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domingo, 22 de octubre de 2017

MÁS ALLÁ DE LAS PALABRAS

Dar lo poco que se tiene
Luis Barragán

A pesar de las circunstancias más adversas y del radical esfuerzo que hace la dictadura por siquitrillarla, sobrevive el gesto, testimonio y sentido de la solidaridad. De un modo u otro, faltando los insumos básicos, hemos abierto múltiples canales internos para  la ayuda humanitaria que no espera nada a cambio.

Las redes sociales constituyen una importante herramienta para  avisar, dar y recibir; cualquier persona da lo poco que tiene, tratando de mitigar el hambre de los menesterosos que recorren las calles y hurgan en los basureros; unas pastillas esenciales recorren la geografía venezolana hasta llegar a  las manos desesperadas de quien las necesita, prohibido el envío postal. Yendo más allá, hay empresas que donan productos y personas de buena voluntad que organizan su entrega, sistematizando crecientemente una distribución limpia y transparente.

FundaCiela, para citar un caso, ya tiene logros importantes, pues, contactados restaurantes  que aportan sendas viandas en forma gratuita, sin bullicio alguno, llegan a las aulas provocando generosas sonrisas que las celebran. Niños anémicos y desnutridos, comparten la comida balanceada, concretándose el auxilio: lo sabemos, apenas pueden mitigar la situación,  convencidos que sólo una transición democrática solventará inmediata, resuelta y masivamente el problema de la urgentísima recuperación nutritiva de la muchachada inocente y tan injustamente castigada.

Nos comentaba Sara Lizarraga, cumplido exitosamente el almuerzo con los niños de una escuela al oeste de la ciudad capital, que varios de ellos guardaron la mitad del avío para llevarlo a sus madres. Este solo gesto habla de esa supervivencia de valores y sentimientos que inspiran la lucha, por más violento y tribal  se haga el poder establecido.

La solidaridad no pierde su genuino, legítimo y real sentido, aunque  la dictadura pretenda devaluarla, manipulándonos, como ha hecho con el sufragio, por citar un ejemplo. Cobra vida, día a día, cuando extendemos la mano al prójimo para aliviar su suerte que no es muy distinta a la propia, en el fuerte e inhumano oleaje de  un régimen que se burla del hambre, de la miseria, de las enfermedades y de la muerte que no cesa en generar.

22/10/2017:
https://www.lapatilla.com/site/2017/10/22/dar-lo-poco-que-se-tien-por-luis-barragan http://canalnext.com.ve/venezuela/index.php/2017/10/23/dar-lo-poco-que-se-tien-por-luis-barragan https://noticiasvenezuela.info/2017/10/dar-lo-poco-que-se-tien-por-luis-barragan https://www.noticiafinal.com.ve/index.php/2017/10/22/dar-lo-poco-que-se-tien-por-luis-barragan http://www.envenezuela1.com/content/blog/lapatilla-dar-lo-poco-que-se-tien-por-luis-barrag%C3%A1n https://newstral.com/es/article/es/1078041752/dar-lo-poco-que-se-tien-por-luis-barrag%C3%A1n

jueves, 28 de septiembre de 2017

INTERPELACIÓN / INTERPELAZÓN

EL UNIVERSAL, Caracas, 20 de septiembre de 2017
El aumento del hambre y la malnutrición
Bernardo Kliksberg

En Informe conjunto FAO, PMA, FDA, y OMS, anuncian que en el 2017 aumentaron los hambrientos. Son 815 millones. Es la primera vez en casi 15 años que la cifra sube. Es una consigna universal en salud pública que los primeros 1.000 días de vida del niño son decisivos para su futuro. Si no recibe en ellos las proteínas y calorías necesarias, está comprometido. Sin defensas puede ser fácil objeto de virus y bacterias, que en condiciones normales su organismo rechazaría. Más hambre, es más posibilidad entre otras de enfermedades gastrointestinales que pueden ser mortales como la diarrea infantil, neumonías, tuberculosis, malaria, y otras. Mueren 16.000 niños por día por causas evitables como el hambre.

Las causas tras el recrudecimiento actual del hambre (11 de cada 100 personas) son múltiples. Entre ellas destacan la distancia entre los ingresos de los pobres y el costo de la canasta básica de alimentos, y las maniobras especulativas. El cambio climático ha agravado dramáticamente su situación al arrasar con las inundaciones repetidas la escasa producción de los pequeños agricultores, o provocar mediante el calentamiento global sequías continuadas como la que hoy azota a Etiopía, y al cuerno de África.

El Informe subraya que la segunda meta de los objetivos de desarrollo sostenible sancionados por la Asamblea General de la ONU para los años 2015 al 2030 es terminar con el hambre y la malnutrición.

Las cifras del 2017, van en la dirección contraria.

Junto con el hambre hay una caída considerable en la calidad de lo que consumen los sectores humildes de la población, que ha provocado una epidemia mundial de obesidad.

La obesidad está muy vinculada a cambios en los sistemas de producción, distribución, y publicidad de alimentos. Han generado volúmenes muy importantes de alimentos altamente calóricos, pobres en nutrientes, la llamada comida “basura” que han impulsado nuevas epidemias de diabetes, enfermedades circulatorias y cardíacas, y dolencias crónicas.

Según una de las revistas médicas más prominentes (The New England Journal of Medicine) hay 700 millones de obesos, cifra en crecimiento continuo. La prevalencia de obesidad se ha doblado en 73 países desde 1980, contribuyendo a cuatro millones de muertes prematuras.

The New York Times resalta que de acuerdo a los nutricionistas la epidemia de obesidad está directamente ligada al aumento de comida procesada. Así las ventas de comida rápida crecieron un 30% entre 2011 y 2016. Por otra parte, según la OMS las ventas de bebidas gaseosas carbonadas, se duplicaron en regiones como América Latina entre 2000 y 2013.

La región está muy afectada por el problema. Así por ejemplo Brasil duplicó su tasa de obesidad en la última década, y las personas con sobrepeso pasaron a ser el 58% de la población. Cada año 300.000 personas son diagnosticadas con diabetes tipo 2, muy ligada a la obesidad. En todo el continente hay más personas con sobrepeso (60%), que con peso normal. 3 de los 5 países con mayor riesgo de enfrentar desastres vinculados al clima están en América Latina: Honduras, Haití, y Nicaragua.

Hacen falta cambios de fondo que reseña el Informe FAO y otros, a favor del derecho básico de los pobres a una alimentación saludable. Dirigiéndose a la 40 conferencia mundial de la FAO, el Papa Francisco aludió a ellos, y a la urgencia de “poner en marcha una cultura de la solidaridad”. Los humildes del mundo subrayó reclaman “una fraternidad que les permita confiar en el futuro”.

Fuente:

domingo, 3 de julio de 2016

¿DE DÓNDE SALIÓ ESE PREMIO DE LA FAO?



Detrás de la leyenda de Perrarina

Luis Barragán

En días recientes, nos estremeció la noticia publicada por Contraste: 28 niños mueren en Venezuela por desnutrición  (http://www.diariocontraste.com/2016/07/oposicion-en-venezuela-mueren-28-ninos-al-dia-por-desnutricion/#).  Sentimos una profunda rabia, impotencia e indignación ante el  fenómeno nada circunstancial y que cuida de no responder jamás el gobierno que se dice campeón del amor y de la justicia social.

El retroceso que hemos experimentado es dramático, pues, muy bien lo señaló Manuel Caballero en uno de sus títulos, con todos los errores, fallas y equívocos, en los célebres 40 años nos convertimos en un país alimentado y saludable. En las postrimerías del siglo XX, aumentamos de peso, medida y tamaño,  sin que supiéramos de esta hambruna que ahora padecemos, justos y pecadores,  huérfanos de medicamentos, surgidas los CLAP como un descarado mecanismo de chantaje político y de corrupción galopante.

Todavía no sabemos los motivos del tal premio que le concedió la FAO al régimen, porque – además – los más severos indicios de la hambruna datan ya de varios años: se veía venir. E, igualmente, desconocemos cuál es la postura del PCV, partido con el que simpatizó o militó el insigne venezolano Hernán Méndez Castellano, pediatra de reconocidos méritos que, por cierto, planteó libremente la materia: ¿Qué diría hoy, dejando atrás los señalamientos que hizo, por ejemplo, en el año del Caracazo (Tribuna Popular, Caracas, 28/07/89).

El mismo gobierno de casi dos décadas, nació bajo una leyenda poderosa: fue tal el hambre de lo que llama la IV República que acrecentó el consumo humano de Perrarina, además, una marca que acertó al confundirse con el género. Quizá hubo situaciones de  consumo aislado del producto, pero no olvidamos al amigo que le preguntó al gerente del supermercado la razón de su inexistencia,  años atrás, recibiendo por respuesta: hay más perros de raza que alimentar en las barriadas populares que en el complejo residencial de Parque Central.

Lo peor es que, si fuese el caso, tampoco, en este nuevo siglo, encontramos los alimentos para animales. E, irremediable, nos remite a la vieja humorada que ilustró el drama de la dictadura cubana acosada por el hambre generalizada del tal “período especial”: sólo queda basura, aunque la mala noticia es que tampoco alcanza para todos.


04/07/2016

domingo, 26 de junio de 2016

SE ESPERAN CONSECUENCIAS

SOL DE MARGARITA, 25 de junio de 2016
Efectos de la malnutrición
La malnutrición calórico-proteica, es uno de los más graves problemas de carácter alimentario que confronta hoy en día el pueblo venezolano, afectando a miles de personas por infraalimentación severa, lo que ocasiona a su vez consecuencias negativas irreversibles en el crecimiento de los niños y en la salud de los adultos.
Manuel Acevedo Ramírez 

La subalimentación es un problema común en la mayor parte de los países subdesarrollados, pero en estos momentos se está presentando de manera preocupante en nuestra población venezolana debido al desabastecimiento de alimentos. Para conocer un poco más sobre este flagelo que hoy afecta a buena parte de nuestra población, es conveniente señalar la diferencia entre dos conceptos ligados directamente a la infraalimentación, como son la subnutrición, causada por la insuficiente ingesta de calorías y la malnutrición, generada por la carencia de proteínas, minerales y vitaminas.

La malnutrición calórico-proteica es uno de los más graves problemas de carácter alimentario que confronta hoy en día el pueblo venezolano, afectando a miles de personas por infraalimentación severa, lo que ocasiona a su vez consecuencias negativas irreversibles en el crecimiento de los niños y en la salud de los adultos. Según los indicadores más de la mitad de la población Venezolana no disponen de los nutrientes necesarios para llevar una vida laboral activa, debido, esencialmente, a la escasa ingesta calórica nutritiva.

Tal situación es dramáticamente preocupante, si tomamos en cuenta que existe un crecimiento sostenido de la subnutrición en el país, que trae consigo efectos directos sobre la salud de los ciudadanos, por la falta de alimentos que hace que el organismo humano sea más vulnerables a enfermedades infecciosas y, como consecuencia directa el debilitamiento progresivo del sistema inmunológico que, como se sabe, es el encargado de la defensa del cuerpo contra muchas enfermedades. Otro de los indeseados efectos producidos por este lamentable flagelo de la malnutrición son las crecientes cifras en las tasas de mortalidad infantil de los últimos años.

Este estado de precariedad que vive hoy el pueblo venezolano y en especial el neoespartano, por su condición de Insularidad que la supedita a la dependencia de un insuficiente y costoso trasporte marítimo para el traslado de alimentos, está repercutiendo en un perjuicio general a toda la población, a lo que hay que sumar, por añadidura, la deficiente y carente oferta de los servicios públicos, la colapsada salud pública, la educación totalmente desnivelada y nuestro potencial humano cada vez menos competitivo con respecto a otras economías.

Hoy podremos decir que las necesidades básicas puede ser que haya disminuido en nuestro país en términos relativos, pero en términos absolutos sabemos que continúa en ascenso y cada día más. La gravedad de esta situación, de por si en atención a la dimensión de sus efectos dañinos, debe ser tema de concertación obligada para la reflexión, el análisis, la concientización y la revisión profunda por parte de todos y cada uno de los sectores que conforman las fuerzas vivas del país, por encima de las pequeñeces políticas y las cada vez más radicalizadas posiciones ideológicas.

Fuente: http://www.elsoldemargarita.com.ve/posts/post/id:170940/Efectos-de-la-malnutrici%C3%B3n