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domingo, 4 de mayo de 2014

CATÁLOGO

Aquí, trabajando de rodelero
Nicomedes Febres

*Hay una novela cuyo título no recuerdo, pero creo que es La Casa del pez que escupe el agua, de Herrera Luque, donde uno de los personajes odiaba al régimen del general Gómez, incluso fue a la cárcel, y mientras estaba preso un amigo partidario del gomecismo ayudó a su familia. Al enterarse de la situación, el preso al salir, confiesa con dolor, que se le está extinguiendo la rabia y lo vence la melancolía. Los hombres sabios nunca amenazan a nadie, no ofenden y estoicamente soportan las infamias que cada día los fortalecen mientras esperan su oportunidad. Ni siquiera hacen catarsis para que no se les diluya la rabia. Pero saben que no hay plazo que no se venza ni deuda que no se cobre. Tan seguro estoy, como de que mañana sale el sol, que pronto saldremos de esta pesadilla. Las locuras actuales del régimen son testimonios de debilidad, no de fortaleza. Todo sistema político tiene un período de auge, otro de plenitud y un ocaso, y estamos en el ocaso. Eso hay que entenderlo y aceptarlo. Cuando con voluntarismo se ha tratado de acelerar erradamente el proceso final, hemos conseguido el efecto contrario. Para hacerme entender voy a utilizar un símil. El difunto enamoró a la muchacha, la disfrutó y el padre de ella, irritado contrarió esos amores, la trató de internar en el colegio, pero la muchacha se escapó y siguió emperrada en esa pedazo de vaina. Estamos ahora en la fase de desamor, se está dando cuenta ella de todos los defectos del supuesto galán y sabe que el padre tenía razón al contrariar la relación. Si el padre vuelve a tratar de combatir los restos del amor, hasta por pudor de su errado criterio, la muchacha va a disentir, aunque sea con poca convicción.

La estrategia es simple, acentuar los defectos del tipo, borracho, mujeriego y maltratador, pero por el otro lado hay que irle buscando un nuevo galán, porque los pueblos son como las mujeres enamoradizas, siempre necesitan afecto, pero también una ilusión, que no es lo mismo. Pregúntenselo a las mujeres. Cuando hablo de una salida electoral, no me refiero a una fecha específica, ni siquiera reviso el calendario, pero será cuando la muchacha aborrezca al tipo y no desee ni verlo en pintura, sino, le quedará algo de duda cuando todo termine. Para ese momento hay que estar listo y para eso están los políticos trabajando y debemos ayudarles. Por eso es la paciencia y mi trabajo con la rodela, que es una suerte de escudo, pues ellos en pro de la unidad opositora no pueden ni defenderse de los ataques por la espalda. Lo que espero es que a los desesperados, por muchas razones que haya, la catarsis no les quite la rabia y los venza la melancolía, antes de que conquistemos todos la libertad. Será entonces, y solo entonces cuando sabremos quienes son los iracundos de verdad.
*Las imágenes de hoy son dos vistas de Caracas y un detalle, desde prácticamente el mismo sitio. La primera es un pintura de Cabré, que es una vista de Caracas desde El Portachuelo de 1924 y la otra es una imagen de los años 50 de la Roca Tarpeya. Esa redoma separaba al comienzo al sur de la avenida Fuerzas Armadas que continuaba hasta Cotiza al norte, de la avenida Nueva Granada hacia el sur. La montaña fue cortada allí y hacia el este construyó Pérez Jiménez El Helicoide y al oeste quedaba la Cota 905 que conectaba con El Paraíso. En esa montaña removida había un túnel, cuya foto nunca he visto, y por ese túnel entraba la gente a Caracas desde el Cementerio, el Valle y la hacienda Los Rosales, cuando aún se sembraba trigo allí, como lo demuestra un cuadro de Federico Brandt de comienzos de siglo. El detalle es El Portachuelo cuando están demoliendo la montaña en 1909. Conocer la ciudad de entonces es imposible solo con la fotografía y para darse cuenta de los grandes cambios es necesario recurrir también a la pintura. Nunca se ha hecho una gran exposición de Caracas para conocerla y mientras dure este gobierno es impensable, pues los particulares temen que no les devuelvan sus cuadros. La ciudad es de todos y para el disfrute de todos. Ni siquiera existe el gran catálogo de la ciudad, pese al esfuerzo que ha hecho la empresa privada en varias ocasiones.

https://www.facebook.com/nicfebres/posts/1020340084944269

MACABRO PUENTE

ÚLTIMAS NOTICIAS, Caracas, 4 de mayo de 2014
De Spear a Otaiza
Mariadela Linarez

La inseguridad es el mayor reto que enfrenta la quinta república
Entre uno y otro caso median diferencias de forma y de fondo. En el segundo hubo más saña y torturas. Delincuencia y terrorismo. En ambos faltó un mínimo de piedad, ese pedacito de conciencia que debe privar en todo ser humano, que se erija por encima del afán de robo o de vulgar venganza. Estamos viviendo tiempos tenebrosos. No es solo la cantidad de homicidios que se cometen a diario, sino la espantosa crueldad con que se ejecutan.
La inseguridad es el mayor reto que enfrenta la quinta república. No desconocemos que el monstruo viene gestándose desde hace muchos años, en una sociedad donde priva el consumo por sobre los valores humanos. Desde que se cometió el primer crimen por un par de zapatos, hace ya varias décadas, nos hemos acostumbrado a buscar los partes diarios de esta guerra sin cuartel. ¿Ahora nos tenemos que habituar a las atrocidades del paramilitarismo colombiano?
Los asesinos se han distribuido los sectores y las pandillas operan a su antojo en “sus territorios”. Los “pranes” siguen gobernando desde las cárceles y los planes de seguridad del Gobierno no son suficientes, porque no entran allá donde “inmigrantes” dan crudas lecciones a nacionales, sobre formas cada vez más elaboradas y siniestras de matar. Un especialista dijo en estos días, refiriéndose al caso Otaiza, que presumía la presencia de extranjeros en el crimen, porque la forma como fue asesinado el dirigente chavista no se corresponde con “nuestra cultura”. ¿Y es que hasta en la forma de matar hemos sido invadidos? Pues si eso es así, carguemos con la culpa de haberle dado identidad a mucha gente ingrata y de malas mañas.
Lo cierto es que el tema de la inseguridad está rebasando la capacidad del Estado de dar respuesta. Spear y su esposo tuvieron la mala fortuna de accidentarse en una autopista nacional, a una hora inadecuada. Otaiza, experto en lides policiales, cayó en una trampa. ¿Y qué nos espera a los demás? Opositores: absténganse de emitir opinión política porque en este espanto la culpa está bien repartida. Y algunos de ustedes se han prestado para atizar la candela. Hampa común, grupos violentos, terroristas y narcotraficantes están actuando a su antojo con su complicidad.

viernes, 2 de mayo de 2014

EPISODIO

Cosa de locos
Nicomedes Febres

*Uno ya no sabe como expresar lo que sucede. En estos días he leído mucho y revisado El Cojo Ilustrado porque tengo varios compromisos editoriales que comienzan con una conferencia sobre la relación entre medicina, historia y literatura porque hay un hilo conductor entre ellas en nuestro país que comienza con José Domingo Díaz, el médico pardo que fue el más encarnizado enemigo de Bolívar, pero quizás el mejor médico de nuestra ciudad en ese tiempo e introductor de la vacuna de la viruela en Venezuela y autor de unas memorias formidables sobre la rebelión de Caracas, sigue con Vargas, albacea de Bolívar y cuyas memorias fueron publicadas donde narra hacia 1852 la importancia que tendrá el petróleo en el futuro de Venezuela, Manuel Díaz Rodríguez, nuestro mejor novelista del siglo XIX, Jesús Semprún, médico, brillante crítico literario, poeta y cronista, Luis Razetti, José Gregorio Hernández, que hasta crítico de arte fue, Elías Toro, llegando a la obra monumental de gente como Isaac Pardo (Esta Tierra de Gracia y otros) y Francisco Herrera Luque para citar pocos. Por otro lado, la columna en Tal Cual que pienso hacerla sobre el testimonio fotográfico de nuestra negritud; luego un estudio sobre la flojera en Venezuela, la crónica sobre José María Lares, nuestro primer diseñador gráfico modernista, totalmente desconocido, escrito para la revista El Desafío de la Historia, amén de los libros y las ocupaciones habituales. Total, que mientras más respuestas salen, más preguntas surgen y viene este mequetrefe a decir al voleo ayer luego, que según las fuentes policiales, el caso del stripper está virtualmente resuelto, que su asesinato fue planificado en Miami. Además, lo dice con un desparpajo que asombra, como si tuviese pruebas indudables de la relación directa entre los asesinos intelectuales y unos malandritos de La Palomera. Su deber es mostrar las pruebas más allá de cualquier duda razonable, sino quedará como un hablador de pendejadas de esquina caraqueña. Quien haya ido alguna vez a La Palomera sabe que es un barrio duro, miserable, donde FIA ha hecho un mural para una escuela municipal en unión de la alcaldía. Me pregunto como puede ahora aparecer en una rueda de prensa el jefe de la policía científica dando declaraciones sobre el resultado de la investigación de sus expertos y la declaración de Miraflores. O yo estoy loco o lo está él. Con maduro, la majestad del poder parece cantinflérico, con el perdón de nuestro querido Cantinflas. Y les juro que no quería hablar de política. El episodio me recordó a un pollito, de esos que, después de cada pasito pone una cagadita. Hay muchas cosas que impone el Poder, entre ellas no poder opinar, sino decidir, por lo que tiene prohibido hablar pendejadas; tener vida privada porque debe estar expuesto al escrutinio público permanente y hablar antes de oír a todos los demás.

*La foto del día es un sitio donde en 1908 sucedió una de las grandes tragedias del arte venezolano. Fue la casa de don Carlos Zuloaga, uno de nuestros grandes empresarios y mecenas de su tiempo, que fue promotor de la urbanización El Paraíso e hizo esa casa con todos los avances antisísmicos de la época, luego del terremoto de 1900. Don Carlos poseía, sino la mejor, una de las mejores colecciones de arte venezolano de su tiempo. Una tormenta eléctrica provocó que un rayo cayera sobre la casa y la quemara rápidamente. Allí se perdió gran parte de la obra de Tovar y Tovar, Michelena, Cristóbal Rojas,Herrera Toro, Mauri, Lovera y muchos más. Paradójicamente Don Carlos fue socio en la fundación de la Electricidad de Caracas con su hermano Ricardo Zuloaga.

Fuente:
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10203387912199271&set=a.2324650196458.132741.1255727869&type=1&theater