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domingo, 23 de febrero de 2020

CARNAVALES 2020

Del valor trabajo
Luis Barragán

Cualesquiera balances que se haga de la gestión de Maduro Moros, prolongado por años que él mismo no imaginó en el solio miraflorino, arrojará un récord imbatible: el decreto de innumerables días de asueto. Además de los otros que bien lo distinguirán, catástrofe humanitaria por delante,  ninguno como el de la decidida promoción de la pereza.

Obviamente, hay razones económicas y administrativas para tan importante iniciativa. El más improvisado sondeo, revelará que no hay empleado de la administración pública, en todos sus niveles, capaz de costear su propia transportación para cumplir con el horario de un despacho en el que faltan herramientas esenciales, como un modesto lápiz de grafito.

Otros, los más avisados, integristas del oficialismo que también los vulnera, anunciarán la sociedad del ocio en claro cumplimiento de la predicción marxiana, tratando de indagar sobre Byung-Chul Han para improvisar sus alegatos. Por ello, ciertamente, vieron con sumo  agrado la forzada realización del campeonato de béisbol profesional, ampliamente desasitido por los fanáticos (en sí mismos, constituidos en leyenda),  jurando ignorar lo que fue un  extraordinario pretexto para acceder de muy pocos a las divisas negadas a sectores más urgidos, como el de la salud, por ejemplo.

Convengamos, hay un ánimo – por llamarlo de alguna manera – histórico, cuando todavía no llegan los días de carnaval para decidir el asueto, como ha ocurrido ahora. O, mejor, un ánimo nostálgico, porque hoy ejercen el poder aquéllos encapuchados de los ’80 y ´90 del ´XX que escribieron páginas inolvidables al sabotear las clases en las universidades, en nombre de la propia autonomía, adelantando las carnestolendas, la Semana Santa o el día del niño, con la incineración de autobuses y cauchos, más el debido apedreamiento de todo aquél que se moviera, en la búsqueda incansable de la auto-victimización de lo que siempre se dijo la izquierda.

Por cierto, si de evocación se trata, antes de que ocurriera todo esto, el sector empresarial denunciaba con extraordinaria vehemencia las horas perdidas, el impacto sobre la producción y la productividad nacionales, cuestionando el almanaque venezolano de los feriados, pero – salvando pocos casos – el silencio, la cautela, el miedo, marcan la pauta de un `XXI que no llega.  Luego, el trabajo no representa valor alguno para algo más que una dictadura y también para quienes la temen.
Reproducción: Alegoría carnestolenda, El Cojo Ilustrado, Caracas, 1894, en: https://mariafsigillo.blogspot.com/search?q=Carnaval
20/02/2020:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/36444-trabajo-

domingo, 13 de marzo de 2016

CHACHO !!!

¿Para qué laborar?
Luis Barragán


Nicolás Maduro ha decidido declarar como no laborables, los días que anteceden al Jueves Santo. Es decir, consagra toda una semana feriada, paralizando formalmente al país.

La consagración aparentemente constituye una victoria de los viejos arrebatos anómicos del venezolano promedio que reclamaba una larga festividad vacacional de carácter nacional, como derecho conquistado. Sin dudas, la medida responde un poco a lo que subyace en el fondo de la psique colectiva petrolera, por denominar el asunto de algún modo, siendo el actual régimen expresión de una degenerada mentalidad rentística, aunque es otra realidad la que funde tamaña decisión.

Enunciemos la necesidad urgente de anestesiar al país, desmontando la natural indignación y polémica que suscita un agobiante problemario al que no responde el gobierno que lo generó; desactivar cualesquiera iniciativas políticas que tiendan a canalizar e institucionalizar el descontento, aspirando a un insólito receso aún para sus activistas;  ponderar mejor las situaciones de conflicto o, yendo más allá, afinar el seguimiento de sus propulsores; reencaminar las tareas defensivas de la más alta burocracia,  relevándolas de las cotidianas; y quizá implementar un plan y quién sabe cuál, requerido de la desmovilización ciudadana.  Comprobada prioridad, toda ocasión es propicia para la supervivencia política.

En lo económico, la desactivación es la consejera esencial de un modelo que no arranca porque no tiene con qué, por mucho remiendo que se intente. Ahorro de recursos, energía, movimiento, capaces de actualizar y avivar los precios de una extraordinaria sensibilidad, conduce – en última instancia – a la sinrazón múltiple y complementaria de no laborar, pues, ¿para qué si no hay oportunidades de hacerlo, ni el régimen puede ya prometerlo? Además, los que están en nómina muy bien – se les dirá – pueden agradecer el subsidio que tendrá por garantía el “carnet bolivariano” de adhesión a la causa, aunque no “bolivariado”.

La aspiración es a la parálisis con la que ya contribuye la Ley Orgánica del Trabajo, encareciendo los costos. Quietos, cada quien su casa o la que tengan por tal, agradecidos porque todavía hay televisión por suscripción e infopista, por muy lenta que sea la conexión.

14/03/2016

viernes, 2 de diciembre de 2011

FERIADO


De un calvo y sus pelucas
Luis Barragán


Fuerte Tiuna y no Miraflores, será sede de la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Y el gobierno nacional trata de forzar nuestra atención, decretando un feriado y, además, la prohibición de portar armas exclusivamente dirigida a aquellos civiles que tienen y cuidan de su permiso, pues a la delincuencia “formal” e “informal” le resbala tamaña medida de Estado.

La mayoría parlamentaria del oficialismo, aprobó recientemente un acuerdo alusivo a la reunión, según los parámetros que ha impuesto en una instancia que se supone apta para el debate múltiple y profundo. Precisamente, las consignas esconden todas las inquietudes y vicisitudes de una iniciativa continental que, sospechamos, por lo que concierne a Chávez Frías, está orientada – en última instancia – a desconocer aquellos logros del sistema interamericano, aunque tardíos, como el relacionado con la Carta Democrática.

Alegan los voceros del PSUV, el interés de los venezolanos por éste y otros eventos patrocinados por el chavezato. Catalogan la politización de la sociedad como una de las conquistas más preciadas de la década, fruto de la revolución.

Verdad relativa, como puede decirse también de una mentira relativa. El ascenso de Chávez Frías al poder se debió – precisamente - a un criminal proceso de despolitización, propio de la llamada antipolítica, pero esto que vivimos, una exageradamente presunta “politización”, es otra faceta más de la despolitización real, contundente y eficaz que vivimos.

Valga decir, hay una hiperpolitización que se desprende de la versión única que ha de ofrecer el gobierno nacional sobre la cumbre de marras. Lo que nos espera es un espectáculo de consagración del pretendido liderazgo continental de Chávez Frías, las cadenas radiales y televisivas consecutivas, la imposición de una perspectiva que los comentaristas oficiales no tardarán (ni tardan), con sus acostumbradas alabanzas.

Decretando el feriado, desean que la cumbre se convierta en la única y trascendental noticia de estos días, lamentando que la televisión por suscripción siga creciendo en la búsqueda desesperada de los hogares por alternativas de recreación e información. Nadie puede hacer ni comentar otra cosa, ni siquiera – en su macabro ritmo – quejarse por las consabidas muertes violentas, el desempleo galopante o el alto costo de la vida, porque los premiados principales son los empleados públicos que, trabajen o no, barran las calles los fines de semana o no, cobran seguros sus quinces y últimos.

De modo que, en nombre de la politización nos despolitizamos. No hay oportunidad de discutir, debatir o polemizar sobre el acierto de la iniciativa continental y sus consecuencias, porque el foro parlamentario que es el más y mejor llamado a celebrar el intercambio de ideas, también se cogerá el día. Y es que, aceptando la necesidad de sesionar dos veces a la semana, por el bajo rendimiento de la Asamblea Nacional, ellos cambian la cosa y avisarán si hay plenaria el jueves. Es decir, como el resto de la ciudadanía, también hay que paralizar todo para atender el notición de la cumbre.

Ni tan calvo que no discutamos los problemas que cada vez se agravan más, ni con las dos pelucas de la omnipotente versión del Estado que nos condena a ser meros receptáculos de sus dardos propagandísticos y misiles publicitarios. Tratamos de una postura acrítica, afianzada por esta democracia participativa formal, que incluye el levantamiento de las carpas del M-28 en la UCV y la suspensión del reclamo por una dizque constituyente universitaria, impidiendo que se hable de una boleta de notificación que no lleva la firma del juzgador en lo contencioso-administrativo, para ofrecer un escenario de la normalidad que no tenemos a los ilustres visitantes.

Recordamos que, al visitar Berlín años atrás, coincidimos con un delicado encuentro entre representantes israelíes y palestinos. Las delegaciones hicieron su trabajo, sin que nadie alterara su rutina: pedían disculpas los policías al detener por escasos cinco minutos el tráfico, a objeto de facilitar el recorrido de las caravanas oficiales.

Muy bien puede hacerse esta u otra cumbre en Caracas, aunque la tendencia es la realizar tales eventos en lugares más apartados, por razones de seguridad, sin modificar nuestra vida cotidiana, porque es al gobierno y sus críticos los que directamente están concernidos, mientras que el resto de los mortales deben ocuparse de sus esenciales tareas. Esto no ha de significar indiferencia e incomprensión alguna de la ciudadanía que desee prestarle atención al acontecimiento y, una manera de rendición de cuentas, espera el intercambio y aclaratoria de las ideas de sus representantes políticos, cuando no decida hacer uso de las herramientas de participación de las que dispone.

Fuente: http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/10273-de-un-calvo-y-sus-pelucas