Evangelio Dominical: Discípulo verdadero
José Martínez de Toda, S.J.
Comentario dialogado sobre el evangelio que se proclama el 13° Domingo del tiempo ordinario, ciclo A, correspondiente al domingo 28 de junio 2020. La lectura es tomada del evangelio según San Mateo 10, 37-42
“Discípulo verdadero”
¿Qué nos caracteriza como cristianos?
Ser como Jesús. Lo más importante en el cristiano es amar a Dios y al prójimo como a sí mismo. Así respondió Jesús, cuando le preguntaron: “¿Cuál es el precepto más importante?” (Mc 12, 28-31)
Éste es un camino bello. Pero es difícil, exigente, y tiene muchos aspectos. Es un recorrido, que hay que aprender a hacerlo. Debemos ser discípulos de Jesús. Discípulo es la persona que ha identificado su vida con la de Cristo.
Hoy el evangelio presenta cinco criterios del discípulo de Jesús. Son bastante exigentes.
¿Cuáles son esos criterios?
El primero es: “El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí;
y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí.”
Esto es tremendo. ¿Amar a Jesús verdaderamente es amarlo más que a su propia familia? En realidad en el evangelio hay ejemplos de ello:
-Jesús a los 12 años se queda en el Templo. Sus papás lo encuentran después de tres días de búsqueda. Y le regañan. Pero Él responde: “¿No sabían ustedes que yo debo estar en los asuntos de mi Padre?” (Lc 2, 41-49).
-El papá del Hijo Pródigo regaña al hijo mayor, porque no acepta a su hermano pródigo: “Estaba perdido y ha sido encontrado.” (Lc 15, 11-32).
-La Virgen María y algunos parientes visitan a Jesús, que está predicando a las multitudes, y quieren saludarlo. Los discípulos le informan a Jesús. Y Él responde: “¿Quién es mi madre y mis parientes? El que haga la voluntad de mi Padre.” (Mc 3,31-35). Y por cierto, la Virgen Madre cumplió a maravilla la voluntad de Dios.
También en nuestra vida familiar real nos encontramos con disyuntivas:
-El que va de misionero a tierras lejanas debe abandonar su familia.
-A veces un familiar tiene un puesto público. Pero, si no respeta los derechos humanos de la ciudadanía, sus parientes se lo echan en cara también en público. La justicia está sobre el amor a la familia.
Jesús ciertamente debe ocupar un lugar central en la vida de toda persona cristiana. Esto requiere el encuentro personal y la identificación total con Él, como se exige, por ejemplo, en los Ejercicios Espirituales de S. Ignacio. Todo lo demás queda relativizado.
Pero vivir como Jesús puede requerir llevar una cruz pesada, como la cargó Jesús. ¿Nos exige Jesús llevar la cruz como Él la llevó?
Éste es el segundo criterio para ser discípulo verdadero de Jesús. Él dice: “El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí.”
Tomar cada uno/a su cruz significa amar y vivir como lo hizo Jesús. Es un cambio en la escala de valores. Si queremos crecer, madurar y caminar hacia nuestro ideal y destino definitivos, debemos asumir la vida en su totalidad; porque ella tiene alegrías, penas, salud, enfermedad, satisfacciones, contrariedades...
La propuesta de Jesús requiere atención, esfuerzo, renuncia de lo que esclaviza y deshumaniza..., para ganar libertad, alegría y humanidad.
¿Qué es lo más importante en la vida?
Aquí entraría el tercer criterio para ser discípulo verdadero de Jesús. Jesús dijo: “El que quiera conservar su vida, la perderá, y el que la pierda por mí, la conservará.”
Conservar la vida es preocuparse de los propios intereses, ambiciones y seguridades,
desinteresarse de los demás, ser esclavos de las apariencias, perder la compasión, renunciar a la trascendencia...
Y perder la vida es arriesgar, compartir, darse a los demás, vivir con austeridad y solidaridad, no buscar ni necesitar aplausos...
El modelo siempre es Jesús, seguir su ejemplo, sus criterios, sus valores, su coherencia, su decisión de ser Hijo. Vivir como vivió Él es vivir la vida en plenitud.
¿Cómo nos deberíamos relacionar con los demás?
Aquí Jesús en su cuarto criterio del buen discípulo es muy enfático: “El que recibe a Ustedes, me recibe a mí, y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. El que recibe a un profeta por ser profeta, recibirá recompensa de profeta; el que recibe a un justo por ser justo, recibirá recompensa de justo.”
Acoger es abrir puertas, escuchar, dialogar, dar nuestro tiempo, nuestra ayuda, nuestra amistad; ser hospitalarios, acogedores y solidarios.
¿Son acogedoras nuestras familias y nuestras comunidades? ¿Soy yo persona acogedora?
¿Nuestras iglesias y Misas son lugares de encuentro y bienvenida? Gandhi, entusiasmado con Jesús al leer los evangelios, quiso un día entrar en una iglesia cristiana y participar en su culto. Pero no le permitieron entrar. Se disgustó tanto, que jamás quiso volver a pisar una iglesia.
¿Ocupan en ellas los primeros puestos las personas pobres, las mal vistas y marginadas por la sociedad? ¿Realmente vemos en ellas al mismo Jesús y actuamos en consecuencia?
¿Cuál es el último criterio del buen discípulo de Jesús?
Jesús dice: “Y quien dé un vaso de agua a uno de estos pequeños por ser discípulo mío, les aseguro que no se quedará sin recompensa.”
La mayoría de las veces lo que los demás esperan y necesitan de nosotros no son milagros, ni gestos solemnes, sino un detalle, una atención, una mano tendida, una palabra amable, un vaso de agua fresca.
Es verdaderamente rica la persona que es capaz de regalar algo de sí mismo a los demás. Es dar sin buscar recompensa, sin esperar nada a cambio.
Lo que nos caracteriza como cristianos no es un libro ni una doctrina ni la mera proclamación verbal de un mensaje, sino actuar como Jesús actuaría.
Fuente:
https://radioevangelizacion.org/noticia/evangelio-dominical-discipulo-verdadero-0
Ilustración: Joseph Brickey.
Papa Francisco: https://www.youtube.com/watch?v=IyDjik4AsJ8
Homilía Mons. Munilla:
https://www.youtube.com/watch?v=LtoczXGOJ8E
sábado, 27 de junio de 2020
TEXTUALMENTE
Artículos científicos: Qué son, cómo identificarlos y por qué es importante leerlos
Pijamasurf
..
A raíz de la covid-19 se han publicado miles de artículos, y la gran mayoría de ellos están disponibles de manera gratuita. Basta sólo con ingresar a la plataforma de Google Scholar para darse cuenta del vasto número de publicaciones realizadas en los últimos meses. La búsqueda "covid-19", por ejemplo, arroja cerca de 124 000 resultados al 16 de junio de 2020, mientras que el término "coronavirus" tiene 35 400 resultados tan sólo para el año 2020.
El problema con la gran cantidad de artículos publicados es que es imposible leerlos todos y establecer un criterio para saber si en verdad tienen un aporte significativo. No porque las investigaciones no sean serias o rigurosas (si bien seguro muchas no lo son), pero debido a que es urgente entender cómo se comporta el virus para desarrollar una vacuna o un tratamiento efectivo, se necesitan descartar demasiados artículos. Uno de los criterios para descartar artículos es que hayan pasado por el proceso de "revisión por pares", pues no sólo el proceso de investigación es colectivo, sino también el de su revisión, corrección y aprobación.
A mediados del siglo XX se desarrolló este procedimiento que se conoce como revisión por pares, peer review (en inglés) o revisión de doble ciego. Esto es el proceso mediante el cual las revistas deciden qué artículos publicar tomando en cuenta:
- la calidad de las ideas presentadas
- las relaciones establecidas entre fenómenos
- la congruencia entre la teoría, la metodología y la técnica
- finalmente, las conclusiones, coherentes con todo el proceso de investigación
Una vez que se han recibido los artículos, estos son asignados a un panel externo de expertos en el tema. Los miembros de este panel deben leer un artículo sin que la autoría esté explícita, es decir, el artículo se presenta como anónimo. Después de esto, la revista publicará aquellos artículos que hayan sido aceptados por el panel de expertos.
Los artículos científicos son textos especializados que están dirigidos al público propio de cada una de las disciplinas científicas. En esto se distinguen de textos de difusión científica, que precisamente están dedicados a divulgar la producción científica, como nuevos inventos y descubrimientos, a aquellas personas que no son especialistas en las ciencias.
Los artículos científicos se publican en revistas especializadas y, por lo general, sólo quienes participan en una formación universitaria o en un proceso de investigación académica y científica están familiarizados con los diferentes espacios para publicar, así como con sus requisitos.
En ese sentido, son sobre todo las personas que realizan ese tipo de actividades (académicas y de investigación) quienes tienen acceso a las revistas especializadas, pues la mayoría de ellas tienen un costo monetario de consulta. Asimismo, también es lógico que quienes no pertenecen al mundo académico ni están atentos a su actividad no sepan dónde pueden encontrarse artículos científicos, ni cuáles son las revistas académicas más prestigiosas.
Hoy en día –y sobre todo a raíz de la invención de Internet– es más fácil acceder a artículos científicos, pero esto no quiere decir que su lectura sea sencilla o accesible. Como cualquier pieza literaria, estos artículos tienen su propio vocabulario (depende de la disciplina), sus propias reglas y pasos a seguir, mismos que se han ido refinando e institucionalizando con el paso del tiempo. Además, como público en general no estamos familiarizados con la metodología y la técnica propias de cada disciplina.
Actualmente muchísimos grupos de científicos están haciendo esfuerzos mayúsculos por comprender el comportamiento de la covid-19. Todo el trabajo está siendo documentado y publicado en revistas especializadas. Ahora se nos está haciendo evidente el trabajo masivo y la colaboración activa de la comunidad científica alrededor de un mismo fenómeno.
Esta comunidad científica no sólo está conformada por médicos, virólogos, químicos y epidemiólogos, también la integran politólogos, filósofos, sociólogos, historiadores y todos aquellos que forman parte de las ciencias sociales y humanidades.
Con tanta información circulando en distintos medios, se vuelve muy complicado saber filtrar y descartar aquella información que no aporta. En el caso de la información científica, siempre es recomendable consultar las fuentes académicas más importantes, esto es, aquella información que proviene directamente de universidades o centros de investigación.
Sin embargo, si la lectura de estos artículos resulta difícil, es posible acudir a la producción de divulgadores científicos, quienes tienen la tarea de transmitir el conocimiento especializado a quienes no tenemos la formación profesional en cualquiera de las áreas del conocimiento científico. Acercarnos a ellos es una de las mejores maneras de garantizar que estamos recibiendo la información adecuada sobre cualquier fenómeno.
Respecto a este tema, compartimos con ustedes un video en donde a partir de la discusión sobre el 5G, Javier Santaolalla explica de manera muy clara cómo funciona una investigación científica, los procesos por los cuales se valida y cómo se publica en las revistas científicas.
Fuente:
Ilustración: Lisa Pressman.
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SENDERO EMPEGOSTADO
La estocada mortal del MAS a la democracia venezolana
William Anseume
El Partido Comunista, tan aminorado en gente y en disecados planteamientos ortodoxos, no logró concretar lo que su desgarrador desprendimiento, el Movimiento al Socialismo (MAS), consiguió en Venezuela: sepultar, al menos discursiva y teóricamente, la democracia labrada con tanto ahínco después del tan afortunado derrocamiento de Marcos Pérez Jiménez.
En ese sentido, dos figuras resultan selectas: Teodoro Petkoff y el literalmente inmortal José Vicente Rangel. Teodoro, un ideólogo contumaz, brillante como pocos y arrepentido permanentemente de su accionar, como tan pocos, se desdijo de la sangrienta guerrilla, rectificó; se arrepintió también de armar la tramoya ideática que culminó con un proceso que se le fue de las manos y también rectificó, pero aún así resultó determinante su pensamiento en echar a andar esta debacle: el derrumbe de la democracia para llegar, descender, a este espantoso espectáculo mundial de la destrucción más cruenta y miserable de un país que lucía, era, sólido y esplendente.
Rangel fue quien, usando a Chávez, a los militares y una pléyade de resentidos, con el permanente, pernicioso, azuzar cubano, surcó el camino de la destrucción inhumana de Venezuela, sustentado en el proyecto del MAS, ideado por Teodoro. Allí se afianzó, con las erróneas elaboraciones de la democracia, por supuesto, este asfixiante deterioro que ahora nos vemos obligados a buscar revertir como sea. Así se expresa el torpedero mayor de la democracia en su elocuente artículo titulado precisamente «Socialismo: respuesta a una democracia corrupta» (1972): «La sociedad venezolana necesita un propósito que la democracia de la empresa privada no puede proporcionar. ¿Puede hacerlo el socialismo? Más adelante trataremos de demostrar que sí». Y aquí nos encontramos «disfrutando» todos las miasmas de aquel derrotero.
Ni el Partido Comunista tenía cómo atravesársele ya a los demócratas de la alternancia puntofijista, los líderes de AD y Copei, después del culazo que se dio con Larrazábal; idos los romances con Medina Angarita, perdida por completo su conexión como partido con el alma nacional; ni Hugo Chávez era ningún ideólogo dentro ni fuera del Movimiento V República, mucho menos del PSUV, sino que asumió su rol como el también pragmático hombre carismático de armas que sirvió de pelele útil para canalizar el hambre de poder oculta tras quien podía, del mismo modo, pragmáticamente, Rangel, vincular a algunos militares (por algo llegó a ser ministro de Defensa de aquel) ansiosos con los deseos, el hambre, que a Venezuela siempre Fidel Castro le tuvo desde su victoria revolucionaria en la isla, animado de las intenciones expansivas del control hegemónico continental.
No deja, sin embargo, de ser altamente interesante el proceso a la vez tan complejo de la derrota del proyecto democrático por parte de la voraz izquierda nacional, continental y global. De ningún modo pretendo inculpar ni exculpar a nadie; a pesar de opinar, trato de ser objetivo con estas aseveraciones. Ya apreciamos con total crudeza lo que tarda este lento camino de buscar retomar el sendero empegostado de la libertad. Pero de algo estoy seguro: lo vamos a lograr. La democracia ha de retornar mejorada a Venezuela, liberal, muy a pesar de la resistencia que presentan algunos a dejar morir el agónico espectro que nos sujeta a la calamidad.
Reproducción:M omento, Caracas, nr. 224 del 28/10/1960.
27/06/2020:
https://www.elnacional.com/opinion/la-estocada-mortal-del-mas-a-la-democracia-venezolana/
Cfr.
https://lbarragan.blogspot.com/2020/06/el-curso-de-la-via-lactea.html
William Anseume
El Partido Comunista, tan aminorado en gente y en disecados planteamientos ortodoxos, no logró concretar lo que su desgarrador desprendimiento, el Movimiento al Socialismo (MAS), consiguió en Venezuela: sepultar, al menos discursiva y teóricamente, la democracia labrada con tanto ahínco después del tan afortunado derrocamiento de Marcos Pérez Jiménez.
En ese sentido, dos figuras resultan selectas: Teodoro Petkoff y el literalmente inmortal José Vicente Rangel. Teodoro, un ideólogo contumaz, brillante como pocos y arrepentido permanentemente de su accionar, como tan pocos, se desdijo de la sangrienta guerrilla, rectificó; se arrepintió también de armar la tramoya ideática que culminó con un proceso que se le fue de las manos y también rectificó, pero aún así resultó determinante su pensamiento en echar a andar esta debacle: el derrumbe de la democracia para llegar, descender, a este espantoso espectáculo mundial de la destrucción más cruenta y miserable de un país que lucía, era, sólido y esplendente.
Rangel fue quien, usando a Chávez, a los militares y una pléyade de resentidos, con el permanente, pernicioso, azuzar cubano, surcó el camino de la destrucción inhumana de Venezuela, sustentado en el proyecto del MAS, ideado por Teodoro. Allí se afianzó, con las erróneas elaboraciones de la democracia, por supuesto, este asfixiante deterioro que ahora nos vemos obligados a buscar revertir como sea. Así se expresa el torpedero mayor de la democracia en su elocuente artículo titulado precisamente «Socialismo: respuesta a una democracia corrupta» (1972): «La sociedad venezolana necesita un propósito que la democracia de la empresa privada no puede proporcionar. ¿Puede hacerlo el socialismo? Más adelante trataremos de demostrar que sí». Y aquí nos encontramos «disfrutando» todos las miasmas de aquel derrotero.
Ni el Partido Comunista tenía cómo atravesársele ya a los demócratas de la alternancia puntofijista, los líderes de AD y Copei, después del culazo que se dio con Larrazábal; idos los romances con Medina Angarita, perdida por completo su conexión como partido con el alma nacional; ni Hugo Chávez era ningún ideólogo dentro ni fuera del Movimiento V República, mucho menos del PSUV, sino que asumió su rol como el también pragmático hombre carismático de armas que sirvió de pelele útil para canalizar el hambre de poder oculta tras quien podía, del mismo modo, pragmáticamente, Rangel, vincular a algunos militares (por algo llegó a ser ministro de Defensa de aquel) ansiosos con los deseos, el hambre, que a Venezuela siempre Fidel Castro le tuvo desde su victoria revolucionaria en la isla, animado de las intenciones expansivas del control hegemónico continental.
No deja, sin embargo, de ser altamente interesante el proceso a la vez tan complejo de la derrota del proyecto democrático por parte de la voraz izquierda nacional, continental y global. De ningún modo pretendo inculpar ni exculpar a nadie; a pesar de opinar, trato de ser objetivo con estas aseveraciones. Ya apreciamos con total crudeza lo que tarda este lento camino de buscar retomar el sendero empegostado de la libertad. Pero de algo estoy seguro: lo vamos a lograr. La democracia ha de retornar mejorada a Venezuela, liberal, muy a pesar de la resistencia que presentan algunos a dejar morir el agónico espectro que nos sujeta a la calamidad.
Reproducción:M omento, Caracas, nr. 224 del 28/10/1960.
27/06/2020:
https://www.elnacional.com/opinion/la-estocada-mortal-del-mas-a-la-democracia-venezolana/
Cfr.
https://lbarragan.blogspot.com/2020/06/el-curso-de-la-via-lactea.html
jueves, 25 de junio de 2020
COMPRENSIÓN DE UNA ETAPA
Érase Asdrúbal Baptista
Guido Sosola
Pocos imaginan el predominio de los economistas marxistas en la gran prensa venezolana, décadas atrás. Doblados en historiadores casi infalibles, algunos con un extraordinario talento literario, versionaron por demasiado tiempo al país que estaba a las puertas de una colosal indigestión petrolera, cruzándolas desprevenidamente; pero, en el fondo de sus brillantes exposiciones, hay que reconocerlo en varios casos, no sólo se pelaron de cabo en sus pronósticos, sino que, a lo Cabrujas, nos hicieron rehenes de las infinitas humillaciones del imperialismo y de los lacayos de un consumado capitalismo manchesteriano, infundiéndonos también temores, arrecheras y resentimientos.
Desde principios de los ochenta del veinte, irrumpió en la opinión pública una corriente decididamente liberal que anidó en el IESA, convertido después en un santuario, objeto también de todos los denuestos y maldiciones provocados por Pérez (II). Uno de sus profesores y más esmerados investigadores, Asdrúbal Baptista, ya galopaba la prensa caraqueña e, incluso, dirigió en los noventa el diario Economía Hoy, aunque delegó completamente la rutina para darle un sello orientador al diario salmón de los Di Mase, antes de huir del país.
Fueron tales la claridad y la sensatez de Baptista que Caldera (II) lo hizo ministro por varios días, luego de comprometerlo en la elaboración de un programa de gobierno que intentó como alternativa al neoliberalismo perecista, según la prédica, culpable de todos nuestros males, apalancando semióticamente la reaparición de aquella izquierda anacrónica que se hizo gobierno con Chávez (elevado a la n). Evidentemente, el economista no estaba equipado para la dura faena burocrática y el fuego cruzado de una prensa pulverizada o que ha intentado pulverizar el chavismo, por lo que volvió muy afortunadamente al fecundo ámbito de las reflexiones.
El capitalismo rentístico, al que nuestro reconocido economista le había dedicado tantas horas, devino socialismo rentístico y, encima todo, disparatadamente aquinense, transubstanciador, de la mano del inefable Jorge Giordani, quien probó con varios teóricos para intentar darle un soporte al socialismo del siglo XXI, e – inevitable – aterrizó en Baptista para desfigurarlo. El proyecto reencauchado varias veces en el poder, echó mano de las mentes ajenas, porque todo lo que se había dicho antes y muy antes resultaron vulgares pistoladas, aún en uso, para enmascarar la naturaleza criminal del mismo régimen en lo que va de centuria.
Érase Asdrúbal Baptista, cuya obra está abierta para entender realmente la contemporaneidad venezolana. Visado importante para internarnos en la etapa post-rentista que añales atrás, inadvertidamente, nos domicilia.
26/06/2020:
Guido Sosola
Pocos imaginan el predominio de los economistas marxistas en la gran prensa venezolana, décadas atrás. Doblados en historiadores casi infalibles, algunos con un extraordinario talento literario, versionaron por demasiado tiempo al país que estaba a las puertas de una colosal indigestión petrolera, cruzándolas desprevenidamente; pero, en el fondo de sus brillantes exposiciones, hay que reconocerlo en varios casos, no sólo se pelaron de cabo en sus pronósticos, sino que, a lo Cabrujas, nos hicieron rehenes de las infinitas humillaciones del imperialismo y de los lacayos de un consumado capitalismo manchesteriano, infundiéndonos también temores, arrecheras y resentimientos.
Desde principios de los ochenta del veinte, irrumpió en la opinión pública una corriente decididamente liberal que anidó en el IESA, convertido después en un santuario, objeto también de todos los denuestos y maldiciones provocados por Pérez (II). Uno de sus profesores y más esmerados investigadores, Asdrúbal Baptista, ya galopaba la prensa caraqueña e, incluso, dirigió en los noventa el diario Economía Hoy, aunque delegó completamente la rutina para darle un sello orientador al diario salmón de los Di Mase, antes de huir del país.
Fueron tales la claridad y la sensatez de Baptista que Caldera (II) lo hizo ministro por varios días, luego de comprometerlo en la elaboración de un programa de gobierno que intentó como alternativa al neoliberalismo perecista, según la prédica, culpable de todos nuestros males, apalancando semióticamente la reaparición de aquella izquierda anacrónica que se hizo gobierno con Chávez (elevado a la n). Evidentemente, el economista no estaba equipado para la dura faena burocrática y el fuego cruzado de una prensa pulverizada o que ha intentado pulverizar el chavismo, por lo que volvió muy afortunadamente al fecundo ámbito de las reflexiones.
El capitalismo rentístico, al que nuestro reconocido economista le había dedicado tantas horas, devino socialismo rentístico y, encima todo, disparatadamente aquinense, transubstanciador, de la mano del inefable Jorge Giordani, quien probó con varios teóricos para intentar darle un soporte al socialismo del siglo XXI, e – inevitable – aterrizó en Baptista para desfigurarlo. El proyecto reencauchado varias veces en el poder, echó mano de las mentes ajenas, porque todo lo que se había dicho antes y muy antes resultaron vulgares pistoladas, aún en uso, para enmascarar la naturaleza criminal del mismo régimen en lo que va de centuria.
Érase Asdrúbal Baptista, cuya obra está abierta para entender realmente la contemporaneidad venezolana. Visado importante para internarnos en la etapa post-rentista que añales atrás, inadvertidamente, nos domicilia.
26/06/2020:
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Jorge Giordani,
Socialismo rentístico
TECH-GNOSIS ELECTORAL
Pitias o del “ganar-ganar”
José Rafael Herrera
El microcosmos de la tech-gnosis electoral, su empeño en sobrevivir “a como dé lugar”, en medio de la difícil coyuntura que padece una Venezuela en crisis orgánica, profundamente empobrecida y secuestrada por un neo-régimen gansteril -o quizá, no sin cierta premeditación, a consecuencia de todo ello-, no parece tener límites gaseosos. Flatus vocis, dirían los latinos. Lo cierto es que los “numeritos” y “sondeos de opinión”, siempre acompañados de las inefables interpretaciones tautológicas de los pitonisos de rigor y de una que otra retropulsión “noticiosa”, propia del rumor del día, que se va apelmazando cual bola de nieve hasta devenir un tropel que, dos o tres días después, es sustituido por otro y por otro, hasta el “infinito malo” del que hablaba Hegel -es decir, un infinito de pésima calidad-, hacen la delicia del momento, especialmente entre quienes se hayan convencidos de que en una sociedad “polarizada” no queda otro remedio que dirimir las diferencias existentes mediante una “masiva participación electoral”.
Decía Goebbels, el genio detrás de la propaganda fascista, que cuando no se pueden negar las malas noticias es menester inventar otras que las distraigan. Y, mención aparte de los aparatos de propaganda del régimen cubano, bajo la sombra de tal principio se cubren de la luz de la verdad unos cuantos ideólogos, ciertos promotores de la “inmediatez de la noticia” y otros tantos pitones profesionales. El oráculo de Delfos fue uno de los principales centros sagrados de la antigua Grecia, recinto consagrado al dios Apolo, símbolo de inspiración profética y, curiosamente, amante de las serpientes. Cuenta la leyenda que el buen Apolo se reunía en el Párnaso junto con las musas mientras tocaba la lira y las divinidades cantaban. Su santuario fue construido en un lugar no muy distante del Párnaso, conocido como Pitón, la gran serpiente que anidaba en el subsuelo del valle del Pleisto, de donde proviene el nombre de las pitias o pitonisas, las sacerdotisas del templo que interpretaban, de un modo particular, los extraordinarios misterios o “eventos” de la vida, a través de señales, como el tintineo de campanillas, los sonidos del viento, los sacrificios de animales, etc. Las respuestas, ante las presurosas demandas solicitadas, consistían en enigmáticas oraciones, generalmente repletas de simbolismos. No fallaban. Más bien, eran infalibles sus respuestas. Verbigracia, “si te llegan a matar, morirás”. “Si pierdes, no ganarás”. O “tendrás una sorpresa inesperada”. Eran la delicia de mandatarios y líderes, quienes regularmente consultaban ante ellas sus acciones, sobre todo, antes de ir al combate.
Claro que hay versiones más recientes, adecuadas a las más novedosas y muy precisas técnicas metodológicas de la investigación contemporánea, ubicadas entre los linderos del neo-positivismo y la posverdad. Tal vez un tanto menos clásicas, en el estricto sentido tautológico del término, pero no por ello menos efectivas y ciertamente más precisas y contundentes respecto del misterioso y abigarrado arte oracular tradicional: “si no participas en los próximos comicios pautados, ni ganarás ni perderás. Pero tendrás más que perder y menos que ganar. Quedarás por fuera de la relación ‘ganar-ganar, en la que, como afirmaba el Musiú, ‘mientras más juegues más oportunidades tienes de ganar»”. Y es entonces que, justo en ese momento decisivo, cual Agamenón ante el sacrificio de Ifigenia, un escalofrío atraviesa la médula espinal del líder y su piel se comienza a poner de gallina. Pero aún el dirigente en cuestión no ha terminado de superar el shock cuando viene la otra terrible advertencia: “porque, así no cuentes, habrá conteo”. ¡Oh sorpresa! Realmente admirable. Con razón, Aristóteles afirmaba que la auténtica sabiduría comenzaba con el asombro.
En el año 2006, calificados científicos italianos del Instituto de Geofísica y Vulcanología, aseguraron haber revelado el misterio de las profecías de Delfos, al descubrir la existencia de emanaciones de gas metano y etileno que aún brotan, en pequeñas cantidades, del subsuelo desde donde, en su momento, las pitonisas en trance -en realidad, intoxicadas por los gases- ejercían su sagrada labor de divinari. Y bien valdría la pena preguntarse por la procedencia del tipo de gases que parecieran estar afectando el sano y experto juicio de los pitias del presente, especialmente en un país que posee la mayor cantidad de reservas probadas de gas natural, pero que, por desgracia, hace ya bastante tiempo que carece de toda capacidad para producirlo. Quizá la respuesta esté en los tóxicos del humo de los fogones en los que los más humildes se han visto en la necesidad de cocinar. Habrá que consultarle a los geofísicos italianos, a ver si logran obtener alguna respuesta satisfactoria que le permita a los prestigiosos facilitadores o influencers encontrar de una buena vez el punctum dollens entre el “escenario ideal” y el “escenario real”, a ver si de tantas certezas resulta, al menos, la sobria verdad.
“Es un grave error quedarse en la nada, porque las demás vías están descartadas”, afirman. Valdría la pena preguntarse qué significa “quedarse en la nada”. Porque nada más abstracto que aquello que parece más real y nada más fantástico que lo que parece más tangible. El miserable “agarrando aunque sea fallo”, dentro de las actuales circunstancias políticas, económicas y sociales, sólo puede significar que el “fallo” resulte ser nada menos que la nada misma. Advierte Hegel que el afirmar que una entidad cualquiera “es” solo sirve para poner de relieve que ella “no es”, o lo que es igual, que no es más que la nada. Abstraer a los hombres de su contexto histórico-cultural, de su quehacer cotidiano, de sus necesidades radicales y de sus relaciones sociales, para convertirlos en una tabla comparativa con realidades y contextos que poco tienen que ver con su modo de ser es eso: la nada.
La banalidad del “ganar-ganar” solo muestra ser la expresión invertida, el reflejo del hipócrita humanismo de utilería. Hay momentos en los cuales la praxis política concentra sobre una determinación específica su devenir, y es sobre su constante perseverancia, sobre su énfasis, que se logra finalmente conquistar el resultado deseado, la ruptura definitiva con el pasado, signado por el desgarramiento, y la consecuente conquista de un estadio propicio para la reconstrucción del tejido ético-político de la sociedad. Cuando la llamada polarización política se ha desvanecido por completo para dar paso a la distinción entre políticos y criminales, la superación de la crisis no puede ser política sino de carácter policial. Subestimar la caracterización que del presente venezolano han hecho prestigiosos políticos mundiales, veteranos expresidentes y presidentes en ejercicio, intelectuales y auténticos expertos en confrontaciones políticas, es una afrenta a la sensatez. Seguir creyendo que la solución está en el “pulseo” del “justo medio”, aunque ya no existan extremos que lo sustenten en el sentido onto-histórico de rigor, es negarse a concebir la realidad más allá de los buenos deseos, manipulados por viscosos intereses ocultos tras declaraciones sofísticas y llamados a una racionalidad carente de toda razón. Quien crea en los diagnósticos de los pitonisos del presente, será que busca inhalar los gases que con tanto afán promueve el narcoterrorismo.
25/06/2020:
Composición gráfica: Misha Gordin.
miércoles, 24 de junio de 2020
DEMANDA
Barragán propone a la Presidencia Interina nombrar un comisionado con rango ministerial para la defensa del Esequibo
(Caracas. 23/06/2020) La Fracción Parlamentaria 16 de Julio formalizó ante la Presidencia Interina y la Asamblea Nacional una propuesta destinada a la reorientación de la política hasta ahora desarrollada en torno a la histórica reclamación del Esequibo y la defensa de la Fachada Atlántica. El diputado Luis Barragán ratificó la necesidad de nombrar un comisionado con rango ministerial para la materia.
El documento consignado, por una parte, alude al cumplimento de un ciclo parlamentario que permitió asentar y consolidar una doctrina en la materia, sobre todo de cara a las específicas y actuales circunstancias derivadas del tratamiento que pretende darle la Corte Internacional de Justicia, por iniciativa de Guyana.
Y por otra parte, propone el nombramiento de un comisionado ejecutivo con rango ministerial que le permita al presidente encargado de la República articular los esfuerzos necesarios para la mejor defensa de los altos intereses del país, que compense las omisiones y debilidades de una usurpación entreguista.
“Reiteramos que Venezuela no está comprometida con el procedimiento iniciado en La Haya, porque jamás suscribió el tratado que le dio origen a esa instancia internacional, cuyas decisiones no son vinculantes. No obstante, la oportunidad es propicia para reorientar las tareas de la encargaduría presidencial y de la propia Asamblea Nacional que, a través de la Comisión Mixta especializada en el Esequibo y la Fachada Atlántica, precise y establezca las responsabilidades correspondientes de los altos y medianos funcionarios del régimen socialista en el asunto”, sostuvo Barragán.
El parlamentario explicó que la Asamblea Nacional no ha podido ejercer cabalmente el debido control político, como ocurrió en el siglo pasado, con todas las fallas que pueden imputársele al extinto Congreso, pues “no hubo ocasión siquiera para que la Cancillería de la presente centuria respondiera a un modesto cuestionario y, menos, compareciera su titular para las interpelaciones muy antes acostumbradas”.
Consideró que la corporación legislativa ha cumplido con la ratificación de una doctrina de defensa del Esequibo y de la Fachada Atlántica, por estos años, “a la que ha aportado en buena medida la Fracción Parlamentaria 16 de Julio”. No obstante, estimó que la Comisión Mixta “debe emplear sus naturales herramientas parlamentarias para profundizar en la investigación y fijación de las responsabilidades de los usurpadores en un caso que suelen esquivar descaradamente”.
Finalmente, Barragán acotó: “Los líderes guyaneses han de saber que pronto superaremos estas tan amargas circunstancias, por lo que la región los necesita con un carácter más visionario respecto a lo que será capaz de contribuir Venezuela al recuperar plenamente la libertad y la democracia”.
23/6/2020:
Fotografía: Arles Arcia (22/01/2019).
PETICIÓN
Piden a Guaidó designar Comisionado Especial para atender la controversia por El Esequibo
En la actualidad en la Asamblea Nacional existe una comisión mixta en Defensa del Esequibo y la fachada Atlántica, pero es necesario fortalecer el trabajo de defensa de la nación
Diputados de la legítima Asamblea Nacional solicitarán al presidente interino Juan Guaidó el nombramiento de un Comisionado Especial para la defensa de Venezuela frente al juicio que iniciará la Corte Internacional de Justicia por solicitud de la República Cooperativa de Guyana.
El diputado Luis Barragán, miembro de la fracción 16 de Julio destacó que frente a la primera audiencia de la Corte de Justicia pautada para el 30 de Junio audiencia de la CIJ se necesita de una actuación ejecutiva que haga efectiva la defensa de los derechos de la República Bolivariana de Venezuela sobre el territorio Esequibo.
“Desde la Asamblea Nacional la comisión mixta en Defensa del Esequibo y la fachada Atlántica ha mantenido la defensa de los intereses de Venezuela sin embargo necesario fortalecer el trabajo que se viene adelantando a través de un Comisionado Especial”, dijo Barragán.
“Dada la importancia, jerarquía y los retos que están planteados en los próximos días con la audiencia de la Corte Internacional de Justicia consideramos importante que Venezuela esté representada a través de un Comisionado Especial que tiene las funciones de un ministro”, expresó el parlamentario.
Destacó que el Comisionado Especial que se designe actuará de manera exclusiva en el tema de El Esequibo mientras que desde el Parlamento se deberá continuar con las investigaciones de manera de establecer las responsabilidades de los funcionarios de la usurpación en el manejo de la controversia existente entre ambas naciones.
La fracción 16 de Julio espera que en los próximos días el diputado Guaidó someta a consideración de la plenaria la solicitud y procesa a la designación del funcionario que deberá asumir la defender a la nación ante la incompetencia en la materia que han tenido los funcionarios del gobierno usurpador de Nicolás Maduro.
21/06/2020:
Fotografía: Arles Arcia (22/01/2019).
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