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domingo, 2 de agosto de 2015

MIL VENTANAS A LA COMUNIÓN

Evangelio Dominical: Danos siempre de ese pan
José Martínez de Toda, S.J.

Comentario dialogado al Evangelio que se proclama el décimoctavo Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo B, correspondiente al domingo 2 agosto 2015.  La lectura es tomada del Evangelio según San Juan 6, 24-35
"Yo soy el pan de vida"
En este evangelio se ve que la gente busca a Jesús con toda ilusión. ¿Está contento Jesús de que lo busquen?
En realidad, no. Pues lo buscan, pero por la razón equivocada.
Jesús les había multiplicado el pan y el pescado, y todos comieron hasta saciarse. Y eran 5.000 hombres, sin contar las mujeres y niños.
Ya no se despegarían de Jesús, pues resolvía sin trabajar sus problemas más inmediatos: por lo menos la comida. Ellos, contentos y satisfechos, quieren seguir a este Jesús maravilloso para ver qué otra cosa les ofrecía. Y, al ver que ya no estaba con ellos, lo buscan.
Cuando lo hallaron, medio le reclaman: "¿Por qué te fuiste?"
Él aprovecha para aclarar la situación y decirles de frente:
"Vds me buscan porque comieron bien. Pero miren: no basta con tener pan y comida".
Así es. Dentro de poco volverán a tener hambre, y van a querer resolver sus problemas de esa forma milagrosa y facilitona. Jesús como siempre trasciende y les pone como solución tener otro alimento más importante, que perdura dando vida eterna.
Entonces, ¿por qué debemos buscar a Jesús.
En realidad puede haber varias razones. Vamos a indicar tres:
1ª.Para pedir cosas materiales, como aquí: la gente busca a Jesús porque les ha dado pan... lo cual está bien. El pan material es muy importante. Jesús mismo les ha enseñado a pedir a Dios «el pan de cada día» para todos. También se pide la salud corporal, empleo....
2ª.Jesús trasciende y les ofrece un alimento que puede saciar para siempre su hambre dando vida eterna. La gente se queda intrigada, y pregunta:
-¿Qué obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere?».
Se imaginan que serán cosas relacionadas con su cultura religiosa: ritos, prácticas, observancias nuevas, costumbres, tradiciones religiosas... En nuestra cultura serían tocar una imagen, sacarla en procesión, estampas... Todo esto está también bien y son necesarias en nuestra cultura.
3ª.Pero Jesús les responde directamente:
– Éste es el trabajo que Dios quiere: que crean en el que Él ha enviado.
Este es el nivel más alto: "Voy a Jesús porque el Padre lo ha enviado".
La respuesta de Jesús toca el corazón del cristianismo. Jesús es el gran regalo que el Padre ha enviado al mundo.
Toda la fuerza y la originalidad de la Iglesia está en creer en Jesucristo y seguirlo. Hay que pasar de una religión de devociones particulares a vivir como discípulos de Jesús.
(Pagola)
Ser cristiano exige hoy una experiencia de Jesús, una identificación con su proyecto y un contacto vital con Jesús el Cristo.
Es lo que S. Ignacio de Loyola quiere que pidamos continuamente en los Ejercicios Espirituales: "conocimiento interno de Jesús para más amarlo y seguirlo".
¿Cuál fue el mensaje de Jesús a los que le buscaban?
Les dice que lo busquen por lo que realmente vale la pena: que hay otro pan más importante, que perdura hasta la vida eterna. Ése es el que interesa. Más aún les dice:
- "Yo soy el pan verdadero. Yo soy el pan del cielo. Yo soy el pan que da vida eterna. El que viene a mí, nunca tendrá hambre; y el que cree en mí, nunca tendrá sed".
Es Jesús mismo. Es la fe en Él, y es la fe en Dios, y esta fe se muestra en el amor. Por lo tanto Él es pan-caridad, pan-justicia, pan que es más completo que el 'integral'.
Él está en la Eucaristía, en la comunidad, en el necesitado...
¿Basta con comulgar?
La naturaleza íntima de la Iglesia se expresa en esta triple tarea:
-anuncio de la Palabra de Dios (kerygma-martyria),
-celebración de los Sacramentos (leiturgia) y
-servicio de la caridad (diakonia) (Benedicto XVI, "Dios es amor", n. 25).
Esta triple tarea no puede faltar en la Eucaristía. En ella tenemos la proclamación de la Palabra en las Lecturas; - el Sacramento en la Consagración y la Comunión; - y el amor y servicio, que no pueden faltar, además del abrazo de paz. En la Última Cena se dio claramente este tercer elemento: el lavatorio de pies, parte integral de la Eucaristía.
¿Tiene base evangélica la unión de la Eucaristía con el amor y la justicia?
Los profetas de Israel inauguraron la tradición de vincular el culto a Dios con la práctica de la justicia. (Jeremías 7, 1-15; 26, 1-24).
Jesús antepuso la justicia al culto. Así, dijo que nadie llevara ofrendas al altar, si alguien tenía alguna deuda pendiente con algún hermano, pues primero es la reconciliación entre los seres humanos que el culto a Dios (Mateo 5, 23-24).
Pablo afirmaba que donde existe la desigualdad y ésta es ostentosa, no se está celebrando la eucaristía, sino un acto que el Señor condena. Su denuncia de estos casos fue ardiente (1 Corintios 11, 17-34).


En los primeros siglos del cristianismo existió una gran sensibilidad para captar la relación eucaristía-justicia (o eucaristía-caridad) y sólo celebraban la eucaristía y compartían el pan los que ponían antes sus bienes en común con todos los hermanos. El obispo tenía la obligación de vigilar quiénes llevaban ofrendas a las misas. Si se trataba de personas que oprimían a los pobres, estaba prohibido recibir nada de ellos. (Constitución Apostólica II, 17, 1-5 y III, 8 y IV, 5-9).
¿Cuál fue la reacción de la gente al oír hablar a Jesús del 'pan del cielo'?
La multitud dice, "Señor, danos siempre este pan" (v. 34). Esta respuesta es paralela a la de la samaritana, que dijo, "Señor, dame esta agua" (4:15a). Ambas suenan como si le estuvieran pidiendo a Jesús un regalo especial, pues la samaritana añadió, "para que no tenga sed, ni venga acá á sacarla" (4:15b). Su comprensión era solo superficial. Sospechamos que lo mismo es verdad de esta multitud.

Fuente: http://radioevangelizacion.org/noticia/evangelio-dominical-danos-siempre-ese-pan
Cfr. José Antonio Pagola: http://www.feadulta.com/anterior/Ev-jn-06-24-35-Pag-B.htm
Pieza: José Dávila (Los Galpones, Caracas).

SIGNO

NOTITARDE, Valencia, 2 de agosto de  2015
Jesús es el pan de vida (Jn, 6,24-35)
Pbro. Lic. Joel de Jesús Núñez Flautes

En este domingo continúa la narración del capítulo seis del evangelio de San Juan, conocido como el Discurso del Pan de Vida y donde resalta lo que Dios Padre pide al creyente y el cómo se presenta Jesús ante sus interlocutores. La gente que había recibido el milagro de la multiplicación de los panes y había saciado su hambre física encuentran a Jesús en la sinagoga, pero Él les dice que lo buscan no por haber visto un signo milagroso, sino por haber saciado el hambre, les hace comprender que no habían visto el verdadero significado del milagro realizado delante de sus ojos; es decir, que Él es el verdadero Pan de Vida y la bebida que sacia el hambre y la sed de quien se acerca a Él.
La gente le pregunta a Jesús que deben hacer para ganar la vida eterna, cuáles son las obras buenas que tienen que realizar y Jesús sabiendo que estas personas estaban marcadas por la doctrina de los fariseos que mandaban una serie de normas (ayunos, purificaciones, ritos, diezmos, etc.), les hace ver que lo más importante para Dios Padre es que crean en su enviado; es decir, que crean en Él, que tengan fe. Así, deja en claro que la fe es don y gracia de Dios, pero al mismo tiempo, es trabajo y respuesta del hombre que acepta o no acepta a Dios y aceptando o rechazando la oferta de fe de Dios, responde, toma postura.

La gente le pide a Jesús un signo para que puedan creer en Él (ya habían visto el milagro de la multiplicación de los panes y todavía no creían) y se apoyan en el maná en el desierto que fue un signo para el Pueblo de Israel, diciendo que fue Moisés que les dio a comer pan del cielo, Jesús los corrige, como Buen Maestro, y les dice que fue su Padre quien les dio a comer pan del cielo.
IDA Y RETORNO: Cristo no predicó ni pidió el diezmo a sus discípulos; vivió pobre y desprendido de los bienes materiales.

Cfr.
José Antonio Pagola: http://www.feadulta.com/anterior/Ev-jn-06-41-51-Pag-B.htm
Isabel Vidal de Tenreiro: http://elimpulso.com/articulo/buena-nueva-pan-y-pan
Fotografía tomada de la red.
Pieza: José Dávila.