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miércoles, 4 de enero de 2017

¿HAY ESTADO EN VENEZUELA?



AN debe corregir su rumbo

"La normalización de la vida parlamentaria únicamente será posible de ocurrir con todo el país y esto pasa por la destitución de Maduro Moros antes del diez de enero”, señaló el diputado Luis Barragán.

“Los parlamentarios de Vente Venezuela no abrigamos otras expectativas que la del combate cívico para la recuperación plena del Estado Constitucional y, frecuentemente inadvertido, del Estado mismo. Pronto a iniciarse el segundo período legislativo, somos ajenos a cualquier reparto burocrático. Lo importante  es corregir los errores en los que incurrimos en el pasado período, pues, tampoco reemplazamos oportuna y efectivamente a los rectores del CNE y a los magistrados del TSJ, como lo exigía la ciudadanía, por lo que no es tan fácil pasar la página. Creemos firmemente en la necesidad y posibilidad real de generar los cambios que conduzcan a una transición democrática, siendo tan irrefutablemente legítima nuestra representación popular, en lugar de distraernos con ciertos escarceos que no van a centro de la crisis política que se ha agravado en correspondencia con la de todo el país, en el campo económico y social”.

Prosiguió  el coordinador de la fracción parlamentaria del Partido de la Libertad: “Siguen agudizándose los problemas  en todos los órdenes, faltando los alimentos y las medicinas en una población sometida al imperio del hampa, del subempleo y la desocupación abierta. Y, aunque el ordenamiento jurídico apunta a su reconducción, nadie puede ocultar el trauma y la dislocación del presupuesto público, todavía incierto al iniciarse el año, un hecho completamente inédito en nuestra historia; o, con el  ascenso de un nuevo Secretario General de la ONU, no podemos  aceptar el inmovilismo de una cancillería que, a lo sumo,  sólo se permite balbucear una que otra cosa respecto al reclamo histórico del Esequibo. Toda una paradoja, al agigantarse sometido a los antojos de quienes secuestraron su dirección, puede decirse que no hay Estado en Venezuela”.

Finalmente acotó el diputado Barragán: “Lejos de apocarnos, superando una suerte de melancolía política, el liderazgo opositor que también lo expresan María Corina Machado, Leopoldo López y Antonio Ledezma, ha de crecerse en las peores circunstancias que se avecinan, señalando un rumbo democrático decidido, claro y convincente que permita reconstruir al Estado mismo. La Asamblea Nacional es una magnífica herramienta para propulsarlo al hablar de una conducción realmente participada para una unidad eficaz, alérgica a toda grandilocuencia y vanidad”.

03/01/2017:
Diputado Luis Barragán: Nos corresponde reconstruir al Estado mismo en Venezuela
 

El parlamentario afirma que la normalización de la vida parlamentaria sólo será posible si eso ocurre con todo el país y eso pasa por la destitución de Nicolás Maduro antes del diez de enero

(Caracas. 04/01/2016) “Los parlamentarios de Vente Venezuela no abrigamos otras expectativas que la del combate cívico para la recuperación plena del Estado constitucional, del Estado mismo”. Así lo afirmó esta semana el diputado de Vente Venezuela por el estado Aragua, Luis Barragán.

Para el parlamentario, ahora que está a punto de iniciarse el segundo período legislativo, el partido de la libertad será ajeno a cualquier “reparto burocrático”. Sostuvo que la normalización de la vida parlamentaria sólo será posible si eso ocurre con todo el país, y eso pasa por la destitución de Nicolás Maduro antes del diez de enero.

“Lo importante  es corregir los errores en los que incurrimos en el pasado período. No reemplazamos oportuna y efectivamente a los rectores del CNE [Consejo Nacional Electoral], ni a los magistrados del TSJ [Tribunal Supremo de Justicia], como lo exigía la ciudadanía, por lo que no es tan fácil pasar la página, pero creemos firmemente en la necesidad y posibilidad real de avanzar a una Transición democrática”, señaló.

El jefe de la Fracción Parlamentaria de Vente Venezuela recordó  que siguen agudizándose los problemas en todos los órdenes, faltando los alimentos y las medicinas.

Barragán apuntó que aunque el ordenamiento jurídico apunta a su reconducción, “nadie puede ocultar el trauma y la dislocación del presupuesto público, todavía incierto al iniciarse el año, un hecho completamente inédito en nuestra historia”. Asimismo, indicó que como venezolanos no puede aceptarse el “inmovilismo” de una Cancillería que no atiende el reclamo histórico del Esequibo.

“Toda una paradoja: al agigantarse los antojos de quienes secuestraron su dirección, puede decirse que no hay Estado en Venezuela”, dijo.

Finalmente, acotó que María Corina Machado, Leopoldo López y Antonio Ledezma  expresan el liderazgo opositor y ese liderazgo ha de crecerse en las peores circunstancias que se avecinan, “señalando un rumbo democrático decidido, claro y convincente”.

Fuente:
http://www.ventevenezuela.org/diputado-luis-barragan-nos-corresponde-reconstruir-al-estado-venezuela/

lunes, 18 de enero de 2016

INVENTARIO

Evolución del Estado venezolano 1958-2015
Luis Barragán


Uno de los más importantes autores que le dio soporte al debate público sobre la fallida reforma constitucional en 2007, fue Manuel Rachadell. Por entonces, la academia respondió eficazmente a las demandas de una sociedad confundida, incluidas las direcciones partidistas, orientando y profundizando una discusión que los maniqueísmos en boga solían abortar.

Desde finales de 2015, circula “Evolución del Estado venezolano 1958-2015: de la conciliación de intereses al populismo autoritario” (Editorial Jurídica Venezolana-Fundación de Estudios de Derecho Administrativo, Caracas).  Aborda el régimen autoritario y neopatrimonialista actual, amparado en la Constitución de 1999, evidentemente contrastante con el anterior, inspirado en la Constitución de 1961, ejemplificándolos con aspectos concretos como el del raudal de facultades discrecionales donde antes hubo auto-limitación respecto al presidente de la República, la imposibilidad de lograr la nulidad de los actos administrativos u obtener el efectivo amparo constitucional antaño recurrente (88, 91), hoy aquejados por una suerte de esquizofrenia institucional (210). Además, compara el resultado de la gestión gubernamental en materia de vivienda, salud o educación, por varias décadas.

Ratifica la trascendencia de los consabidos trabajos realizados por la COPRE y la Comisión para la Reforma Constitucional al abordar la Carta de 1999 (129-142), de cuya novedad dudamos, fruto de una inverosímil brevedad polémica, remitiéndonos a un extraordinario estudio, conciso,  necesario y oportuno, sobre el Estado Comunal y – por supuesto – el poder popular que dice darle soporte, sin precedente alguno, inherente al Estado sin Constitución, que intenta una “superestructura partidista” (213-241). Por cierto, urgente de revertir, afianzado por las estructuras paralelas (358-362) y el delierado desorden en las finanzas públicas (368-380).

El Estado del Poder Popular que no sólo contraría caros principios fundamentales, sino que pretende competir con las instancias deliberantes de irrefutable cuño constitucional, tampoco lo entendemos sin la violencia social como política del propio Estado (209, 295, 400), aunque el autor  apunta al odio y – tímidamente - a la lucha de clases. Ésta – sostenemos – tampoco es asumida por el régimen prevaleciente en Venezuela, por lo menos, desde la perspectiva del marxismo clásico, ya que la sola consideración puede revelar su íntima naturaleza, aunque Rachadell tiene claridad sobre las tendencias post-marxistas (305): acotemos, indiferentes ante el ejercicio y privatización de la violencia legítima (285) que muy bien – atendiendo a la denominación de Luis Alberto Buttó – es el empleo de la fuerza ilegal.

La obra dedica importantes – también insuficientes - párrafos a la Fuerza Armada, observando con acierto un dato que ha pasado inadvertido, como es el carácter vitalicio del grado de Comandante en Jefe que, atendida su antigüedad, le dará laa mayor preeminencia a un ex – presidente de la República frente a otro (s) de continuar con una fórmula de rango legal, mas no constitucional (185, 197, 208, 351-358, 458 s.). Permítannos recordar un caso personal que puede pasar por  anécdota, pues, al recoger una modesta aproximación que hicimos sobre la condición constitucional de la Comandancia en cuestión, en una ocasión se convocó a sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional para autorizar un viaje presidencial, dada la gravedad de Chávez Frías, acudiendo con nuestros apuntes a la cámara; por entonces, ejercíamos la suplencia y no formábamos parte de la junta de coordinación de la bancada opositora, como ocurrió en los años siguientes al ocupar plenamente la curul y asumir la subjefatura de nuestra fracción de independientes: incurrimos en la ingenuidad de aspirar al derecho de palabra, porque – concluimos – ese carácter o condición era y es indelegable, identificando así un problema, pero el único orador seleccionado por la oposición no sólo desatendió nuestras observaciones, sino que apeló al recurso de autoridad (la asesoría personal de Alan Brewer-Carías), en un gesto que nos pareció grosero.

Patente la estafa política, noción trabajada por Juan Carlos Rey, a la proliferación y contradicción de las leyes orgánicas (228) y ordinarias, se suma la ampulosidad de un lenguaje pretendidamente jurídico,  la sustracción sistemática de competencias, recursos y órganos que muy bien el autor no entiende como transferencia. Ha faltado una historia legislativa de década y media, en nada divulgados los mismos Diarios de Debates, pero lo más llamativo es la idea de legislar sobre todas las vicisitudes de la vida pública y privada, como la de engañar con leyes que incumple el mismo Estado: ergo, la Ley Orgánica del Trabajo, convertida en un mero discurso de intenciones, añadidas las dudas que pesan sobre las estadísticas que generan las Inspectorías.

En el inventario de los hechos que trae el largo ensayo,  tenemos la impresión que evadió el dilema político que marcó el 2014, con las llamadas genéricamente La Salida y El Diálogo, aunque la una supo y realizó un fenómeno que comenzó el 2 de febrero del citado año, en la Plaza Brión de Chacaíto (Caracas), extendiéndose por todo el país: las Asambleas de Ciudadanos. Inventario que afectó el análisis jurídico, deslizándose – obligado por las fuentes – al ámbito noticioso, aliviado por  las consideraciones históricas y politológicas del caso, como ocurre – sobre todo – al finalizar el libro, al apelar a Domingo Irwin y sus seguidores, toda una escuela de pensamiento de la última década que quizá todavía desconoce el país.

Finalmente, sabemos de la experta y también apasionada defensa que ha hecho el profesor Rachadell de la autonomía universitaria, en todos estos años.  Queda pendiente no sólo un estudio en la materia, sino el testimonio de sus vivencias en el árido terreno en el que no cabe, ni cupo, el docente confiado y sereno.

Fuente:

http://www.iberoamerica.net/venezuela/prensa-generalista/lapatilla.com/20160118/noticia.html?id=ht82Jm3

lunes, 13 de julio de 2015

UNA ALTÍSIMA COTA DE PELIGROSIDAD

San Vicente de la 905
Luis Barragán


Casos como los de las barriadas populares ubicadas en San Vicente de Maracay o la Cota 905 de Caracas, ejemplifican muy bien el estadio superior que ha alcanzado el hampa en Venezuela. No se trata de los viejos ladrones que,  en nombre de su propia desesperación existencial y familiar, probaban medios alternos de supervivencia, concebidos y reconocidos en el vicio, sino de toda una empresa  que profesionaliza hasta orgullosamente la violencia y el delito, partiendo de los sectores marginales que no tardará en irradiarse como   suerte de Ciudad-Estado en las urbanizaciones.

La autoridad pública ha sido repelida por  lo que parece una magnífica alianza del malandraje clásico con los pranes de más reciente factura, dotada de armas y artefactos catalogados como   de guerra.  Expresión que busca sintetizar el drama, San Vicente de la 905 constituye el mejor emblema de un Estado lesionado paradójicamente por su gigantismo, incapaz de salvaguardar la paz y la tranquilidad pública, como la seguridad personal de la ciudadanía, excepto trate de la persecución y represión política.

Lo peor es que la situación aparentemente tiende a estabilizarse por la impotencia del Estado, reconocido el status quo de las mafias dominantes en los sectores que, además, soportan la amarga pobreza que ha profundizado el régimen, trastocándose poco a poco la material en moral y espiritual. Un distinto orden público priva en tales sectores, en los que no hay más constitución o ley que las dictadas por sus caprichosos gobernantes de facto que, a lo sumo, desde el hocico de sus pistolas, hacen algunas concesiones y dispensen algunos favores a la comunidad para que los proteja y escude.

Numerosas secuencias diarias reportan casos de extorsión, robos, lesiones y homicidios, sin precedentes en el país, originadas en los cuarteles bajo la irremediable protección y escudamiento  de las víctimas que habitan sus alrededores. Hay situaciones de rehenes que ni siquiera llegan a los medios, dibujando subterráneamente una calamidad tristemente convertida en hábito, propiciando hasta otras normas o pautas de urbanidad.

Tejido urbano de las mafias que ruralizan la cotidianidad, no tienen más sustentabilidad que la prodigada por la ineptitud de un Estado que, inevitable, se convierte en cómplice por la senda que ha tomado. Por ello, la urgencia de cambiar de camino.

Fuente:
http://www.diariocontraste.com/san-vicente-de-la-905-por-luis-barragan-luisbarraganj/
Fotografía: http://elimpulso.com/articulo/05j-reportan-intenso-tiroteo-en-la-cota-905-caracas-fotos

martes, 30 de diciembre de 2014

CONFESA DEBILIDAD DEL ESTADO

Sesión Ordinaria del día martes 15 de julio de 2014

(DIPUTADO BARRAGÁN).– Señora Segunda Vicepresidente, colegas Parlamentarios: Está planteada la solicitud de un crédito adicional y con la venia de la Dirección de Debates, cito: “Con el objeto de destinarlos al pago de personal y gastos relativos a la nueva Misión Barrio Tricolor, a la adquisición de materiales, insumos y equipos…”. Es decir, al gasto corriente.

Esta solicitud merece una doble observación, digamos general, que me corresponderá asumirla y una más específica por la bancada democrática de la oposición que le corresponderá al colega parlamentario Fernando Peña.

Quiero dejar la observación consignada con relación a la importancia de esta Misión que amerita de estos recursos para la aprobación del Parlamento venezolano.

Es importante, no cabe la menor duda, porque atiende problemas urgentes planteados desde hace larga década y media por la población, pero llama poderosamente la atención que se requiera de la contingencia de un crédito adicional para cubrir estos rubros, cuando muy bien pudo formar parte del Ejercicio Fiscal 2014, si tomamos en consideración que la Misión fue creada en noviembre del 2013. Muy bien pudo entrar en la discusión del presupuesto ordinario.

Se trata de la especialidad del Estado para atender esta materia. Se trata de que no puede en una expectativa salarial y demás gastos relacionados con el personal y la adquisición de materiales y otros recursos corrientes depender de un crédito adicional.

Esto nos da la idea de la fortaleza o aparente fortaleza de un Gobierno Nacional y la debilidad cierta del Estado que no puede estabilizar, no puede  institucionalizar iniciativas tan importantes de esta naturaleza.

Esta provisionalidad del Estado, sujetándolo a la contingencia de un crédito adicional, evidentemente es motivo de preocupación, porque atenta contra la continuidad, contra las definiciones, las implementaciones y el seguimiento de importantes políticas públicas en el área y nos somete a esporádicos operativos, a iniciativas periódicas, a la irregularidad de atender emergencias cuando se presente el caso, y no a la permanente vocación de un Estado por abrir cauces para la definitiva solución de problemas. Y, en definitiva, para atender esos asuntos de carácter estructural que, en larga década y media del socialismo rentístico, ha venido agravándose, inflamándose ante la vista ocurrente del Ejecutivo Nacional que solamente pide sin planificar, pide recursos a la Asamblea Nacional.

Estas son actividades predecibles, se pueden pronosticar y, si es así, obviamente, entra en el marco de los principios del presupuesto público y en el de la universalidad, donde todo recurso debe incluirse en la previsión que el Estado haga de sus políticas; puede incluirse en el principio de la exclusividad, atendiendo problemas específicos destinados a los sectores más vulnerables del país. Principios, por cierto, que aparecen digitalmente versionados en el portal de la Oficina Central de Presupuesto.

De modo tal, que no puede pasar por alto que las urgencias de la población no puedan someterse a la contingencia, al hecho fortuito, al azar de una solicitud de crédito adicional cuando existe Barrio Tricolor como institución de un Estado que debe reivindicarse  y así mismo el presupuesto público nacional.

Es todo, ciudadana Vicepresidente.