres verme", entre muchas otras, además de las decenas que no han sido grabadas.
Hace justo un año PTT contaba en la edición #21 de la revista LaDosis, de la que fueron portada: "Nunca ejercí la medicina privada.
Trabajé 12 años en el hospital Pérez Carreño, donde hice mi posgrado como médico internista. Luego trabajé 28 años como especialista en el hospital de Ocumare del Tuy. Iba y venía todos los días desde San Antonio.
Más de una vez llegaba a mi casa a las 5:00 de la mañana después de un toque, me bañaba y arrancaba de inmediato al hospital. Muchos músicos tienen historia clínica conmigo. Yo viví mi intensidad rockera al máximo, incluso me llevaba la guitarra a los hospitales y le tocaba a los enfermos. Me jubilé hace tres años y ahora estoy disfrutando, aunque pelando más que antes porque los jubilados ni cestaticket tienen. El Gobierno me reconoció 36 años de trabajo, pero aún no me paga las prestaciones. Tengo ilusión, por peor que estén las cosas yo no me rindo".
Los imponderables de la vida le han deparado una mala jugada. Un accidente cerebrovascular de considerable magnitud lo tiene en este momento luchando. Paradójicamente, alguien que ha dedicado buena parte de su vida a servir en hospitales públicos ha tenido que acudir a la medicina privada. Sin seguridad social efectiva, no hay país, sino un territorio en el que priva la ley del más fuerte, o el más vivo, o el mejor conectado. El gran PTT ahora nos necesita y la comunidad musical responde uniéndose para recabar fondos en un show llamado Luz y fuerza para PTT que se llevará a cabo el sábado 23 de marzo en Discovery Bar con la participación de Los Mentas, Gaélica, Viniloversus y Famasloop. Todo lo que se recaude (150 bolívares la entrada) será para su recuperación. También está disponible la cuenta de una de sus hijas: Lucía Lizardo Araujo, Bancaribe, cuenta corriente 01140186451860019520, C. I.13339632, lu.lizar@ gmail.com.
PTT somos todos.
@jcballesta


Breve nota LB: Magnífica, reveladora e instantánea radiografía del país.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

YORCH JARRINSON


EL NACIONAL - Sábado 26 de Noviembre de 2011 Escenas/2
Crónicas calidoscópicas
Música
10 años sin George Harrison

JUAN CARLOS BALLESTA

Aunque John Lennon y Paul McCartney llevaron desde el comienzo el gran peso compositivo y publicitario de The Beatles, George Harrison, siguiendo su propio proceso de maduración musical y personal, ayudó a redefinir el sonido de la banda en la segunda y más importante etapa, entre 1966 y 1969, y por ende de la música pop.

El 29 de noviembre de 2011 Harrison falleció a los 58 años de edad, a causa de un cáncer de pulmón, en una mansión propiedad de McCartney en Hollywood Mills, Los Ángeles.

Tras su muerte, la familia emitió el siguiente comunicado: "Abandonó este mundo como vivió: consciente de Dios, sin miedo a la muerte y en paz, rodeado de familiares y amigos".

Si bien Harrison ya había dejado colar algunas composiciones en discos anteriores, sus tres piezas incluidas en Revolver develaron su especial talento, especialmente la protopsicodelia de "Taxman" y la sorprendente "Love You To", primer acercamiento a la música de la India, con lo que dejó claro que atesoraba un mundo propio, diferente pero complementario al de sus compañeros de grupo. De su talento salieron algunos de los más intensos pasajes psicodélicos y maravillas como "While My Guitar Gently Weeps", "Something" o "Here Comes The Sun", entre otras.

La muerte de The Beatles fue su liberación. Poco después, no por casualidad, sorprendería al mundo con un disco triple apenas decretada la disolución de la banda. Con All Things Must Pass (1970), Harrison fue el primero del grupo en ocupar el número uno en ventas, alcanzando, por fin, un estatus similar al de Lennon y McCartney.

Ésta es, probablemente, la mejor obra solista de cualquiera de los cuatro ex beatles. Al año siguiente, junto con Ravi Shankar y varios de sus amigos, organizó el concierto para Bangladesh, que tenía como propósito recaudar fondos destinados a la incipiente y depauperada nación asiática.

Los discos Living in the Ma- terial World (1973), Dark Horse (1974), Extra Textu- re (1975) ­último editado en Apple Records­, 33 1/3 (1976) y George Harri- son (1979) completaron los años setenta, la etapa más activa de Harrison, en la que también le quedó tiempo para llevar adelante su productora de cine Handmade Films, con la que realizó la irreverente La vida de Brian, con el grupo Monty Python.

El asesinato de Lennon en 1980 lo conmocionó, sumado al hecho del poco contacto que tuvieron en los últimos años y la molestia de éste al no verse mencionado en "I Me Mine", la autobiografía que Harrison publicó en 1980 ­la primera de un ex beatle­. En 1981 presentó So- mewhere in England, en el que incluyó "All Those Years Ago", cuya letra modificó para dedicársela a Lennon pues originalmente era para Ringo. Luego de Gone Troppo (1982), se apartó cinco años de la música para dedicarse a otras aficiones. La reaparición con Cloud Nine (1987) no pudo ser mejor, pues alcanzaría de nuevo el primer lugar en ventas. Ése sería su último trabajo en estudio editado en vida, dado que el estupendo Brainwashed (2002) que había grabado antes de morir fue completado por Jeff Lynne y su hijo Dhani y editado al año siguiente.

George Harrison vivió con el estigma de ser un ex beatle, no el más famoso, no el más prolífico, nunca el más reconocido, pero quizás el más innovador.

Muchos le agradecemos su autenticidad y honestidad, y su místico equilibrio ante la apabullante fama de The Beatles.


EL NACIONAL - Martes 29 de Noviembre de 2011 Espectáculos/4
HOMENAJE A 10 años de la muerte de George Harrison
El eco del beatle silencioso
Martin Scorsese presentó un documental sobre la vida del compositor de joyas como "Something" y "Here Comes The Sun"
GERARDO GUARACHE OCQUE

REUTERS La revista Rolling Stone ubica a George Harrison entre los mejores guitarristas del mundo
A los 14 años de edad, George Harrison ya experimentaba fascinación por la guitarra.

Al igual que Paul McCartney, quedó impresionado al ver y escuchar a Lonnie Donegan, un músico que fue bautizado como el Rey del Skiffle. Su madre, Louise, estimuló sus inquietudes artísticas y le dio las 3 libras mejor invertidas en su vida. Con ese dinero, el adolescente compró un instrumento usado que le abrió un lugar en la banda más influyente de la historia moderna.

En ese momento era apenas una semilla. Se llamaba John and the Moondogs. Pero Harrison, que era tres años menor que el líder ­John Lennon­, todavía no asombraba a nadie.

Era sólo un amigo que asistía a la Escuela Primaria Dovedale y que se presentaba en ensayos y conciertos, sin protagonismo, generalmente fastidiando a Cynthia Powell, la novia del compositor de "Imagine" en aquel momento. Así, tocando un tema en una plaza, luego otro en un bar, se fue colando, hasta que, sin darse una proclamación oficial, se convirtió en parte de la agrupación.

El 7 de febrero de 1964, cuando Harrison estaba a punto de cumplir 21 años de edad, llegó al Aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York por primera vez. El muchacho, que 3 años atrás vivía en una casa modesta en Speke, un sector de Liverpool, ahora era uno de los protagonistas de una beatlemanía que alcanzaba niveles insospechados.

El beatle silencioso, el único integrante de la banda que no vivió una infancia afectada por divorcios o muertes, había comenzado una búsqueda espiritual que se reflejaba en su obra. De escribir canciones como "I Need You" (Help, 1965) o "If I Needed Someone" (Rubber Soul, 1965), pasó a componer otras como "Love You To" (Revolver, 1966) y "Within You Without You" (Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band, 1966). Su encuentro con Ravi Shankar, que ocurrió poco después del contacto que había hecho David Crosby, representa una de las primeras ocasiones en las que ingredientes indios se introdujeron en la música pop occidental.

La espiritualidad del músico, que falleció hace exactamente 10 años, impregna el documental que dirigió recientemente uno de sus fans más célebres, Martin Scorsese. Living In The Material World es un vistazo a sus 58 años de vida desde la perspectiva de amigos entrañables, entre ellos Eric Clapton, así como de colegas y familiares.

El autor. El artista, que organizó el recordado Concert for Bangladesh, alcanzó su madurez como compositor a finales de la década de los años setenta. Ya en Abbey Road, el último trabajo que Ringo Starr, McCartney, Lennon y Harrison grabaron juntos, aportó un par de piezas maestras: "Something" y "Here Comes The Sun".

La primera de ellas se convirtió en un clásico, uno de los favoritos de Frank Sinatra.

Cuando The Beatles se disolvió, Harrison tenía 27 años de edad. Su primer disco como solista, All Things Must Past, fue uno de los más aclamados por la crítica. También sorprendió en la década siguiente, cuando volvió a las listas de popularidad con "I Got My Mind Set On You", el cover que hizo de un tema de 1962 escrito por James Ray.

En el ranking que realizó la revista Rolling Stone de los mejores ejecutantes de la guitarra, aparece el integrante de The Beatles en el puesto 21.

Eso lo logró sin hablar demasiado: Harrison fue un tipo silencioso que dejó un eterno eco.

sábado, 6 de agosto de 2011

NOSTALGIA


EL NACIONAL - Sábado 06 de Agosto de 2011 Escenas/2
Crónicas calidoscópicas
El Concierto para Bangladesh
JUAN CARLOS BALLESTA

Una de las ideas más loables que han tenido los músicos de rock a lo largo de las décadas son los conciertos benéficos organizados con la intención de recaudar fondos para ayudar a aminorar los efectos de problemas como la hambruna, la pobreza y los desastres naturales, o a favor de causas como los presos políticos y el fin de las guerras.

Iniciativas como las de los dos conciertos simultáneos Live Aid y la de Farm Aid ­los tres realizados en 1985­, las giras de Amnistía Internacional, Live 8 en 2005 y muchas más de carácter regional o planetario han aportado importantes recursos a los beneficiarios. El origen de estas presentaciones se ubica en 1971, hace justo 40 años, cuando el citarista indio Ravi Shankar le sugirió al ex Beatle George Harrison ayudar a la población de Bangladesh ­antiguo Pakistán Oriental­, nación surgida luego de la llamada Guerra de Liberación que logró la independencia de Pakistán Occidental con cierta ayuda de la India. Los efectos de ese conflicto armado fueron devastadores y produjeron una masa de refugiados que cruzó hacia la India, por la región de Bengala, lo cual se hizo inmanejable. A eso se unió la llegada de un ciclón que provocó inundaciones terribles.

Lo primero que hizo Harrison fue grabar la canción "Bangla Desh" y seguidamente llamar a varios de sus amigos músicos para que actuaran en un doble concierto a realizarse el 1° de agosto en el Madison Square Garden de Nueva York, para lo cual apenas tuvieron 5 semanas.

Eric Clapton, Leon Russell, Bob Dylan, Ringo Starr, Jim Keltner, Billy Preston, Carl Raddle, Klaus Voorman, el grupo Badfinger y el propio Shankar, entre otros, participaron en la histórica jornada ­con Phil Spector a cargo del audio­, la cual recaudó 243.418 dólares, que fueron administrados por Unicef.

Harrison invitó a sus ex compañeros de los Beatles, pidiendo a Lennon que se presentara sin Yoko Ono.

Aunque estuvo de acuerdo, abandonó NY dos días antes y no participó. McCartney argumentó que aún era muy pronto para que los cuatro Beatles se reunieran en una tarima en medio de la disputa legal. Ringo sí apareció y tocó su éxito "It Don’t Come Easy".

Era la primera aparición de Harrison en grande tras la ruptura de los Beatles, e interpretó temas de la última etapa con el grupo y varios de su fabuloso triple disco debut como solista, All Things Must Pass (1970).

Clapton pudo presentarse a duras penas porque para entonces estaba fuertemente enganchado a la heroína y no pudo ensayar en los días previos. No tocó ninguna pieza propia. Russell fue una de las estrellas, con una versión incendiaria de "Jumpin’ Jack Flash" de los Stones, unida con "Young Blood", mientras que Preston interpretó su gran canción "That’s the Way God Planned It".

La sorpresa fue la aparición de Bob Dylan con su acústica y armónica. El artista no había tocado en vivo desde Isle of Wight Festival, de 1969, y no lo haría de nuevo hasta su gira de 1974.

En 1972 fueron publicados el doble LP y el video, reeditado en DVD en 2005 con la adición de algunas imágenes inéditas de los ensayos, que pudieron rescatarse a pesar del disgusto de Harrison con la indulgencia de los camarógrafos, que pasaron buena parte de la jornada drogados.

El Concierto para Bangla- desh cumple 40 años inspirando y marcando la pauta.

jueves, 18 de noviembre de 2010

ies


EL NACIONAL - Martes 16 de Noviembre de 2010 Espectáculos/3
CONCIERTO A 40 años de fundada, la banda aún despierta pasiones y gana nuevos fans
Yes: una leyenda del rock progresivo
El quinteto inglés regresa al país con dos nuevos miembros. Por Venezuela se presentará Mojo Pojo
JUAN CARLOS BALLESTA

Cuando el quinteto británico Yes editó su homónimo disco debut en 1969, aún no se había acuñado el término rock progresivo. No pasaría mucho tiempo para que esa corriente se convirtiera en la más popular a comienzos de los años setenta, un período caracterizado por el riesgo en las composiciones y la grandilocuencia instrumental. Entre las bandas que popularizaron el género, Yes fue, sin duda, la que lo llevó a niveles de más complejidad, un estatus que la agrupación ­a pesar de diversos cambios en su formación­ ha podido mantener a través de las décadas.

Doce años después de sus recordados shows en el Teatro Teresa Carreño, regresan Steve Howe (guitarra), Alan White (batería) y el fundador Chris Squire (bajo) con una formación que incluye a dos nuevos integrantes: el canadiense Benoit David (voz) y Oliver Wakeman (teclados), hijo de Rick, una de las piezas clave en la construcción del sonido clásico de la banda en los años setenta.

Howe conversó relajadamente ­vía telefónica­ sobre algunos importantes detalles en la vida de Yes y el concierto que ofrecerán mañana en Caracas.

--¿Como se siente hoy en día con Yes, después de casi cuarenta años de la edición de The Yes Album, su primer disco con el grupo? --Realmente me siento muy bien. Hemos estado un tiempo haciendo giras con esta formación, que es lo que Yes ha hecho desde el principio, y todo ha sido muy fluido.

--¿Cuál es la diferencia entre el Yes con Jon Anderson y la actual formación? --Yes tiene la reputación de ser una banda que siempre ha estado dando conciertos, independientemente de quiénes hayan sido los integrantes en cada momento. Ha habido 20 diferentes miembros en su historia. Alan White entró cuando Bill Bruford se retiró y el grupo ya tenía trayectoria. Lo mismo pasó conmigo un poco antes, cuando el guitarrista Peter Banks se fue. La actual es una formación muy seria, ya llevamos dos años juntos. Hemos sido afortunados porque estamos funcionando mágicamente. Benoit es un cantante estupendo y trabajar con Oliver también ha sido muy bueno, él es un excelente músico y compositor. Han traído mucha energía y paz al grupo.

--El disco Drama editado en 1980 fue una revelación, pero también muy controversial entre muchos fans. Es bueno saber que finalmente Yes puede tocar en vivo temas de ese álbum.

--Drama fue la conclusión de un período. Tuvimos que reinventar la banda en ese momento después de la salida de Jon Anderson y Rick Wakeman, y la entrada de Trevor Horn y Geoff Downes, que estaban con su grupo The Buggles grabando cerca de nosotros. Por muchos años no lo pudimos tocar en vivo con Jon porque esas canciones no fueron hechas para él. Pero con la entrada de Benoit es un placer haber podido recuperar temas de Drama para nuestros shows, después de 30 años sin presentarlos en vivo, "Machine Messiah" y "Tempus Fugit" entre ellos.

--Lo último editado por Yes en estudio fue Magnification hace ya nueve años. ¿Planean algún disco con esta nueva formación? --Sí, el próximo año grabaremos y editaremos un disco que será producido por Trevor Horn, de modo que de alguna manera enlazaremos con Drama.

--¿Cuáles son sus expectativas acerca del show que ofrecerán mañana en Caracas y qué tienen preparado? ¿Desempolvarán algún tema de esos que tienen años sin tocar en vivo? --Estoy seguro de que las buenas expectativas son mutuas, de nosotros y del público que irá a vernos. Hemos estado tocando en Europa, Japón y Norteamérica, y ahora venimos al Sur. Hemos ampliado el repertorio en vivo. Lo pasaremos muy bien.

martes, 27 de julio de 2010

veinte años son como ¿muchos?


EL NACIONAL - Sábado 24 de Julio de 2010 Escenas/2
20 años del Festival Nuevas Bandas
CRÓNICAS CALIDOSCÓPICAS
MÚSICA
JUAN CARLOS BALLESTA

El 21 de septiem-bre de 1986, la Comisión de Educación y Cultura del Municipio Sucre y la Fundación José Ángel Lamas organizaron un concierto en la Concha Acústica del Parque del Este con cuatro grupos para entonces desconocidos. Al frente de aquella iniciativa estaba Félix Allueva, que se estrenaba como organizador de conciertos de rock.

Muchos hemos vivido de cerca la evolución.

La primera banda que se presentó fue Postdata ­en la que yo tocaba batería­, que también debutaba ese día. Luego participaríamos en otros eventos y festivales coordinados por Allueva y su primera organización, Cultura Subterránea.

El primero fue La Ciudad y sus Nuevas Tendencias Musicales en la Casa de la Cultura de Chacao; después, los conciertos en el Teatro Rafael Guinand, en el Centro Plaza, y el ciclo Las Nuevas Bandas en el Teatro Cadafe, en que compartimos con grupos como Radio Clip, Novo Tango, Alter Ego, Jean Luc y otros.

Un próximo y ambicioso paso fue la creación de un festival que aglutinara las nuevas tendencias. Nació así el festival Los Insurgentes, que en dos ediciones (1989 y 1990, en el Teatro Cadafe) mostró una serie de nuevas agrupaciones, entre ellas, Spias, El Rastro, Trucos (luego convertida en Los Amigos Invisibles), Lavanda Cinética, Za-Zen....

Entre ambas muestras, Allueva y un grupo de jóvenes soñadores acometieron el más ambicioso reto, el recordado concierto En- cuentro en el ruedo (Nuevo Circo, 30 de septiembre de 1989), en el que tocaron las tres bandas más populares de aquel momento: Zapato 3, Desorden Público y Sentimiento Muerto. En 1991 emprenderían la riesgosa aventura, la más longeva de su tipo en Latinoamérica, que ahora cumple 20 años: el Festival Nuevas Bandas, en el que han estado involucradas muchas personas a lo largo del tiempo, en un buen balance entre varias generaciones.

Las primeras ediciones, que comenzaron en 1991, se realizaron como Muestra de Nuevas Bandas, sin la figura de banda ganadora que se instituyó en 1994. El Celarg (años 1991, 1992, 1995, 1996), Teatro Cadafe (1993), Sala de Conciertos del Ateneo (1994), Teatro Nacional (1997), sala Anna Julia Rojas del Ateneo (1998), los espacios abiertos del Teresa Carreño (de 1999 a 2001), estacionamiento del CCCT (2002, 2004, 2005), estacionamiento del Sambil (2003), Concha Acústica de Bello Monte (2006) y plaza La Castellana (2008, 2009, 2010) han cobijado la historia del festival, por el cual han pasado bandas nuevas en su momento (Los Amigos Invisibles, Caramelos de Cianuro, Viniloversus, Candy 66, La Vida Bohème, La Muy Bestia Pop, Trance Nuance, La Calle, La Nave, Fauna Crepuscular, Luz Verde, Culto Oculto, Tomates Fritos, Wahala, Los Mentas, La Puta Eléctrica, Submarino, Liqüet, Master Gurú, Skin, Billy Se Fue, Mochuelo, Los Mesoneros y muchas más), consagradas en plan de invitadas (Desorden Público, Sentimiento Muerto, Dermis Tatú, La Corte, Zapato 3, Bacalao Men, Claroscuro, Miguel Noya, Papashanty Saundsystem, Seguridad Nacional...) y visitantes de lujo como Enrique Bunbury (España), Juanes (Colombia), Los Tetas (Chile), Pluramon (Alemania), Koji K’ Utho (Colombia), Pony Bravo (España) y Tom Cary (España), entre otras.

La celebración del 20 aniversario, hoy y mañana en La Castellana, trae varias sorpresas que ningún seguidor del rock venezolano, de cualquier edad, debería perderse. La historia se sigue escribiendo.

Ilustración:
http://www.pinturayartistas.com/wordpress/wp-content/uploads/2009